Con residuos orgánicos, lixiviados y lombricompuestos realizan abonos

Por: 
CONtexto Ganadero
31 de Marzo 2014
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Abonos orgánicos
El estudiante se hizo acreedor del premio y recibió $40 millones con los que empezará su idea de negocio. Foto: Unimedios.
El experimento adelantado por Edwin Sanabria Marroquín, estudiante de la Universidad Nacional, lo hizo merecedor del ‘Premio Odebrecht para el Desarrollo Sostenible’.
 
La coyuntura que vivía el país agrícola y ganadero en cuanto al costo de los insumos agropecuarios, fue el motor para que Edwin Sanabria Marroquín, un estudiante bogotano de Ingeniería Química de la Universidad Nacional, adelantara un proyecto investigativo a partir del uso de residuos orgánicos, lombricompuestos y lixiviados, se puedan realizar abonos que puedan ser usados por pequeños y medianos productores. (Lea: Los abonos orgánicos sólidos)
 
En diálogo con el joven investigador, Sanabria Marroquín explicó que con el uso de lixiviados únicos, biopesticidas y el abono orgánico, eran una alternativa para disminuir los gastos en los que deben incurrir los empresarios del campo.
 
“A través  del uso de la planta Ageratum Conyzoides, conocida como hierba de chivo, buscábamos sacar su principio activo que nos permitía, en bajas concentraciones, detener las plagas. Además buscando el aprovechamiento de los recursos orgánicos, utilizamos la lumbricultura y de allí nos resultó un abono sólido y el lixiviado. Con estos productos vimos que podíamos recuperar las propiedades fisicoquímicas y microbiológicas del suelo que se van perdiendo tras la explotación agrícola”, contó el estudiante de la Universidad Nacional.
 
El beneficio de aplicar el fertilizante, con los lixiviados y biopesticida, era una disminución entre el 30% y 50% de los costos de los insumos utilizados para este fin. No obstante la reducción es mayor una vez se dejen de usar los fungicidas, elemento que no puede ser retirado de inmediato de la explotación agrícola.  (Lea: La fertilización, clave para lograr un producto cultivado de calidad)
 
Este trabajo investigativo, le valió a Edwin Sanabria Marroquín ser galardonado con el ‘Premio Odebrecht para el Desarrollo Sostenible’, el cual es entregado por la compañía brasileña Norberto Odebrecht, la cual está a cargo del sector 2 de la Ruta del Sol.
 
Para Michael Rua Franco, presidente de la Asociación Colombiana de Ganaderos Ecológicos, Bioganaderos, esta clase de producciones limpias y en donde se aprovechen al máximo los recursos naturales, son las estrategias ideales para cambiar la mentalidad y salir de la forma de producción que tiene en crisis a miles de productores pecuarios colombianos.  (Lea: Roberto Jaramillo, un campesino emprendedor con ‘Respaldo’)
 
“En el modelo actual, es normal tener que comprar suplementos, minerales y otros productos químicos parar lograr mejores resultados, pero eso implica inversiones constantes, en cambio si se apela al uso de la naturaleza, es mucho más económico y realmente se verán los ingresos”, argumentó Rua.
 
El Premio Odebrecht para el Desarrollo Sostenible se realiza con el fin de incentivar a jóvenes universitarios a pensar y desarrollar soluciones de ingeniería desde una perspectiva de sostenibilidad, contribuyendo así a la generación y difusión del conocimiento en esta temática y al involucramiento de la comunidad académica en la dinámica empresarial responsable y sostenible. (Lea: Campesinos de Nariño recibieron semillas y abono para sustituir cultivos ilícitos)
 
La premiación se llevó a cabo el pasado 13 de marzo en el Museo Nacional, en donde el estudiante recibió $40 millones, de los cuales $20 millones fueron para él y el dinero restante fue dividido entre el centro educativo y el docente Jairo Cuervo, quien acompañó y asesoró a su alumno durante el proceso.