El reencuentro del arquitecto Gabriel Lian con la ganadería

Por: 
Sully Santos
04 de Agosto 2014
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Gabriel Lian
Gabriel y su equipo de trabajo en la finca La Fragüita. Foto: La Fragüita.
¿Cómo un arquitecto puede compaginar el sueño de este arte con la ganadería bovina? CONtexto ganadero le presenta la historia de quien lo ha vivido.
 
El santandereano Gabriel Lian, radicado en Bogotá desde su adolescencia, decidió estudiar arquitectura aunque su primera opción fue la medicina veterinaria. Un hecho que lo marcó para siempre en su vida lo hizo escoger la carrera de diseño, aunque con el paso de los años volvió a sus raíces: su amor por los animales.
 
El secuestro de su padre, ganadero de por vida en la zona de San Alberto, en Cesar, le mostró a Gabriel las dificultades de producir leche y carne en un país como Colombia en el que la inseguridad se apoderó del campo.
 
En 2011, ya con 20 años de experiencia en arquitectura, decidió escuchar a su corazón y retomar aquello que tantó amó durante su infancia y adolescencia cuando acompañaba a su padre a la finca: la cría de ganado cebú.
 
Ese año adquirió una finca de 14 hectáreas en el municipio de Subachoque, en Bogotá, llamada La Fragüita, que lleva el nombre en memoria de su padre.
 
"La finca de mi papá se llamaba La Fragüa, por eso le pusimos ese nombre en honor al recuerdo de mi viejo", menciona Gabriel. (Lea: Don Enrique, el toro sensación en la Feria Nacionall Ganadera)
 
Fue así como el arquitecto, y ahora ganadero, a sus 44 años de edad inició un nuevo proyecto de vida al lado 9 terneras simmental y simbrah, ganado doble propósito, del que ha sabido sacar las mejores “bondades” como dice.
 
"Empecé a ver razas y en un Agroexpo conocí la simbrah. La simmental ya la había visto. Entonces empezamos la ganadería con simbrah, pero al estar en la sabana es más interesante trabajar con la simmental porque se adapta mejor al clima de Bogotá, aunque se ha ido adecuando al trópico de Colombia", relata Gabriel.
 
Pasados 3 años desde que adquirió La Fragüita, ha podido aumentar su hato bovino a 55 reses con las que delineó un camino ambicioso por recorrer, pero que asegura cumplirá para que Colombia tenga productos lácteos y cárnicos de los que se conozca su trazabilidad. 
 
Además quiere ofrecer una variada oferta de productos de calidad, para que el consumidor no se vea en la necesidad de escoger los importados a precios elevados que se ofrecen en las grandes superficies.
 
Producir derivados con la leche simmental, tener su propia marca de carne, apostarle al mejoramiento genético bovino y adecuar restaurantes que ofrezcan alimentos de las 2 cadenas productivas son las metas claras que quiere cumplir Gabriel.
 
La primera avanza a buen ritmo. El santandereano hizo un convenio con Eurolácteos, empresa con sede en la capital colombiana, que fabrica quesos con la leche simmental de la finca de La Fragüita.
 
Gabriel saca provecho a las cualidades de la leche simmental que tiene 4 % en grasa y proteína, lo que la ha posicionado como un producto de alta calidad, apetecido para hacer quesos maduros con denominación de origen.
 
Los derivados tipo bree, camembert, emmental, gruyere, holandés, las mezclas para fondue y quesos con comino, son los que se ofrecen en Eurolácteos.
 
"En la finca se hace queso costeño y campesino, y quedan buenísimos, pero la importancia de trabajar estos quesos maduros tipo suizo es darle mejor aprovechamiento a la leche simmental que se produce en la finca", dice el dueño de La Fragüita.
 
Manuel Blanco, director ejecutivo de la Asociación Simmental-Simbrah de Colombia, Asosimmental, señala que este ganado produce leche en volúmenes elevados y, mejor aún, de alta calidad, lo que representa más contribución económica para el ganadero a la hora de vender el lácteo. (Lea: Reses cruzadas con la raza simmental son más fértiles y producen más leche)
 
Cabe mencionar que la industria paga el litro de leche al productor según una tabla de precios que a principio de año publica mediante un decreto el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. El valor cambia de acuerdo a los componentes de higiene y calidad del lácteo. A más porcentaje en proteínas y grasa el ganadero recibe un pago mejor.
 
Volviendo con Gabriel, señala que la adaptación de los bovinos simmental a la sabana de Bogotá es promisoria porque se trata de un ganado oriundo de suiza que se acondiciona al frío.
 
Por ello quiere que este ganado coja vuelo en el país con la realización de alianzas con productores para comercializar la genética de toros de línea cárnica, lechera o doble propósito, según el interés en cada región para entregarla a los ganaderos, a quienes convencerá de la ganancia en peso de los simmental.
 
"Tenemos toros reproductores de buenas características en la finca. Se va a tener la colecta de semen y se sacan las pajillas con supervisión", resalta el arquitecto.
 
Otra razón para convencer al productor nacional de elegir la ganadería simmenta-simbrah es la posibilidad de hacer destete con resultados favorables para el negocio, como el aumento de la producción de leche.
 
"En Colombia el promedio de destete de animales casi siempre es de 140 kilos, con esta raza se hace con 280 kilos a los 8 meses, en este caso se dobla el peso, y se dobla la producción de leche de 3 a 4 litros­­", relata Gabriel desde su experiencia en La Fragüita, finca que visita todas las semanas para luego volver a su empresa de diseño y construcción ‘Lian diseños & asociados’.
 
La carne tiene prioridad, igual que la leche, en el proyecto de vida de Gabriel. Después de extender la genética de la ganadería para el engorde de 5.000 novillos, quiere crear la propia marca de la proteína roja con el sello simmental.
 
Después de eso, los quesos madurados con denominación y la carne con sello de calidad llegarán a la cadena de restaurantes que montará el arquitecto. Los productos estarán dirigidos a un  mercado que Gabriel asegura existe, y que ha esperado una oferta de carne con terneza y lácteos, por preferir calidad y tener buen paladar.
 
"Tu vas a un sitio y ves carne o lácteos, en esta cadena (restaurantes) tendremos los dos. El mercado está, falta es ofrecerle un producto bueno", afirma Gabriel al añadir que es necesario generar en el ganadero la cultura de producir alimentos de calidad con la modernización del campo que incluye preparar la finca para resistir a los cambios climáticos que se viven en el trópico colombiano.
 
Las reses de Gabriel están en confinamiento y semi estabulación; se alimentan de pasturas y suplementos de concentrado y silo de sorgo y maíz. En La Fragüita siembra, recorta y almacena la comida. (Lea: Centroamérica mercado potencial para desarrollo de raza simmental)
 
También piensa en la conservación del medio ambiente. Allí se guarda el estiércol y se riega en pastos como fertilizante, lo que disminuye los costos de producción.
 
Los animales al estar en ganadería semi estabulada no liberan a la atmósfera gran cantidad de gas metano propio, material que se puede aprovechar además para crear biodigestores que generan energía con la que se pueden encender cocinas o calefacciones en las fincas.
 
Alexandra Garavito afirma que la ganadería es la pasión de Gabriel. Como amiga y socia de Gabriel considera que en el proyecto que consolida ha puesto el corazón, y ha sabido mezclar las 2 actividades en su vida con la satisfacción de ver que cuando él sale de su oficina y va a la finca llega transformado.
 
“Es un proyecto ambicioso que le va a permitir ayudar a mucha gente a tener trabajo y aliarse con él para mostrar los productos de esas razas”, manifiesta Garavito.
 
Alberto González, médico veterinario y juez de la simmental-simbrah, dice que ha escuchado de Gabriel su deseo por extender y aprovechar esta ganadería para hacer más competitivo al país. Está convencido que saldrá exitoso porque como arquitecto está acostumbrado a construir y ejecutar proyectos.
 
Gabriel Lian. Foto: CONtexto ganadero.
 
La marca de un secuestro
 
El día que Gabriel se estaba graduando del colegio su padre fue secuestrado por el Ejercito Popular de Liberación, EPL. Era 1987.
 
En esa misma década varias tierras de su familia resultaron invadidas y fueron despojados de ellas. Varios de sus parientes también fueron secuestrados. Su padre fue liberado 2 meses después de pagar ‘vacuna’ al EPL en Santander.
 
Hace 3 años murió su padre, momento en el que comenzó su proyecto ganadero junto a la gandería simmental-simbrah. (Lea: De cada 3 pajillas que ingresan a Colombia 2 son ilegales)
 
"Lo que se lleva por dentro no se olvida. Volví a mi inicios porque es lo que llevó en la sangre por parte de mi papá. Es reencontrarme con mi infancia", termina por decirme Gabriel.
 
 
 
 
Simmental en Colombia
 
Los primeros toros simmental fueron importados por Alfonso Carlier y llevados al municipio de San Gil, Santander. En la actualidad, por lo menos 29 mil cabezas de bovinos de esta ganadería están registradas en el inventario nacional de Asosimmental.
 
“En este momento es la raza doble propósito más importante del mundo y la segunda raza a nivel mundial después del Brahman. En nuestro país es la mejor raza para cruzamientos pues expresa su potencial para producir carne con razas como el Brahman mejorando ganancias de peso, rendimiento en canal y calidad de carne”, según la Asociación.
 
En promedio, un vaca simmental de primer parto produce 6.300 litros de leche cada 10 meses, y una de segundo parto 7.100 litros.
 
“La raza, por su capacidad de almacenar masa muscular, después del parto tiene reservas para preñarse más fácilmente; eso la hace más fértil que otras razas lecheras”, anotó el director ejecutivo de Asosimmental.