Investigación: paratuberculosis bovina, enfermedad presente en Colombia pero poco documentada

Por: 
CONtexto ganadero
08 de Enero 2021
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Las vacas afectadas por esta enfermedad sufren una grave pérdida de peso. Foto: zoovetesmipasion.com

Esta enfermedad se caracteriza por diarrea persistente y el desgaste, que conducen en última instancia a la muerte. En nuestros país se han documentado casos en hatos lecheros de San Pedro de Los Milagros (Antioquia), aunque una investigación sostiene que puede haber “muchas otras zonas infectadas”.

 

También conocida como enfermedad de Johne, es causada por el agente etiológico Mycobacterium avium subespecies paratuberculosis (Map), que ocasiona una gastroenteritis granulomatosa severa en rumiantes.

 

De acuerdo con una investigación del Grupo de Investigación en Ciencias Veterinarias Centauro de la Universidad de Antioquia, se ha documentado la enfermedad en hatos lecheros del municipio de San Pedro de los Milagros (Antioquia).

 

Sin embargo, “se cree que hay muchas otras zonas infectadas, por lo que se requiere el desarrollo de métodos eficientes de detección, diagnóstico y control de la enfermedad”. (Lea: Lo que usted tiene que saber sobre la paratuberculosis)

 

Los autores añadieron que los animales menores de 6 meses de edad son los más susceptibles a contraer la infección por medio de la ingestión del bacilo a través de la leche o el pasto contaminado, o por vía transplacentaria.

 

A pesar de que excretan el agente en las heces, no presentan signos clínicos antes de 2 a 5 años, tiempo que dura el periodo de incubación. La infección es de distribución mundial y es responsable de importantes pérdidas económicas en la industria de la producción bovina.

 

Los bovinos infectados excretan grandes cantidades de bacterias en las heces incluso en las primeras etapas de la enfermedad cuando los signos clínicos todavía no son evidentes, y estas bacterias persisten en el suelo y agua durante largos períodos de tiempo.

 

Los terneros se infectan a menudo a temprana edad, pero la enfermedad clínica por lo general se ve en el ganado con más de 2 años de edad. (Lea: Tecnología para prevenir la transmisión de enfermedades de la vaca a la ternera)

 

La "fase silenciosa" de la infección y "portadores crónicos" son conceptos importantes para la paratuberculosis. Ambos se refieren al hecho de que muchas vacas infectadas, en las primeras etapas de la infección, no tienen diarrea o pierden peso, pero excretan grandes cantidades que contaminan el medio ambiente y conducen a la infección de otros animales.

 

Tales animales son también conocidos como portadores crónicos. La mayoría de las vacas infectadas excretan la bacteria de forma intermitente, lo que puede dificultar el diagnóstico. (Lea: Enfermedades que provoca la ingesta de agua contaminada en bovinos)

 

Los signos clínicos más comunes son diarrea y pérdida de peso y la condición corporal crónica, a veces intermitente, que empeoran con el tiempo. Con el tiempo, las heces se vuelven más líquidas, pero tienden a no contener sangre o grandes cantidades de moco.

 

Además de la pérdida de peso y condición corporal, las vacas infectadas que no muestran signos clínicos (portadores crónicos) tienen reducciones en la producción de leche y una vida útil productiva más corta. En consecuencia, el ganado puede morir.

 

Las pruebas para la presencia de Map son el coprocultivo, la reacción en cadena de la polimerasa (PCR, que detecta el ADN de las bacterias), o las pruebas de anticuerpos, donde la prueba serológica más comúnmente utilizado para paratuberculosis es ELISA.

 

No existe un tratamiento para la paratuberculosis, lo que dificulta el control y la eliminación de la enfermedad. Algunas estrategias incluyen alimentar los terneros con calostro de vacas no infectadas, criarlos en ambientes separados de los adultos, minimizar la exposición al estiércol contaminado, contaminado al alimentar y abrevar el ganado, especialmente terneros, en pilas o plataformas elevadas.