Erradicar fiebre aftosa, una travesía que cumple 63 años en Colombia

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
14 de Mayo 2013
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Ciclo de vacunación.
Uno de los retos mejor superados fue haber logrado la aprobación de la Ley 395 de 1997, la cual declaraba la enfermedad ‘de interés nacional’. Foto: Diego Eduardo Ríos Jaimes, Santander.
El contagio del virus en 1950, la aprobación de la Ley 395 de 1997 y la estrategia para importar, producir y aplicar la vacuna en todo el país fue el camino que la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, y el Fondo Nacional del Ganado, FNG, hoy sigue haciendo posible gracias a la contribución hecha por más de 500.000 ganaderos de todo el territorio nacional.
 
Al escuchar que “se logró vacunar el 95% del hato bovino a nivel nacional en 2012” vale la pena conocer el camino que el gremio ganadero, considerado uno de los más grandes de Colombia, tuvo que recorrer para alcanzar esa cifra. Tener el inventario de predios y cabezas de ganado que había en el país, se logró a partir de una razón que parece paradójica: el ingreso del virus de fiebre aftosa al país en 1950. (Lea ‘Lo que dejó 2012 para la ganadería en Colombia’)
 
El virus llegó con animales de Venezuela, los cuales cruzaron la frontera por Arauca (lo que se denominó ‘virus A’). En 1951 hubo otro foco en el Valle del Cauca (a este se le conoció ‘virus O’). Por características invasivas los dos virus se regaron en los siguientes años por todo el país. En los años 70 llegó de Brasil, por la selva Amazónica, el Virus tipo C que se erradicó y no se difundió”, explica Ismael Zúñiga, subgerente de Salud y Bienestar Animal de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán.
 
Zúñiga sostiene además que la enfermedad no existía en el país. La única forma de reducir su impacto y proteger a los animales era a través de la vacunación. El servicio oficial se enfocó en la necesidad de buscar apoyo, primero para importar la vacuna y después para fabricarla, en Holanda e Italia respectivamente.
 
Uno de los retos mejor superados, según explica Luis Fernando Salcedo,  secretario técnico de la Cámara Gremial de la Leche, fue haber logrado la aprobación de la Ley 395 de 1997, la cual declaraba la enfermedad ‘de interés nacional’.
 
“Eso abrió la posibilidad para que el Fondo Nacional del Ganado, FNG, administrara y ejecutara la campaña de vacunación con la ayuda de Fedegán. También permitió estructurar el programa para desarrollarlo con la participación de 80 agremiaciones de ganaderos, quienes serían los distribuidores y ejecutores del ciclo de vacunación”, agrega Salcedo.
 
"Si queremos exportar tenemos que vacunar"
Para 1996, Fedegán, en alianza con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Madr, y el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, implementaron un plan piloto para desarrollar el programa de erradicación de la fiebre aftosa, soportado en la Resolución ICA 2788 de 1996,  bajo el eslogan: "Si queremos exportar tenemos que vacunar".
 
Los 10 Comités de Ganaderos, con manuales de procedimiento para ejecutar los ciclos de vacunación localizados en Santa Rosa de Osos, Antioquia, Montería en Córdoba, Sincelejo en Sucre, Cartagena en Bolívar, Barranquilla en Atlántico, Fundación en Magdalena, Valledupar en Cesar, San Juan y Fonseca en La Guajira, Cúcuta en Norte  de Santander y Sabana de Torres en Santander, contaron con la presencia de 300 vacunadores y 10 profesionales, los cuales llevarían a cabo todo el protocolo”, comenta Ismael Zúñiga. (Vea ‘30 ciclos de vacunación en 15 años’)
 
Un año después: en 1997, quedaron establecidos los 80 proyectos actuales, reconocidos como Organizaciones Ejecutoras de Ganaderos, que con el apoyo de 14 Unidades Regionales de Desarrollo Ganadero, Urdg, 80 profesionales, 80 secretarias y 3.200 vacunadores y programadores, han desarrollado 31 ciclos de vacunación, aplicando más de 500 millones de dosis contra fiebre aftosa y a partir de 2002 y más de 22 millones de dosis contra la brucelosis bovina.
 
Ese mismo año se implementó el Sistema de Información para registrar los resultados de la vacunación, llegando a vacunar 5 millones 991 mil 092 cabezas de ganado en 51.202 predios. Hasta el momento se han realizado 31 ciclos de vacunación ininterrumpidos, alcanzando el 95% de cobertura, garantizando la inmunidad poblacional requerida para reducir el riesgo de reinfección.
 
“Hoy en cada ciclo se vacunan alrededor de 22 millones de animales, entre bovinos y búfalos y 1.2 millones de terneras contra brucelosis. Cabe mencionar que a partir del 2002, se ha vacunado de forma gratuita contra brucelosis, a cerca de 22 millones de terneras reduciendo la prevalencia de esta enfermedad”, enfatizó el funcionario de Fedegán.
 
(Foto: Diego Eduardo Ríos Jaimes, Santander)
 
La perfección llega con el tiempo
“Cuando se ajustó el inventario ganadero con la información que del Registro Único de Vacunación RUV, se conocieron mejor las zonas a vacunar, se empezó a hacer difusión del tema por diferentes medios de comunicación, se implementaron manuales de procedimientos, se perfeccionó el Sistema de Información Técnico SIT, que hoy es el mayor activo del programa, así mismo, se seleccionaron y capacitaron ciclo a ciclo vacunadores y programadores que hoy son fieles en un 85%”, dice el subgerente de Salud y Bienestar Animal de Fedegán.
 
Y llegó la certificación, pero…
“Debido a que en en la costa norte del país ya se encontraban establecidos los Comités Ganaderos, esa zona fue la primera en certificarse como libres del virus, siguieron las zonas centro y sur del país y posteriormente la zona occidental. Una vez el país logró  erradicar con vacunación la fiebre aftosa la Organización Mundial de Sanidad Animal, OIE, certificó a Colombia como ‘Libre de fiebre aftosa con vacunación’ en 2009”, sostiene Luis Fernando Salcedo.
 
Sin embargo, la verdadera erradicación de fiebre aftosa se logra cuando una zona o un país es certificado por la OIE, como libre sin vacunación, esto implica que, entre otras medidas, se debe suspender la vacunación. (Lea ‘Lanzan en Paraguay nueva campaña en contra de la fiebre aftosa’)
 
“Esto no es posible, porque la presencia de la enfermedad en Ecuador y Venezuela, es un riesgo permanente de reinfección, que no nos permite proyectar esa posibilidad en el corto o mediano plazo; además, esta es una definición que es responsabilidad del Madr y el ICA como máximo responsable de la sanidad del país” sostiene Zúñiga. (Lea ‘Perú puede lograr estatus de país libre de fiebre aftosa antes de 2015, según FAO’)
 
Colombia mantiene el estatus, ¿qué viene ahora?
Con esta certificación los productores cárnicos y lácteos tienen abiertas las puertas para exportar sus productos a otros mercados libres de fiebre aftosa con o sin vacunación, lo que significa que este ya deja de ser un impedimento para ofertar en los diferentes países que también ostentan dicho estatus.
 
Pero el país está expuesto diariamente a la reinfección porque tanto Venezuela como Ecuador son países endémicos y los controles y la vigilancia para evitar el ingreso de animales afectados o portadores de la enfermedad son muy débiles. Además la presencia de ganaderos y sobretodo de comerciantes inescrupulosos aumentan el riesgo para el ingreso de la enfermedad”, dice el funcionario de Fedegán. (Lea ‘Informe especial: El ICA, con la obligación de mantener nuestro estatus sanitario’)
 
El mínimo descuido implicaría la pérdida inmediata del estatus
De llegarse a dar un foco de infección, el Código Sanitario de los Animales  terrestres de la OIE sostiene que deben declararse en cuarentena las zonas afectadas y las regiones vecinas, por lo cual, se suspendería la movilización y sacrificio de ganado y se procedería a realizar estudios para demostrar que el virus ha sido erradicado.
 
“Posteriormente se repoblarían los predios afectados para constatar que la enfermedad ya no hace presencia. El proceso puede tardar 3 meses o incluso años dependiendo de la gravedad de la reinfección y de las zonas y números de animales afectados y sobre todo de la prontitud con que actúen el ICA y los ganaderos para acelerar el proceso”, enfatiza Ismael Zúñiga.
 
Lo más grave: Si hay mercados internacionales establecidos, los países compradores los suspenderán por el tiempo que consideren necesario y si hay negocios para exportación de animales, genética, carne, leche los países interesados también los suspenderán. (Lea ‘Luz verde a exportación de productos lácteos colombianos’)
 
 
(Foto: William Aldemar Tejeiro Atuesta, Arauca)