Bioeconomía, un camino de desarrollo para la Argentina

Por: 
CONtexto ganadero
11 de Febrero 2019
compartir
Argentina, biotecnología, digitalización, régimen alimentario, Bioceres, big data, El Clarín, contexto ganadero, noticias ganaderas
La biotecnología es uno de los sectores en plena evolución en el país, con desarrollos como la soja tolerante a la sequía, señala Jorge Castro. Foto: clarin.com
A partir de la competencia de la agroindustria, hay una plataforma muy interesante para acelerar la sinergia entre las nuevas tecnologías y los sistemas de producción, señala artículo de El Clarín.
 
En un artículo publicado en el portal clarin.com/rural, escrito por Jorge Castro, señala que la bioeconomía es un sistema de creación de valor sustentable y altamente eficiente, logrado con la utilización de recursos biológicos renovables.
 
De acuerdo con la FAO, la bioeconomía puede definirse como la producción basada en el conocimiento y la utilización de recursos biológicos, procesos y métodos biológicos para proporcionar bienes y servicios de forma sostenible en todos los sectores económicos. (Lea: ¿Qué es eso de la bioeconomía que puede ayudar al cambio climático?)
 
Para Castro en la Argentina son primordialmente los agroalimentarios, y que este país existen unas condiciones extraordinarias para utilizar la bioeconomía.
 
“La bioeconomía de la Argentina dispone de una de las tres mayores biomasas del mundo, cruzada por una agroindustria extraordinariamente competitiva y un sector de alta tecnología, cuya expresión arquetípica es la empresa Bioceres de Rosario, a la que hay que sumar múltiples centros de investigación pública y privada”.
 
Bioceres es una empresa que -según su página web-, ha desarrollado una plataforma multi-disciplinaria y multi-producto capaz de proporcionar soluciones durante todo el ciclo de cultivo, desde la siembra hasta el transporte y almacenamiento; provee semillas, germoplasma, traits y tratamientos de semillas.
 
“Nuestra plataforma está diseñada para llevar de manera rentable, tecnologías de alto valor al mercado a través de un enfoque de arquitectura abierta basado en nuestro modelo de negocio”.
 
De acuerdo con Castro, en este sistema se despliega la nueva revolución industrial, debido a que es el sector más avanzado y competitivo del país, que convierte a la Argentina en uno de los tres principales productores de agroalimentos del sistema global, junto con Brasil y Estados Unidos.
 
La digitalización
 
Afirma que la nueva revolución industrial es la digitalización completa de la manufactura y los servicios, la cual se manifiesta por una doble vía: exige ciclos más breves del producto, en un proceso de acumulación que se orienta a la instantaneidad, con bienes cada vez más individualizados, con un carácter flexible y descentralizado, que utiliza menores recursos por unidad de producto.
 
Explica que es una producción que tiende a la automatización y a la miniaturización, lo cual implica la creación de nuevos negocios en cada una de las innovaciones, con la aparición de un nuevo tipo de necesidades y de consumo, con una importancia creciente de los bienes culturales y de estilo de vida.
 
Bienes físicos y virtualidad
 
Castro afirma que la digitalización es un proceso de integración de los bienes físicos y los “virtuales”. La economía circular es la forma más avanzada de integración, y extiende el ciclo de vida de los productos mediante el reemplazo y reciclado de los no funcionales, y es esencialmente biológica y no mecánica.
 
Se realiza a través de una transición histórica, en que las nuevas tecnologías se integran con los actuales sistemas de producción, aumentando su capacidad de creación de valor agregado y de productividad, comenta.
 
El aspecto crucial de esta transición es la digitalización de la gerencia del negocio agroalimentario, que demanda información (data) sobre los suelos, el clima, los recursos y los mercados.
 
Allí aparecen los drones y los “smartphones”, más la “Big Data” y los pronósticos climatológicos, en un esfuerzo de colaboración abierta y global. El objetivo es reducir los costos logísticos y del transporte, los “costos de transacción”.
 
Este es el camino que señala para la Argentina y el mundo la bioeconomía nacional, concluye Jorge Castro, que no es otro diferente al que deben adherirse las otras economías de la región.
 
La biotecnología es uno de los sectores en plena evolución en el país, con desarrollos como la soja tolerante a la sequía.
 
Fuente: ver enlace aquí.