En EE. UU. todavía discuten ventajas de carne alimentada con pasto

Por: 
CONtexto ganadero
22 de Junio 2022
compartir
carne alimentada con pasto
En Estados Undios aún se discuten las ventajas de la carne de res procedente de animales alimentados con pastos con respecto a la de animales alimentados con granos, mientras que en nuestro país esta discusión no figura en la agenda ganadera. Foto: alimente.elconfidencial.com

En Estados Unidos el precio de la carne de res alimentada con pasto es más alto que el de carne “tradicional”, que es alimentada con granos. En este país aún se discuten las ventajas de una con respecto a la otra, mientras que en nuestro país esta discusión no figura en la agenda ganadera.

 

Según el artículo de Tasting Table, en los últimos años más empresas han promocionado que sus animales viven vidas felices, lo que implica que su carne, huevos, leche, etc. saben mejor. En el caso de la carne de res, resaltan que es alimentada con pasto en lugar de granos.

 

Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, esta carne se refiere a la que proviene de animales que consumen pasto y otros forrajes durante toda su vida, excepto el período anterior al destete, cuando se alimentan con leche en su etapa temprana.

 

El USDA especifica que la dieta del animal debe consistir únicamente en pastos, plantas (como las leguminosas) o cultivos de cereales en estado vegetativo (antes del grano). Pero además estos animales no pueden ser alimentados con granos o subproductos de granos.

 

La Extensión Cooperativa de Carolina del Norte dice que la mayoría de las vacas comienzan su vida naciendo en pastos y permaneciendo allí hasta que llega el momento de ser destetadas de sus madres. (Blog: Producir carne a pasto es una alternativa sustentable con potencial)

 

A medida que el ganado madura, se les alimenta con una dieta de granos como maíz, soya y trigo, para aumentar la cantidad de calorías que ingieren. Una vez que alcanza el peso deseado (el ganado alimentado con pasto lleva más tiempo), se envía al matadero.

 

Entonces, ¿cómo impactan estas diferencias en la calidad de dicha carne? Según la Clínica Mayo, la carne de res alimentada con pasto podría ser mejor para el corazón, con un contenido de grasa más bajo, más ácidos grasos omega-3 y omega-6 y más vitaminas antioxidantes, como vitamina E.

 

Por su parte, la Extensión sostuvo que la carne de res alimentada con granos generalmente tiene grasa de color más blanco y tiene más marmoleo, mientras que la grasa en la carne de res alimentada con pasto suele ser más amarilla y magra, con menos marmoleo.

 

Si bien existen algunas diferencias en el sabor y el contenido nutricional, la entidad sostiene que la elección entre una u otra se trata de una decisión personal, y señala que toda la carne de res tiene un alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales como hierro, zinc y B12.

 

 

¿Cuál es el costo de la carne de res alimentada con pasto?

 

Otra preocupación para los consumidores en EE. UU. es el costo, pues en este país comprar carne de vaca alimentada con pasto resulta más caro que comprar animales alimentados con maíz. (Blog: Carne de res de pastoreo: El producto más vegano del supermercado)

 

De acuerdo con Beef Cattle Extension, lo que una persona paga por una libra de carne de res se ve afectado principalmente por el costo del alimento que come el bovino dado que es el gasto más significativo del productor para sostener a sus animales hasta llevarlos a matadero.

 

El ganado alimentado con pasto llega al frigorífico más tarde que porque su dieta contiene menos calorías, lo que significa que tardan más en alcanzar el peso óptimo para sacrificio. Y, como resultado, se gasta más dinero con el tiempo para cuidarlos.

 

Cuando se sacrifica, el ganado alimentado con pasto generalmente pesa alrededor de 1200 libras, mientras que las vacas alimentadas con granos pesan cerca de 1350 libras, lo que significa que un granjero no obtendrá tanta carne para vender de una vaca alimentada con pasto.

 

En última instancia, el costo de cuidar y criar una vaca o novillo alimentado con pasto se refleja en el precio por libra que pagará en la sección de carnes del supermercado. (Informe: Mercado de carne de res alimentada con pasto crecerá en los próximos años)

 

 

En Colombia prevalece el ganado alimentado con pasto

 

En nuestro país no existe esta distinción porque la mayoría de carne que producimos es de vacunos alimentados con pasto. De hecho, aprovechando que consumidores internacionales prefieren esta alternativa, en 2020 se lanzó el sello Colombian Beef Grass-fed CO.

 

El sello identifica a la carne colombiana en mercados internacionales y la resalta como premium y selecta muy aceptada en los mercados de alto nivel de consumo internacional. (Lea: Con sello de calidad Colombia entra a las grandes ligas de las exportaciones en el mundo)

 

Se trata de un distintivo que destaca un proceso de producción totalmente inocuo, del manejo de Buenas Prácticas Ganaderas basadas en el estricto respeto del bienestar animal, la sanidad y del medio ambiente y, también, de su respectiva cadena del frío.

 

En adelante los productos cárnicos que porten en su empaque dicho sello, proporcionarán al consumidor la garantía de calidad e inocuidad propias de su esquema productivo basado en ganadería sostenible con espacios totalmente naturales que tienen en su proceder la protección y el mejoramiento del medio ambiente.

 

El sello es una iniciativa creada y promovida por el Fondo de Estabilización para el Fomento de la Exportación de Carne, Leche y sus Derivados (FEP), de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegan. José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de Fedegan, explicó que:

 

“El sello inaugurado por el ministro de Agricultura, Rodolfo Zea Navarro, en el pasado 38 Congreso Nacional de Ganaderos, hace su primera aparición en una exportación de carne a un destino de gran importancia mundial y altamente riguroso en materia sanitaria como es nuestro gran vecino: Chile”.

 

Para el dirigente dicho distintivo se constituye en la marca propia de un proceso de producción totalmente inocuo que refleja el manejo de buenas prácticas ganaderas basadas en el estricto respeto del bienestar animal, de la sanidad, del medio ambiente y, de su respectiva cadena de frío.