Cómo son los colores de los caballos y su temperamento

Por: 
CONtexto ganadero
19 de Abril 2021
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Los caballos presentan diferentes colores y esta es una característica que incide en el temperamento del animal. Foto: zoovetesmipasion.com

Los caballos han sido una fuente importante de trabajo y de transporte, aunque también juegan un papel importante en el deporte.

 

Según Guillermo Londoño, Presidente de la Asociación Colombiana de Vaquería, los colores de los caballos son cinco básicamente: negro, castaño, zaino bocifuego, alazán y tordo. A este último en Colombia se le dice moro.

 

A estos colores también se les llama capas y existen unas que son uniformes, por lo que el caballo es de un solo color pero lo más habitual son los caballos de varios colores, bien porque tengan manchas o bien porque se mezclan pelos de diferente color por todo el cuerpo.

 

También son frecuentes los caballos con el cuerpo de un color, y las crines y la cola de otro diferente. (Lea: Caballo de Paso Fino Colombiano es una raza autóctona y trasfronteriza)

 

El negro se caracteriza porque todo el cuerpo y los cabos son de este color, aunque puede presentar alguna mancha de pelos blancos concentrados (en la cara o al final de las patas).

 

Por su parte, el caballo tordo es muy apreciado y se encuentran muchas variantes, ya que es una capa que evoluciona con los años. El tordo suele nacer de color oscuro, generalmente negro, y se va aclarando con los años, pudiendo incluso ser de color blanco, aunque a menudo conservan las crines y cola grises. La piel es de color negro. Los pelos grises se distribuyen por todo el cuerpo y dan lugar a diseños con nombre propio, como tordo rodado, tordo vinoso, tordo mosqueado, etc.

 

El zaíno es un nombre que se reserva para los caballos castaños que no tienen ni un pelo blanco o mancha de ese color. Muchos no son de color uniforme, sino que presentan distintas marcas, generalmente blancas, en diferentes partes del cuerpo, como las patas o la cara.

 

Otro es el blanco y es el que tienen todos los pelos blancos, incluidas crines y cola. No es frecuente, y se puede confundir con el tordo en fase blanca. La principal diferencia es que el caballo blanco tiene la piel rosa, mientras que el tordo la tiene negra. Además, el caballo blanco a veces presenta los ojos azules o miel.

 

El castaño es el animal que tiene el cuerpo de color marrón oscuro con los cabos negros. Es un color bastante habitual, y muy atractivo. (Lea: Conozca los conceptos con los que puede estimar la edad de caballos)

 

Adicionalmente existe el color alazán que es una capa muy popular y especialmente apreciada en el caballo árabe. Es un color que va desde marrón dorado a rojizo con las crines de tono similar o más claro, incluso blancas, pero nunca negras. De hecho la capa rojo brillante es la más popular. En ese caso se denomina alazán guinda.

 

También existe el bayo que tiene el cuerpo de color marrón claro con los cabos (cola, crines, extremo de las patas) de color muy oscuro o negro. Es un buen ejemplo de caballo de varios colores.

 

Los caballos de color Isabela presentan el cuerpo de color muy claro (blanco amarillento) con los cabos negros, también se denomina color perla.

 

Igualmente está el leopardo que es la capa habitual en el caballo appaloosa y se caracteriza porque el cuerpo presenta diferentes capas de base, con una parte más o menos extensa de color blanco cubierto de un moteado de distintos colores (negro, marrón, etc.). En este caso, el caballo es de varios colores porque tiene la capa a manchas.

 

El overo es un caballo  que tiene una mezcla de pelos blancos y castaños por todo el cuerpo. Aquí el caballo tiene varios colores porque los pelos de diferente color se mezclan por todo el cuerpo. (Lea: El caballo evolucionó genéticamente según el uso de los humanos)

 

El palomino es el de color marrón muy claro con las crines y la cola aún más claras o incluso blancas.

 

El temperamento

 

Según Jaime Taborda, docente de etología y bienestar equino, en un artículo publicado en el portal del Criadero El Astro, los colores han servido como método de selección natural y se evidencia cuando se ven manadas de caballos donde se atraen de acuerdo al color y dependiendo de este registra comportamientos como sementales que solo gustan de un color en las hembras, rechazo en una manada para un individuo, madres a las que separarlas de su cría en el destete es más duro para ellas que para su potrillo, aquellas para las que separase de su cría no ofrece dificultad, revoltosos y peleoneros, amistosos y dependientes, caballos que defecan en un solo sitio, los que defecan en todos lados, los que a pesar de estar sanos no engordan, los que con poca comida permanecen robustos, equinos tozudos, recios, cooperadores, atrevidos, tímidos, respetuosos, irrespetuosos, maduros, inmaduros, juguetones, lideres, tranquilos, vigilantes, activos, sumisos, retadores, defensivos, ofensivos, pacíficos, dependientes, y el color está sin duda presente como influencia en la manifestación de la conducta.

 

El manejo humano, el ambiente, las experiencias positivas o negativas que pueda vivir el equino, modifican, porque reducen o aumentan su conducta, la desplazan o deforman, sin embargo su base conductual, su conducta innata lo acompaña para siempre, como lo acompaña su apariencia hasta en una mínima porción cuando aún está vivo y ya esté muy viejo.

 

El caballo negro es celoso quiere que no paren de tocarlo y cuando comienza con uno que no es él, solo ofrece el anca como gesto de celos por haber sido infiel.

 

El alazán es prevenido, cualquier cambio en su ambiente lo preocupa e incomoda, su gran sensibilidad camuflada por su energía, lo hacen extrañar y notar lo nuevo. (Lea: Equinoterapia, técnica en que caballos ayudan con problemas psicológicos humanos)

 

Una yegua alazana de poca alzada y con una o las cuatro patas blancas es de difícil temperamento y en la parte reproductiva puede tener problemas para lograr la preñez

 

El zaino es de mucho carácter, a quien objetar cuando no está de humor le es fácil manifestar y quien también por su temple al trabajar le da la fuerza a su mente para expresar firmeza.

 

Algunos caballos como el zaino o los colores oscuros y de orejas pequeñas, que son las encargadas del enfriamiento del cuerpo, pueden llegar a ser calificados como de mayor temperamento. Si vive en un clima bastante caliente no debe ser montado al mediodía sino en las horas frescas del día.

 

Entre tanto el castaño es acentuado, cuando no le hacen daño, será el mismo que una vez siendo potro expreso ser y que será para siempre como quien su cuerpo le crece pero su mente no modifica. (Lea: Conozca cómo entrenar a su caballo, sin violencia)

 

El 70 % de los caballos que defecan en un solo sitio son de color moro y esto obedece a que son animales de baja jerarquía en el criollo colombiano, esto se hace sin necesidad de marcar territorio, contrario a lo que pasa con los que defecan en todas partes y que son de otro color, que sí lo hacen por esa necesidad dada su alta jerarquía.

 

Así mismo, al caballo moro le es difícil hacer amigos de su misma especie, es rechazado y su pigmentación tiene mucho que ver con su aroma y el no oler a caballo le ha costado ser rechazado por la manada, pero esa característica también le trae beneficios como ser amigo de perros, gatos, gallinas y humanos.

 

El caballo bayo tiene la habilidad de poder comer a mediodía, mientras que uno oscuro debe buscar la sombra.