Ser juez es el "placer de entrar a la pista y escoger la vaca más eficiente”

Por: 
Sully Santos
07 de Octubre 2013
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juez de ganado lechero en Colombia
Carlos López (d) es uno de los 15 jueces oficiales de ganadería lechera que tiene Colombia. Foto: Asholstein.
Su gusto por la cría de bovinos es la razón que condujo a uno de los jueces de ganadería lechera de Colombia a estar en la lista de los mejores en su oficio. Sus 30 años de trabajo evidencian ese empeño. CONtexto Ganadero lo invita a conocer la historia del juez Carlos López.
 
Santandereano de nacimiento y radicado en Bogotá, es uno de los jueces oficiales de ganadería lechera colombiana más apreciados en el mundo.
 
El reconocimiento lo valen los 30 años que ha dedicado a la labor profesional de clasificar las vacas lecheras más eficientes y productivas que llegan a las exposiciones.
 
Carlos sabe que sin concentración no puede escoger, entre 10, 20 o más, la vaca que cumple con los requisitos esenciales para llevarse el primer puesto en las convocatorias de juzgamiento.
 
Por eso, sabe que una actitud serena es clave para clasificar las vacas de la mejor a la menos eficiente.
 
La elección del ejemplar que más ha alcanzado la evolución genética la realiza a simple vista; nunca corre el riesgo de palpar los animales que podrían lanzar una patada mortal, aunque otros jueces, a veces lo hacen. (Lea: Genética bovina: clave para mejorar la producción doble propósito)
 
“Los ganaderos viven casi 24 horas rodeados de vacas y con mirarlas en los juzgamientos es suficiente para saber cuál es la más eficiente”, explica el juez que es criador y especialista en la raza Holstein.
 
Carlos llega a una exposición o evento a mirar a las vacas lecheras que son dividas por categorías de edades. Luego tarda mínimo 20 minutos en el juzgamiento.
 
“Los jueces observamos y definimos a todas las vacas. Ninguna se queda sin un puesto”, menciona Carlos, quien está en la lista de los 15 jueces oficiales que reúne Colombia.
 
Para el experto en ganado de leche, 15 jueces le parece una cifra baja para un país como el nuestro que avanza en el mejoramiento genético de vacunos y que requiere profesionales que lo constaten.
 
“En Colombia tenemos la fortuna de tener contacto con países que hacen evolución de la genética como Estados Unidos y Canadá, pero creo que faltan más jueces para la ganadería doble propósito y especializada”, asegura Carlos que recalca que parte de su conocimiento sobre ganado de leche lo ha adquirido por su vínculo con la Asocación Holstein Colombia, Asoholstein, de la cual es miembro.
 
También por haber sido coordinador de jueces en el país, y estar en contacto con programas de mejoramiento genético de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, y la Cámara Gremial de la Leche.  (Lea: "Mejor genética, mejores hatos": Fedegán)
 
La preparación para ser juez
 
Los jueces de ganadería lechera se clasifican en los oficiales y los no oficiales. Los primeros tienen un rango mayor que se alcanza en exámenes sobre juzgamientos.
 
Aquellos que reciben un porcentaje sobre el 95% de la calificación pueden ser jueces oficiales en ganadería, los que se mantienen sobre el 92% jueces no oficiales. Ninguno puede estar por debajo de ese rango. De ser así, pierde el título de juez.
 
Carlos comenta que su primer intento de ser juez fue en 1982, cuando Asoholstein creó el programa de jueces que convocó a ganaderos de todo el mundo a recibir el distintivo.
 
Ese año, el santandereano consiguió el puntaje más alto y recibió el título de juez oficial, inmediatamente. (Lea: Inseminación: clave para una excelente genética ganadera)
 
“El juez oficial no puede bajar su promedio en 3 oportunidades, si eso pasa pierde la oportunidad de pertenecer a esa categoría de juez”, dice López, quien afirma que el porcentaje se mantiene por permanecer actualizado sobre inseminación y genética de los bovinos.
 
Además, por asistir a exposiciones en las que se reconoce si la vaca tiene “más productividad, pues las razas evolucionan y el juez debe estar informado de cómo se logró ese avance”, argumenta.
 
Cuestión de actitud
 
El criador de ganado Holstein indica que el trabajo de juzgamiento le permite al ganadero saber que sus hatos necesitan ser más productivos en cuanto a cantidad de leche producida, facilidad de ordeño y genética.
 
Y la actitud de elegir a la mejor, se logra con “mística y gusto por las vacas”, anota Carlos.
 
Su cercanía a los bovinos no se queda solo en eventos de Colombia, él ha dictado charlas y ha juzgado animales en México, Guatemala, República Dominicana, Honduras, Panamá, Costa Rica, Venezuela, Ecuador, Argentina y Uruguay.
 
Estado Unidos lo invitó al Congreso Mundial de Jueces y Canadá a participar en técnicas de juzgamiento. (Lea: Cría de ganado 100% puro y con sello colombiano)
 
Su próximo juzgamiento será en Ecuador en noviembre próximo. Allá, al igual que no hizo con los demás concursos llegará preparado: “acostumbro ver durante 2 días seguidos animales para con responsabilidad, ética y actitud positiva hacer una labor buena", asevera.
 
Es así como los viajes a regiones de Colombia y el resto de Latinoamérica no pararán para Carlos López. Su conocimiento sobre ganadería lechera y su deseo de que las razas alcancen un estatus alto para hacerlas más competitivas en los mercados, lo convierten en uno de los jueces más apetecidos y temidos en las competencias.
 
“Por el momento no tengo la idea de retirarme”, dice mientras recalca que "siempre es un placer entrar a la pista y escoger los animales que me gustaría tener en mi finca como elementos para mejorar la producción y dar resultados económicos”.