Importancia del diagnóstico de gestación temprana en la reproducción bovina

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Diciembre 2020
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Un diagnóstico de gestación temprana es valioso para conocer posibles abortos y ahorrar gastos que son importantes para la finca. Foto: portalveterinaria.com

El objetivo de la finca es obtener diariamente nuevas lactaciones con las mejores proyecciones y establecer las futuras curvas de producción.

 

Para ello el diagnóstico de gestación temprana es un manejo clave que ayudará a tener una eficiencia y rentabilidad óptima dentro de las empresas lecheras.

 

Así lo plantea el Maestro en Salud y Producción Animal Sustentable Eliseo Moya Olivera, en un artículo publicado en el portal ganadería.com, donde recuerda que lo que no se diagnóstica, no se mide, no se evalúa y no se mejora. (Lea: Métodos para el diagnóstico de gestaciones en vacas)

 

“La recomendación más importante será entonces, la implementación de una prueba de diagnóstico de gestación temprana que sea practica y altamente sensible que nos permita identificar del 11 al 17 % de las vacas que tuvieron una pérdida de la gestación, la cual no será identificada con el manejo tradicional del diagnóstico de gestación por palpación rectal a los 40 a 60 días post inseminación”, señala el profesional.

 

Cuando el primer diagnóstico de gestación sea realizado por ecografía en promedio a los 35 días, el porcentaje de interrupciones de la gestación no considerado por no ser diagnosticado será de entre el 2 al10 %, de acuerdo con estudios de campo realizados en Brasil en 2016-2017 y citados por el autor, frente al uso de una prueba de gestación temprana (28 días post inseminación).

 

De acuerdo con lo expuesto por Moya Olivera, los grandes beneficios de usar estas pruebas de gestación temprana, además de identificar las vacas vacías por una interrupción anormal de la gestación, será precisamente la de identificar la causa que generó la pérdida del producto en la vaca, determinando si fue de origen infeccioso, alimenticio, nutricional, ambiental, de manejo o cualquier otro factor que se pueda controlar y así evitar el impacto negativo que representa grandes montos de dinero derivados de la venta de leche o terneras(os) que no se vendieron al no existir. (Lea: 8 factores que causan pérdidas de gestación en el segundo mes de preñez en vacas)

 

El principio general de este tipo de pruebas está basado en la detección de diferentes sustratos derivados de productos asociados a la gestación de los animales, por ejemplo, niveles de progesterona circulantes en sangre, detección de glicoproteínas, entre otros.

 

De acuerdo con lo dicho en la publicación con el parto se inicia una nueva lactancia en el animal y se espera que la curva de producción sea la proyectada de manera individual, cuidando y vigilando minuciosamente el manejo nutricional, confort, salud y la genética para servir nuevamente la vaca, además de prepararla en este momento para su siguiente ciclo productivo y obtener una curva de producción eficiente y rentable.

 

La fertilidad no solamente está basada en la calidad de ovocitos que la vaca produce, ni tampoco en la calidad del semen del toro seleccionado para la inseminación, sino que depende directamente de la salud del animal, la integridad de su sistema reproductivo, el óptimo funcionamiento endocrinológico de los órganos productores de hormonas, la ausencia garantizada de patógenos invasores de la vulva, vagina, útero, cuernos uterinos y ovarios, la presencia de cualquier agente infeccioso en éstos órganos genera un fracaso rotundo en los resultados esperados de la fertilidad. (Lea: La gestación no es un inhibidor del crecimiento)

 

Uno de los parámetros más importantes en el área de la reproducción es la Tasa de Preñez al Primer Servicio, aquí es donde se refleja la eficacia de los manejos en el periparto y la lactancia temprana, la medicina preventiva, el bienestar y salud animal.

 

El valor de este parámetro depende de los días a los cuales se hace el primer diagnóstico de gestación, muchas veces es bajo porque el diagnóstico es tardío y en el inter existen pérdidas de gestaciones que no son diagnosticadas a excepción de las vacas que retornan a celo después de la muerte embrionaria.

 

También el Síndrome del Aborto Bovino (SAB) es de gran impacto en el número de partos y litros de leche producidos por hato por año, cuando más bajo sea este índice, mejor será la eficiencia y rentabilidad de la empresa. Para ello es fundamental estar confirmando periódicamente la gestación de los animales preñados, y en dado caso hacer el diagnóstico de la interrupción y determinar la causa que provocó dicha pérdida, con estas medidas se logra identificar los factores más importantes a controlar para evitar impactos económicos negativos en el negocio.