Un oasis en medio de la sequía

Por: 
Ganadería Colombiana Sostenible y CONtexto Ganadero
16 de Febrero 2015
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ganadería colombiana sostenible
Este productor ha visto el potencial de seguir los consejos recibidos durante el acompañamiento y asistencia técnica. Foto: Javier Felipe Ruiz.
Mientras muchos productores ganaderos en el Bajo Magdalena se encuentran soportando las inclemencias del cambio climático, manifestadas en la intensidad del verano que se vive actualmente en la región y sufriendo pérdidas por la disminución de la productividad; los participantes del Proyecto Ganadería Colombiana Sostenible, GCS, consideran que sus fincas son oasis en medio de la sequía.
 
Una muestra de ello es la finca El Bongó, propiedad del productor Yair Goenaga Echeverría, ubicada en el municipio de Piojó, departamento del Atlántico, en el sector de Aguas Vivas, quien a pesar de las inclemencias del clima y la topografía de la finca, logre destacarse positivamente entre sus vecinas, pues en esta se ven árboles y suficiente pasto para alimentar sus animales.
 
Este productor ha visto el potencial de seguir los consejos recibidos por su extensionista José Rodríguez, quien ha sido la persona encargada de acompañarlo y brindarle asistencia técnica. (Lea: Ganadería tradicional y silvopastoril)
 
El trabajo que juntos han adelantado le ha permitido consolidar un sistema silvopastoril a muy bajo costo y comprender la importancia del manejo adecuado de las praderas teniendo periodos de ocupación y descanso acordes al tipo de pasto que tiene en su finca.
 
 
 
 
Los arreglos silvopastoriles utilizados por Yair Goenaga son una regeneración natural de árboles de totumo, guácimo, uvito y matarratón.
 
El ganadero manifiestó que con estas acciones "quiero darle ejemplo a todos los agricultores de la región sobre la manera cómo se sostienen las tierras". De igual manera, aseguró con orgullo que, según su experiencia, no va a tener que retirar el ganado de su predio, pues la oferta forrajera que tiene en el momento le ha permitido adaptarse a esta época de verano sin muertes de animales y mejor aún con ganancias de peso, lo que le proporcionará buenos resultados económicos.
 
Ya los tiempos de recolectar los frutos del árbol de totumo de otras fincas para suministrárselo a sus animales han quedado atrás, ahora tiene dispone de ellos en su propio predio; el cambio de prácticas tradicionales por unas más sostenibles, como lo es la regeneración natural, le ha permitido a Goenaga garantizar que el ganado tenga comida durante todo el año, un efecto derivado de la presencia de árboles en el predio. (Lea: Cercas vivas y la rotación evitan que la brisa seque los pastos ganaderos)
 
Yair Goenaga (i) ha visto el potencial de seguir los consejos recibidos por
su extensionista José Rodríguez. Foto: Javier Felipe Ruiz.
 
Otro efecto positivo presente en la finca es el afloramiento de agua ya que se ha evitado la tala de árboles, esto garantiza el abastecimiento de este preciado líquido para el ganado en esta época crítica de verano, como la actual.
 
Los planes a futuro para Yair incluyen continuar aplicando las buenas prácticas aprendidas y esperar a la época de lluvia para poder comenzar a establecer cercas vivas para que en un futuro las fuertes brisas no sequen su forraje y así complementar más el trabajo adelantado en su finca.
 
El proyecto Ganadería Colombiana Sostenible es un una iniciativa diseñada y ejecutada por una alianza estratégica entre la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegan-FNG; el Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción, Cipav; el Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez (Fondo Acción) y The Nature Conservancy, TNC); gracias a los aportes de donación del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) con un financiamiento adicional del Gobierno del Reino Unido, a través del Departamento de Energía y Cambio Climático (DECC) y el Fondo para el Clima Global (ICF).