Detrás del telón de las pruebas de brucelosis bovina

Por: 
Sully Santos
22 de Febrero 2016
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prueba de brucelosis bocina
En Zipaquirá funciona uno de los laboratorios y organismos de inspección de diagnóstico de brucelosis bovina. Foto: atajonoticioso.com - www.ayrshirecolombia.com.co
En el municipio de Zipaquirá, en Cundinamarca, opera uno de los laboratorios de diagnóstico veterinario de Colombia que evalúa muestras de brucelosis bovina, con acreditación de la autoridad sanitaria colombiana.
 
Más de 1.000 muestras llegan cada mes a la sede que cumple 9 años de servicio para los ganaderos de Cundinamarca, que buscan certificar o recertificar sus predios como libres de brucelosis y tuberculosis, dos enfermedades zoonóticas y de control oficial. (Lea: 20 mil bovinos perderían certificación en brucelosis y tuberculosis bovina)
 
El laboratorio de diagnóstico veterinario fue creado por el Comité de Ganaderos del Área 5, que en compañía del organismo de inspección, pretenden que los productores de leche de 31 municipios de Cundinamarca, conozcan el estado sanitario de sus hatos en un área cercana a sus fincas y con la fidelidad de contar con resultados reales.
 
Es así como a las 8:00 de la mañana, de lunes a sábado, el laboratorio abre sus puertas al público. Julián Andrés Zeta Sánchez, director científico del recinto, recibe los sueros que envía el organismo de inspección, momento en el que inicia el trabajo por descubrir la realidad sanitaria de los hatos lecheros de la región. 
 
Primero se realiza la prueba de Rosa de Bengala, que tiene un menor costo. Sus resultados se entregan en máximo 3 días. (Lea: Córdoba quedaría libre de brucelosis y tuberculosis bovina este año)
 
"Si un predio inicia su proceso de certificación podemos empezar con la prueba de Rosa de Bengala. Revisamos que el suero sea apto para la prueba con documentos de soporte, nombre de predio, propietario, número de bovinos, identificación, raza y edad de los animales”, describió el director científico.
 
Si los resultados salen negativos, se esperan 4 meses para hacer la prueba de Elisa Indirecta, que tiene un costo superior y se entrega 6 días depués de la entrega del suero.
 
“Se hace el segundo muestreo con Elisa Indirecta y si salen negativos los resultados, la certificación será más rápido. En el organismos de inspección se encargan de informar al veterinario que tomó la muestra, todo lo que pasó con el predio”, expuso.
 
Si la prueba de Rosa de Bengala o Elisa Indirecta dan positivo a brucelosis bovina, se envían los resultados al organismo de inspección que se encargará de decirle al dueño del predio qué animales tendrían posiblemente la enfermedad.
 
“Yo informó a la oficina local del ICA donde está ubicado el predio, sobre esos casos que salieron positivos a Rosa de Bengala”, anotó Julián Sánchez. (Lea: Colombia exporta 6.700 novillos a Jordania por USD3 millones)
 
Los animales que resultaron positivos a Rosa de Bengala o Elisa Indirecta, se aislarán en un periodo de cuarentena.  El laboratorio enviará al Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, una muestra serológica de dichos bovinos para que se haga una tercera prueba, la cual solo está a cargo de la entidad sanitaria.
 
Se trata de la prueba Elisa Competitiva. Sus resultados se conocerán entre 15 días y 3 semanas después de que hayan sido entregado los sueros al ICA.
 
“Esta es una prueba más específica”, indicó Sánchez.
 
Este tercer examen puede dar un resultado negativo, pese a que en las anteriores se sospechaba de la presencia de la enfermedad. Esto se conoce como un falso positivo, hecho recurrente, no porque las pruebas anteriores carecieran de veracidad.
 
Según el médico veterinario del laboratorio, la pregunta que surge ahora es por qué la Rosa de Bengala puede dar positivo y la Elisa indirecta negativo. La razón radica en que la primera prueba es rápida, de aglutinación y aunque es sensible no es específica.
 
Esto significa, aclaró, que la prueba de Rosa detecta la presencia de bacterias, pero no especificará si se trata de la concerniente a brucela.
 
“Esto ocurre porque hay bacterias muy parecidas a la brucela y lanza un positivo supuesto, pero es en realidad o puede ser un falso positivo a la brucelosis”, especificó Sánchez al indicar que esta prueba se hace necesaria para iniciar la certificación de un predio y determinar qué hacer con los animales, ya sea que den un reporte positvo o negativo, para no apresurarse a sacrificar animales o a dejarlos libres en la finca.
 
“Pasa que si se dio un positivo a Rosa de Bengala y los ganaderos sacrifican de una vez, puede que sea un animal de alta genética que en realidad no tiene la enfermedad. Es mejor esperar la confirmación con la otra prueba que puede dar negativo en Elisa Indirecta. Se recomienda ponerlos en cuarentena sin sacrificarlos”, anotó el médico veterinario. (Lea: 8.300 bovinos en riesgo de perder certificación en brucelosis)
 
Cuando se acude a la segunda prueba de Elisa Indirecta, entonces, añadió quien está al frente del laboratorio de diagnóstico en Zipaquirá, se tendrá un resultado sensible pero más específico sobre la presencia de brucelosis bovina, pero no se descarta otro falso positivo.
 
En este caso, un falso positivo a brucelosis bovina se debería a los anticuerpos que ha generado el animal. “El bovino se vacunó, pero como la fisiología es diferente en cada res, después de la vacunación pueden quedar títulos vacunales en circulación, y arrojar un resultado de que sí está la enfermedad”, dijo Julián Sánchez.
 
Con ello explicó que si el animal tiene títulos vacunales o títulos de anticuerpos contra la brucelosis, se sabrá con una última prueba de Elisa Competitiva, que es la de más alta sensibilidad.
 
Con todo el proceso de comprobación de la presencia de brucelosis en fincas de leche del país, se busca que el laboratorio guíe al ganadero sobre sospechas, confirmación o descarte de al patología y de la misma forma, a tener su certificación bovina.
 
Esta tarea le demanda un compromiso alto a Julián Sánchez día a día, porque debe llevar al papel todo lo que sucede con cada animal, sin riesgo a cometer errores. De igual forma, el laboratorio de diagnóstico, en el que trabajan 2 profesionales más que están a cargo del muestreo, busca tener claridad sobre la salud animal de un departamento que le envía al mes más de 1.000 muestras serológicas para evaluar casos de brucelosis bovina.
 
Esta es una enfermedad que ocasiona abortos en vacas, retención de placenta, infertilidad y nacimientos prematuros. (Lea: 5 incentivos que usted puede recibir como ganadero en Colombia)
 
Los animales de lechería son más susceptibles a la patología que adquiere una res por el consumo de placenta, contacto con estiércol, aguas contaminadas o inseminación artificial hecha con pajillas infectadas. 
 
Un bovino infectado puede contagiar al ser humano, mediante el consumo de leche cruda o derivados lácteos contaminados, manipulación indebida de reses enfermas o contacto con canales contagiadas. De ahí su importancia de controlarla y sobre todo erradicarla en los predios colombianos.