Las diferentes alternativas para ofrecer granos secos o húmedos en ganadería

Por: 
CONtexto ganadero
18 de Junio 2019
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Desde el punto de vista del valor nutritivo, no existen prácticamente diferencias entre el grano ensilado con alta humedad y el seco. Foto: Clarín - Forrajes Gutierrez

Una de las decisiones más importantes que deben tomar los ganaderos es la composición del alimento, especialmente en lecherías donde representan el mayor costo. Un ingrediente común usado en mezclas para bovinos son los granos, que pueden suministrarse de forma seca o húmeda.

 

En el feedlot clásico, el grano constituye el componente mayoritario en las dietas, excediendo el 65 % del total del alimento y ofreciendo energía metabolizable, como indicaron Aníbal J. Pordomingo, PhD en Producción Animal, y el ingeniero agrónomo Guillermo Covas.

 

Según los expertos, que citaron estudios de los años 70 y 80, el tipo de grano y el procesado o la presentación definen el grado de aprovechamiento así como la capacidad de almacenamiento. (Blog: 5 propiedades alimenticias de las dietas para ganado bovino de engorda)

 

Para obtener grano seco, se pueden emplear algunos métodos como molienda, micronizado y aplastado que mejoran la exposición ruminal del almidón. La ventaja de la forma de molido en polvo es que permite una degradación completa, pero puede causar problemas como acidez ruminal o de ser inhalado por los bovinos.

 

En el caso de granos vestidos como la avena o cebada, el molido reduce el tamaño de partículas fibrosas de protección, por lo cual no se recomienda en este tipo de granos. En cambio, en los granos duros como sorgo y tipo Flint se adaptan mejor a este método de procesado.

 

Con el objetivo de reducir los defectos del molido se desarrollaron otros métodos como el micronizado en húmedo, el rolado en seco y el procesado en copos (flakes), con alto grado de digestibilidad. (Lea: Descubra las propiedades del maíz rolado al vapor como alimento bovino)

 

Métodos como el aplastado en seco o rolado elevan la exposición del almidón, especialmente en cultivos como sorgo y maíz, aunque las diferencias en eficiencia de conversión de estos procesados en comparación con el maíz entero dependen del tipo de grano de maíz. En avena y cebada, el rolado mejora el consumo y la fermentación.

 

De otro lado, los granos húmedos que se conservan en un medio anaeróbico ofrecen una calidad similar a la de los secos, si bien algunos estudios han demostrado incrementos en la degradabilidad. (Lea: Use gluten húmedo para reemplazar al pasto en época de escasez)

 

La conservación en humedad (que es natural de la cosecha o reconstituida antes de ser ensilada) permite elevar la digestión en rumen de granos con almidón de baja solubilidad como maíz y sorgo. Adicionalmente se pueden aplastar para asegurar una mejor utilización. 

 

Para conservar el grano húmedo y evitar la putrefacción, se deben controlar el desarrollo de microorganismos que proliferan en presencia de oxígeno, para lo cual hay que emplear la técnica del ensilado. (Lea: Cómo ayuda la harina de maíz para la producción de carne y leche)

 

El rango óptimo de humedad para ensilar y estabilizar el grano debe estar entre 28 y 35 % de agua. En resumidas cuentas, las 2 opciones (seca y húmeda) dependen de las condiciones de cada predio, pues desde el punto de vista del valor nutritivo, no existen prácticamente diferencias entre el grano ensilado con alta humedad y el seco.