El invierno tiene en apuros a varias regiones del país

Por: 
CONtexto Ganadero
30 de Julio 2013
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Invierno afecta a varias regiones del país
En Putumayo, la Defensa Civil ayuda a que más de 7 mil familias damnificadas puedan reubicarse y salvar algunos enseres. Foto: Defensa Civil de Colombia.
Arauca, Putumayo, Sucre y Caquetá registran graves afectaciones por las fuertes lluvias que se presentan hace varios días.  Nuevos desbordamientos y crecientes súbitas tienen en vilo a miles de pobladores.
 
Más de 7 mil familias damnificadas en Putumayo, problemas de comunicación y suministro de servicios públicos en 2 de los 7 municipios de Arauca, una declaratoria de alerta naranja en las zonas aledañas al río Caquetá y varias casas destruidas por fuertes vientos y tormentas eléctricas en Sucre, hacen parte del más reciente saldo que deja la ola invernal en el país.
 
La temporada de invierno anterior, que terminó en los primeros días de junio, a pesar de no golpear con toda su fuerza al territorio nacional, dejó cerca de 2 millones de damnificados y cuantiosas pérdidas económicas. Sin embargo, la atención por parte de los organismos de socorro nuevamente ha sido más reaccionaria que preventiva, por lo cual, las precipitaciones de estos días amenazan con llevarse a su paso todo lo que encuentren, ¿se repetirá la historia de los años anteriores?
 
Arauca, incomunicado y con el agua al cuello
 
Las constantes lluvias han dejado prácticamente incomunicados a 2 de los 7 municipios que componen el departamento, como lo son Arauca y Arauquita. El apoyo por parte de las organizaciones encargadas se ha centrado en evitar posibles inundaciones. Ya se vienen adelantando censos para valorar la situación, conocer la magnitud de los problemas e identificar el número de afectados en cada zona.
 
Por lo pronto, miembros del cuerpo de bomberos estarán atendiendo la margen derecha del río Arauca, que comprende las veredas Barrancones, Corocito y Todos los santos, según fuentes del gobierno departamental. Mientras tanto, la Defensa Civil estará al pendiente de las veredas Clarinetero, Monserrate y El Vapor; que se encuentran en la orilla opuesta del río.
 
Como medida preventiva se declaró alerta naranja en el departamento, teniendo así la disposición de los organismos de socorro para la atención inmediata de algún desastre. (Lea: Arauca en alerta naranja por cuenta del invierno)  
 
El río Caquetá ha incrementado su caudal
 
Las precipitaciones no se detienen desde hace una semana en el departamento. Las autoridades han decidido activar la alerta naranja ante la posible creciente de los ríos que surcan varios de los municipios ribereños.
 
El anuncio se hizo en una reunión de los organismos de socorro, evento durante el cual el gobernador Víctor Ramírez Loaiza solicitó de una manera muy atenta a los alcaldes del sur del departamento y a dichos organismos, al igual que al coordinador de Emergencias y Desastres, estar en alerta máxima, ante un aviso de nueva creciente, sobre todo en el río Caquetá.
 
El caudal está mostrando niveles bastante elevados, si se compara con los inviernos anteriores, lo cual podría afectar los municipios de Curillo, Solita y Solano, como también a las comunidades asentadas en las riberas. Algunos alcaldes de estos municipios preparan evacuaciones de tipo preventivo.
 
Sucre registra tormentas y vientos huracanados
 
Una emergencia inesperada han tenido que afrontar las autoridades de Sincelejo desde el pasado lunes 29 de julio, pues las tormentas eléctricas y vientos huracanados han causado graves daños en las redes de energía de Electricaribe.
 
Las condiciones climáticas han dejado sin electricidad a varios municipios del departamento de Sucre, los cuales esperan a esta hora que el servicio sea restituido.
 
Putumayo a la espera de ayuda
 
En esa región, más de 7 mil familias se encuentran afectadas por las torrenciales lluvias que se registran desde hace varios días. Cerca de 9 municipios sufren a diario con inundaciones y desbordamientos. (Lea: El invierno deja damnificados y víctimas fatales en Putumayo)
 
La creciente de los ríos que bañan la región del Bajo Putumayo era inminente y por eso más de 20 mil habitantes sufren las consecuencias. Hoy solo se ve desolación entre los pobladores que se cuentan como damnificados. La Gobernación emitió un comunicado de prensa pidiendo a los habitantes ribereños permanecer atentos a cambios súbitos en el cauce de los ríos, asegurar enseres y trasladar a niños y ancianos a lugares más seguros.