Raza Normando de Francia pisó tierra colombiana hace 49 años

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
22 de Julio 2013
compartir
Llegada raza Normando
En un vuelo transatlántico llegaron 64 ejemplares de la raza normando que han mejorado la productividad en Colombia. Foto: Fedegán.
En 1964 llegó de Francia el primer cargamento aéreo con esta raza para mejorar la calidad genética, cárnica y láctea de los bovinos nacionales. De acuerdo con expertos, la clave del fortalecimiento en la producción ha sido en trabajo desarrollado entre los dos países.
 
Aunque no fue la primera importanción francesa. En 1877 se vieron en Colombia los primeros ejemplares de raza Normando que ingresaron por el río Magdalena, arribaron en Barranquilla, pasaron por Honda, Tolima, y se quedaron en Cundinamarca. El largo trayecto hizo que los animales sufrieran estrés, lo que influyó en la disminución de su peso y su estado físico. Razón por la cual en 1964 se decidió transportar los animales desde París en un vuelo transatlántico.
 
Esa importación fue especial porque se resolvió traer 64 animales normandos en avión y no en un viaje de 20 días por barco. Algunos de los animales se trasladaron a Cauca y otros a Cundinamarca. Esa fue una de las últimas actividades de importación de ese tipo, debido a que Europa luego sufriría de fiebre aftosa tipo C, lo que nos obligó a cerrar esos tratos”, explica el ganadero Enrique Ortega, quien estuvo presente en este hecho importante para la actividad pecuaria colombiana. (Lea: Informe especial: Conozca las 5 razas bovinas más representativas de Colombia)
 
Las familias involucradas en esta importación fueron Montoya, González Siena, Ortega y Echeverry. Cada una de ellas se interesó en la adquisición de los animales para el mejoramiento de la genética de los bovinos que se hallaban en Colombia.
 
“En 1979 se decidió importar semen y desde entonces la calidad genética mejoró notablemente”, sostiene Armando Echeverry, ganadero de la Asociación de Criadores de Ganado Normando, Asonormando.
 
La relación entre las asociaciones francesa y colombiana comenzaron con una visita en 1961. Luego se contactaron para hacer la importación con ayuda del presidente de la época, Álvaro González Sierra, quien tenía muy buenas relaciones con el gobierno francés, así que visitaron las fincas donde se pretendían comprar los animales y cerraron el negocio”, comenta Ortega.
 
De igual forma dijo que el viaje tuvo 2 escalas. Una en las Islas Azores (Portugal) y otra en Venezuela, ya que el tanque de gasolina no tenía las mismas condiciones de los actuales que permiten hacer recorridos sin paradas.
 
“En el vuelo estaban un ganadero, un veterinario francés y otro colombiano. Los 3 se encargaron de controlar el estado de los 64 animales, teniendo en cuenta que algunas vacas habían parido y otras estaban preñadas. Además, los animales estaban acostumbrados a un lugar tranquilo y entrar a un avión los alteró", describe Ortega, quien añade: "Una vez el avión aterrizó se pusieron en cuartenta los animales y a quienes venían en el viaje; era un protocolo de obligatorio cumplimiento".
 
La importación permitió la renovación sanguínea por motivo sanitario, ante la influencia de los Estados Unidos en América Latina, mientras que la de Europea comenzaba a disminuir por la enfermedad de fiebre aftosa. Esa fue la última importación de ganado en pie que se realizó. (Lea: Informe especial: El ICA, con la obligación de mantener nuestro estatus sanitario)
 
La vaca del campesino
 
De acuerdo con Jorge Ruiz, presidente de Asonormando, con la importación se logró mejorar la genética de los animales colombianos, mediante la monta directa con hembras. Diez años después el proceso se aceleraría con la importación de semen de la especie.
 
“En ese tiempo se empieza a mejorar la producción y la calidad de la leche mediante los sólidos, la condición de las ubres, el tamaño de los animales y las ancas. También nos preocupamos en mejorar la parte de alimentación, es decir los forrajes. Hoy en día la raza ha evolucionado en la producción de leche que alcanzan los 18 o 20 litros de producción al día, y si tienen una muy buena calidad genética, entonces pueden ser vacas que producen 31 litros por día”, señala Ruiz.
 
(Foto: Fedegán)
 
“Se puede decir que es la raza auténtica de Colombia porque lleva 145 años en el país, por eso se está creando el toro normando, que fue una de las presentaciones que hicimos en Agroexpo", explica Echeverry, quien cita un ejemplo: "Con un litro de leche de vaca Normando se puede producir un bloque de queso, mientras que para producir la misma cantidad de ese producto, se necesitarían 5 litros de leche de vaca Holstein. Es así como tenemos la raza de triple excelencia, es decir que produce leche y carne de mejor caldiad". (Lea: Quesos artesanales en Colombia, un nuevo protagonismo)
 
“Es la raza del presente y el futuro”
 
Ruiz indica que gracias al apoyo obtenido de la Asociación Normando de Francia, las cooperativas y la empresa Sepsia France, que distribuye semen en el país, se ha logrado avanzar en genética, alimentación, producción de leche y calidad de carne.
 
“Los normandos ofrecen una mejor calidad de carne, que razas como las cebuínas. Se ha mejorado en temas como el marmóreo, la terneza, el color, la gustosidad y el sabor, también en la productividad de las vacas, porque son rentables para los ganaderos al tener buena adaptabilidad, resistencia a los aplomos y longevidad”, afirma Ruiz.
 
Tanto Armando Echeverry, como Enrique Ortega y Jorge Ruiz, puntualizan al decir que esta es la raza del hoy y el mañana, siempre y cuando el ganadero propietario se interese por aprender y poner en práctica los temas sanitarios y genéticos en cada ejemplar. (Lea: Ganaderos se modernizan con equipos de mejoramiento genético)
 
Es la raza del presente y el futuro, es un orgullo decir que somos el segundo país en la producción de normando. Nuestras vacas pueden producir cerca de 7 mil litros de leche en 305 días. El avance se ve en el juicio que tenga el ganadero”, dice Echeverry.
 
De acuerdo con las cifras de Asonormando, en Colombia hay 1 millón 200 mil cabezas de ganado Normando.