Los 9 errores que cometen los ganaderos en sus predios

Por: 
CONtexto Ganadero
16 de Abril 2014
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Ombligo del ternero
Una inadecuada cura de ombligo del ternero puede acarrear serias consecuencias para los ganaderos. Foto: Jairo Serrano.
Falta de cuidado en las enfermedades de nacimiento y mala administración de forrajes en los campos, son algunas de las fallas que afectan el resultado esperado por los productores en sus hatos. Conozca de cuáles se trata.
 
En CONtexto Ganadero se han descrito, en varias ocasiones, los errores que tienen los productores bovinos en sus hatos en cuanto a alimentación, distribución de hatos, falta de apoyo técnico y ausencia en el rigor en las vacunaciones de los semovientes.
 
Este diario da a conocer un listado de 9 fallas frecuentes que cometen los ganaderos en sus hatos, los cuales frenan el progreso bovino en la región y en la nación. Luis Guillermo Fuentes, médico veterinario de la Universidad Nacional de Colombia y director de la revista Nota Ganaderas, explica que desde el deficiente calostrado hasta la ausencia de control individual en el animal, puede perjudicar la productividad del predio.
 
Deficiente Calostrado
 
Un importante número de crías no se calostran correctamente. El momento, la calidad y la cantidad, generalmente no corresponden a lo requerido”, explica Fuentes, y agrega que “unas cuantas mueren causando pérdida visible, pero numerosos animales crecen con defensas deficientes, siendo fácilmente atacados por enfermedades, generándose cuantiosas pérdidas ocultas”. (Lea: Cuáles son los principios que debo tener en cuenta al alimentar mi ganado?)
 
Cura de ombligo inadecuada
 
Procedimientos, momentos y productos que no secan ni curan la herida en el animal, pueden permitir la creación de lesiones, contaminación, inflamación e infecciones en el ombligo del semoviente con serias consecuencias.
 
Se utilizan con frecuencia productos agresivos y tóxicos. Las pérdidas por muertes de neonatos (recién nacidos) son minoría ante las causadas por animales que crecen con daño hepático e infecciones latentes afectando seriamente su productividad, muchos de ellos convertidos en ‘cadáveres productivos’, generadores de importantes pérdidas inadvertidas al negocio”, añade Luis Guillermo.
 
Bloqueo a la producción de leche
 
No ordeñar a fondo desde el primer momento, retirando la totalidad del calostro en el primer ordeño para que los alveolos sean ocupados por leche, hace que se bloquee la producción de una glándula que requiere ser desocupada al menos dos veces al día.
 
El ternero es incapaz de hacerlo y el hombre no es consciente de la importancia y necesidad de ello. La práctica equivocada de no ordeñar siempre a fondo, dos veces al día, especialmente en los días cercanos al parto, permite que se pierda el potencial lechero de una vaca que termina con una lactancia pobre, desperdiciando la millonaria inversión en mejoramiento genético lechero”, señala el médico veterinario.
 
Persistencia del vínculo madre-cría
 
Mantener unidas a la vaca con su cría, genera serios bloqueos productivos para ambos. Por ejemplo, la vaca no hace su trabajo de manera eficiente y menos lo hará en la medida en que sea mayor su capacidad productora de leche. (Lea: El destete en ganado de leche y de carne, dos prácticas opuestas)
 
El ternero produce un efecto negativo en la lactancia y en la recuperación hormonal postparto que permite el reinicio de la ovulación. La vaca trabaja mejor sin su cría. Si debe alimentarla lo mejor es establecer dos momentos de treinta minutos cada uno durante el día, para que lo haga, se ordeñe o no la vaca”, acota el director de Notas Ganaderas.
 
Las consecuencias para el ternero cuando es destetado son negativas, generándose pérdidas importantes en el predio vacuno, además, la llegada a la adultez productiva de estos animales siempre será morosa.
 
Destete tardío
 
De acuerdo con el experto veterinario, este punto está ligado al anterior mencionado, pero merece un comentario adicional, pues destetar animales de 8 meses de edad no va acorde con la razón de ser de los semovientes.
 
Un correcto manejo debe llevar a que el paso de monogástrico a rumiante se realice totalmente al cuarto mes. Entonces, ¿qué hace un animal supuestamente rumiante mamando leche? Alimentar con leche un rumiante es muy costoso, es muy rentable el uso de concentrados comerciales y forrajes de calidad. Alimentar correctamente una cría es un excelente negocio”, añade Fuentes.
 
El mercado del destete
 
Un ternero destetado que sobreviviente desnutrido y con bajo peso, es apetecido por los levantadores de animales quienes buscan siempre un semoviente lo más liviano posible para mejorar su productividad.
 
Existe la conocida ‘ganancia compensatoria’, que ocurre con animales cuyo crecimiento ha terminado. No existe el ‘desarrollo compensatorio’ que pretende que se ocurra con animales sometidos al hambre, con lo cual no desarrollan su cuerpo y sus órganos de una manera correcta. Un macho con bajo peso al destete tardara al menos tres años para salir al mercado y una hembra estará haciendo primer parto sobre los cuatro años”, asevera Luis Guillermo.
 
El periodo de levante
 
Animales desnutridos son ‘premiados’ enviándolos a un periodo de hambre y deambulación en busca de alimento indispensable para terminar su desarrollo durante la etapa madura, reiterándose la falta de atención lógica a los principios biológicos: un animal en crecimiento, formación y desarrollo exige una nutrición adecuada. (Lea: Manejo reproductivo y sanitario del toro, clave en la fertilidad)
 
Si esta falla, el proceso será deficiente y es claro que no existe la compensación a ello. Mucho dinero se maneja en la comercialización de animales en este proceso: costos de transporte, de manejo, de personal, de insumos, incluido el tiempo que encarecen la obtención de un adulto. Mucho dinero podría ser mejor utilizado criando y levantando un animal teniendo en cuenta las necesidades propias de su estado en ganancia”, agrega el médico veterinario.
 
Deficiencia pastoril
 
En el país, de acuerdo con Luis Guillermo Fuentes, no se realizan prácticas de manejo de pastoreo en los predios ganaderos, sino que por el contrario se introducen animales sin ningún tipo de control a consumir libremente en aéreas enormes, donde se dedican a caminar, seleccionando el consumo y desechando forrajes que en otras circunstancias consumirían. (Lea: Sembrando productividad)
 
Toda planta que se envejece es maleza, incluidos los pastos. Es por ello que en los potreros extensos proliferan las malezas, formándose ‘islas’ que el animal nunca toca, terminando por perderse un área importante, ocurriendo sobrepastoreo como resultado de la agresión reiterada al rebrote por un animal que sin control permanece durante varios días en el mismo potrero”, explica Fuentes.
 
Ausencia de control individual
 
La mayoría de las empresas ganaderas del país, según el médico veterinario de la Universidad Nacional, no realizan controles, numeraciones, ni toman información de manera zootécnica para evaluar y medir. (Galería: 14 enfermedades sin control oficial atacan al ganado en Colombia)
 
Un importante número de estos entables no utilizan la báscula como herramienta permanente de medición. La mayoría la utilizan solo para comprar o vender, limitando el uso del recurso más importante de evaluación y control que se puede tener en un hato productivo, a una simple operación comercial”, explica Luis Guillermo.
 

De esta forma, queda entrevisto que el montaje y mantenimiento de un hato bovino implica trabajo constante y dedicado para que al final del proceso productivo los resultados resalten a la vista y sean los esperados desde un comienzo.