Ganaderos, los más afectados con el verano en Colombia

Por: 
CONtexto Ganadero
31 de Marzo 2014
compartir
Verano afecta a ganaderos
Los ganaderos intentan de todas las maneras mantener vivos a sus animales. Foto: CONtexto Ganadero.
Miles de reses muertas, cientos de bovinos afectados y una considerable disminución de la productividad son por estos días el común denominador de quienes sufren las consecuencias de la ola de calor que azota a varias regiones del país.
 
El intenso verano que azota al país desde finales de 2013 hace que los colombianos enfrenten un panorama desolador en diferentes departamentos. Los más afectados por la sequía son Córdoba, Casanare, Cesar, Sucre y La Guajira, en donde el caudal de agua en los ríos desapareció y la falta de pasturas acrecienta la delicada situación que deben sortear los productores agropecuarios.
 
Los ganaderos en estas regiones colombianas son los más afectados por la ola de calor. A la fecha, cientos de reses han muerto de hambre y sed, lo que genera un declive sustancial en la productividad del sector pecuario. (Lea: Alternativas para enfrentar una sequía prolongada en la ganadería colombiana)
 
En Córdoba, 60 comunidades sin agua
 
En el departamento de Córdoba la mayoría de las quebradas están secas y en las represas los niveles de agua son tan bajos que no alcanzan para surtir a más de 60 comunidades del líquido vital. (Lea: El intenso verano ha causado la muerte de 48.000 reses en el país)
 
Dairo Galeano, director del Centro de Prevención y Desastres del municipio de San Bernardo del Viento, asegura que aunque los ganaderos de la zona intentan suministrarles a las reses agua por medio de totumas, a la fecha 150 semovientes han muerto de sed y hambre.
 
El bovino se deshidrata por la falta del agua y a raíz de eso le hace falta la comida. El pasto, que es el alimento idóneo de las reses, no existe en la zona por la falta de agua”, añade Galeano.
 
En La Guajira, 8.000 reses muertas
 
Los dramas por sequía y racionamiento de agua se extienden a la región de La Guajira, en donde la administración departamental adoptó medidas extremas para afrontar el calor intenso que azota a los habitantes, pues desde hace seis meses no llueve. (Lea: Más de 2.000 reses han muerto en La Guajira por el verano)
 
Maritza León Venegas, directora ejecutiva del Comité de Ganaderos de Riohacha, explica que ríos como El Ranchería y El Jerez, mayores fuentes hídricas de los guajiros, ha venido presentando desabastecimiento por el bajo caudal que registran.
 
Los pozos que tienen las personas en las empresas ganaderas están secos. Estamos desesperados. Hay una situación de calamidad y de tragedia, pues hay 8.000 cabezas de ganado muertas a la fecha”, asevera León Venegas.
 
La búsqueda para recuperar a Casanare
 
En el municipio de Paz de Ariporo, una de las zonas en donde el verano ha dejado más pérdidas económicas, materiales y mortandad de animales, ya se comenzaron a desarrollar estrategias para mitigar el impacto negativo de la sequía. (Galería: Ninguna especie se salva del verano en Casanare)
 
El alcalde de esta zona casanareña, Edgar Bejarano, afirma que se están realizando reuniones periódicas para poder evidenciar qué materiales y auxilios se necesitan para mitigar el impacto negativo que ha dejado el verano.
 
Se comenzó la construcción de piscinas artesanales para que los animales mitiguen la sed. Las ayudas comenzaron a llegar. Durante 10 días se han recogido y enterrado los cuerpos de venados, chigüiros, babillas y tortugas que fueron víctimas de la sequía”, acota Bejarano.
 
Trashumancia como supervivencia en Sucre

Los devastadores efectos de las altas temperaturas también se reflejan en la sabana de Sucre. Los ganaderos de varios municipios de este departamento están en crisis porque no tienen agua para sus animales.

 
Andrés Flores, uno de los productores afectados de la zona, asegura que los pocos pozos de donde se abastecía de agua para cosechar los pastos y darle de beber a sus reses están secos, lo que ha generado una crisis en el sector (Galería: Trashumancia ganadera, una alternativa para enfrentar el verano y la sequía)
 
Los poquitos pastos que teníamos de reserva ya se está terminando. Ahora, cuando se terminen estos forrajes, para dónde vamos a coger. Quedamos mal. Crisis maluca la que tenemos con este fuerte verano”, añade Flores.
 
Por su parte, Carlos Mario Monterrosa, secretario de Desarrollo Económico del departamento, informa que a causa de la falta de alimento y bebida para los semovientes, los productores agropecuarios de Sucre han comenzado a realizar la trashumancia para mantener su hato vivo.
 
La trashumancia se ha vuelto necesaria para que los animales bovinos no mueran de sed y hambre. La productividad del sector ganadero ha disminuido sobre todo el lechero, en donde la producción ha caído entre un 70 % y 80 %”, aseveró Monterrosa.
 
Cesar, cuatro meses sin gota de agua
 
La sequía se extiende al sur del Cesar, en donde los 5 ríos que surten a los acueductos veredales de municipios como Aguachica, Chiriguaná y Curumaní, se secaron por el intenso calor que se presenta desde el mes de diciembre.
 
La Gobernación del departamento, en cabeza de Luis Alberto Monsalvo Gnecco, declaró alerta amarilla por el intenso verano que ha generado una masiva muerte de ganado en diferentes municipios. (Lea: Verano causa la muerte de más de 200 animales en Cesar)
 
Melgar Quintero, ganadero de la zona que ha perdido varias reses por las inclemencias del clima, asegura que desde el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos no se ha brindado ayuda alguna para el impacto ambiental. 
 
Las temperaturas siguen muy altas. Ya no sabemos qué hacer. Además, el Gobierno Nacional no le pone mano a la situación crítica del campo y cada día es peor. Hay miles de reses muertas por la sequía”, culmina Quintero.
 
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam, las lluvias regresarán a estas zonas del país a finales del mes de abril, por lo que es necesaria la ayuda por parte del Estado de manera oportuna y ágil, esto para evitar que las consecuenias sean aún peores.