Forrajes conservados, alternativa rentable para época de climas extremos

Por: 
CONtexto ganadero
22 de Septiembre 2020
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Los forrajes conservados se constituyen en una gran alternativas para los productores de ganado de leche en la región de Guatavita, según estudio. Foto: elabcrural.com

Debido a la variabilidad climática de muchas regiones del país la oferta de alimento para el ganado no es constante y en muchas ocasiones es restringida por lo que el forraje se constituye en una alternativa importante.

 

Las técnicas de conservación y una correcta planeación alimenticia pueden ser la solución para pequeñas explotaciones lecheras, que se ven agobiados por los fenómenos climatológicos adversos que reducen su disponibilidad de alimento, según lo plantea Camilo Tobón Ramírez, zootecnista y magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional de Colombia.

 

Las técnicas de conservación les permiten a los ganadores obtener una reserva de alimento para épocas prolongadas de verano o de invierno, cuando la oferta de forrajes (hierbas) escasea y es de mala calidad. (Lea: Alternativas para tener pasturas durante el verano)

 

Bajo condiciones de restricción de alimento, el uso de forrajes conservados permite incrementar el consumo total de materia seca por parte de las vacas de leche, disminuyendo las fluctuaciones en la producción de leche en la zona.

 

Este trabajo se enmarca dentro del proyecto macro “mejoramiento de la competitividad de pequeños y medianos productores de leche de las cooperativas del municipio de Guatavita” y se enfoca en la evaluación del uso de forrajes conservados en vacas para la producción de leche en dicha localidad.

 

Entre los objetivos estaba el educar a los productores en nuevas tecnologías y transferir conocimiento, mediante un amplio equipo humano multidisciplinar para mejorar la producción de la zona.

 

Al respecto se plantearon dos estudios: en el primero se buscó realizar la caracterización agronómica y nutricional de dos variedades comerciales de Avena sativa, para poder dar una recomendación sobre el momento óptimo de cosecha para la elaboración de ensilaje. En el segundo, se evaluó la suplementación con Silo de Avena (Avena sativa), Silo de Kikuyo (Cenchrus clandestinus), Heno de Kikuyo, y un tratamiento control sobre la producción y calidad composicional de leche en pequeños productores del municipio de Guatavita, bajo una oferta restringida de forraje (3Kg/100Kg PV).

 

De acuerdo con los resultados obtenidos en el primer estudio, y teniendo en cuenta que las condiciones ambientales y de manejo fueron diferentes para las variedades de avena estudiadas, se recomienda cosechar la Avena sativa variedad Cayuse en el estado de maduración del grano lechoso – pastoso (22ton MS/Ha), y cosechar la Avena sativa variedad Dorada en el estado de floración (18,5ton MS/Ha), ya que en estos momentos se obtienen los mayores rendimientos por hectárea en cada una de las variedades de avena estudiada, para su posterior uso como suplemento alimenticio para los animales. (Lea: Agrosavia ha desarrollado una amplia oferta forrajera para el trópico alto)

 

En el segundo estudio, no se encontraron diferencias significativas entre el uso de los forrajes conservados evaluados y animales sin suplementación (control) para la producción y la calidad composicional de la leche (Proteína, Grasa, Lactosa, Cenizas y Sólidos Totales), ni para las variables de ganancia de peso (Peso final, Ganancia de peso, Ganancia diaria de peso). Sin embargo, se encontraron diferencias significativas para las variables de Leche Corregida Energía (LCE) (Kg/d), producción diaria de Sólidos Totales (ST) (Kg/d), Grasa y Proteína (Kg/d).

 

La suplementación con silo de avena incrementó la LCE en 1,46Kg/d, los ST en 140g/d, proteína en 66g/d y la grasa en 50g/d. El uso del silo de kikuyo incremento la LCE en 0,76Kg/d, los ST en 60g/d, la proteína en 36g/d y la grasa en 30g/d. No se encontraron diferencias significativas entre el tratamiento control y el uso de heno de kikuyo.

 

Según lo expuesto por el profesional para obtener un recurso conservado de muy buena calidad, se debe considerar el tipo y estado inicial del forraje, en donde participan variables como el contenido y calidad nutricional del forraje, la acumulación de nutrientes, y el momento óptimo de cosecha. (Lea: La planeación es esencial para usar correctamente los forrajes)

 

Para favorecer la conservación, se pueden emplear distintos tipos de aditivos, con los cuales se busca acelerar las diferentes fases de los procesos de conservación, evitando la pérdida de nutrientes.

 

Aunque la suplementación con los distintos forrajes conservados no mostró diferencias significativas para el volumen total de leche producida, se evidenciaron unos incrementos numéricos en la producción de leche al emplear silo de avena y silo de kikuyo como suplemento alimenticio en animales restringidos.

 

Al comparar el beneficio económico entre el uso de silo de avena o silo de kikuyo, para los pequeños productores de leche durante las épocas de escasez de alimento, se recomienda escoger el silo de kikuyo. Esto debido a que el costo de producción por litro de leche al emplear el silo de avena es mayor que el costo de producción por litro de leche cuando se emplea el silo de kikuyo ($772 vs. $ 741 respectivamente).

 

Debido a los beneficios productivos y económicos, obtenidos con el silo de kikuyo; y además por la facilidad que tiene el pequeño productor para la conservación de un recurso que puede llegar a ser excedente, durante algunos meses del año, se recomiendo el uso de silo de kikuyo como suplemento alimenticio cuando existe una restricción en la oferta de alimento para los animales.