Un mensaje de texto para saber cuando su vaca esté en celo

Por: 
Óscar Segura Reyes
26 de Mayo 2013
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Collar celotor para detectar celo en vacas
Esta herramienta ya está dando mucho de que hablar en países como Argentina, Uruguay y México. Foto: Édgar López / Celotor

Un ingeniero eléctrico de Santander de Quilichao desarrolló una herramienta que permite a técnicos y ganaderos detectar el celo de los animales con el uso del teléfono móvil, con esto se podrá mejorar la productividad y eficiencia en los hatos del país. Un ejemplo de emprendimiento que demuestra que la tecnología aplicada a la ganadería puede dar frutos y ser muy rentable.

Édgar López, con 36 años de edad y oriundo de Cauca, no lleva en las venas ni en la piel la pasión por la ganadería. Su familia jamás tuvo nada que ver con los extensos predios habitados por ganado, él no sabe de pastoreo o reproducción. Pero un día, visitando fincas y conversando con amigos que algo tenían que ver con los oficios pecuarios, se dio cuenta que una de las grandes falencias de la ganadería en Colombia es la detección tardía del celo en las vacas.
 
Por eso, desarrolló junto a su compañero de tesis, John Freddy López, un dispositivo que revolucionaría el modelo de producción y llegaría a resolver situaciones críticas en materia de reproducción ganadera. Se trata de Celotor, un cinturón que identifica los ciclos de celo en los animales para informarle al técnico, al mayordomo, o al dueño del predio a través de un mensaje de texto que llega a un dispositivo móvil (teléfono), que ya es hora de inseminar.
 
“La idea es brindarle a los ganaderos el apoyo innovador adecuado para que puedan consolidar la productividad de sus fincas y encuentren en la tecnología un aliado, que en este caso también se trata de un producto hecho en Colombia”, dice el emprendedor formado en el Eje Cafetero.
 
Edgar no sabía a ciencia cierta qué estudiar cuando salió del colegio, pero siempre tuvo claro que quería ser independiente. Con esta idea decide viajar a la capital de Risaralda para adelantar estudios de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Tecnológica de Pereira. Hizo toda la carrera allí, se graduó en 2001 y desde los primeros días conoció a John Freddy, quien fuera su compañero de tesis y actualmente su socio en este proyecto. (Lea aquí -España entrega reconocimiento a la innovación ganadera colombiana-)
 
Según este caucano, la implementación de Celotor es un referente de innovación para la industria ganadera, porque si uno de los grandes problemas del sector es la pérdida de las fases fértiles de las vacas, que representan una cría al año; la llegada de esta herramienta puede transformar ese imaginario en el campo.  
 
(Foto: Édgar López / Celotor)
 
“En Colombia el 90% de los ganaderos no insemina y ahora, además, deben enfrentar un clima hostil y la entrada de los TLC; pero con esto deseamos que tengan una nueva proyección”, explica López con algo de emoción.
 
Para José Luis Pérez, mayordomo de la finca Agropecuario Chiquique, esta solución permite que a diario se dejen de perder entre $20 y $30 mil por animal, gracias a la oportuna detección de la etapa de celo en las reses. ‘Con esto somos más eficientes y podemos aprovechar al máximo los días abiertos de una vaca’, indica el ganadero de Valle del Cauca.
 
“Uno de los principales problemas de la ganadería, tanto para la preñez de las ponedoras (vacas), como para la transferencia de embriones, es la detección del celo. Sí nosotros logramos apoyarnos en la tecnología para identificar ese momento, el proceso productivo mejora, porque de esto depende un mayor porcentaje de reproducción en los hatos y una reducción en las pérdidas económicas”, señala Diego Velosa Caicedo, zootecnista especializado en reproducción bovina. (Acá también -Con mensajes de texto se podrán consultar precios de los alimentos-)
 
¿Cómo funciona Celotor? 
 
El proceso de detección que se articula a través de Celotor es simple: primero se inyecta o se coloca un dispositivo en la cola del animal, encargado de medir el comportamiento hormonal y enviar esas señales a un collar maestro, que porta la misma vaca. Luego esta información se procesa en dicho collar y viaja como un mensaje de texto hasta el dispositivo móvil del ganadero o la persona que se encuentre registrada en las bases de datos de los servidores de Celotor. Este proceso simplifica el ancestral oficio de identificar el celo a ojo.
 
Este producto, 100% nacional, es una herramienta innovadora que lleva información vital del ganado en cualquier momento y hasta cualquier lugar. “Es un producto con tecnología de punta y más allá de ofrecerle a los ganaderos un aparato, queremos entregarles una experiencia de servicio novedosa, funcional y autónoma que no va a generar estrés en los animales”, cuenta Edgar López.
 
En 2010, Édgar y John Fredy integraron la lista de 500 proyectos innovadores y luego, al quedar seleccionados entre los 10 mejores, debieron trasladarse a Bogotá durante 8 meses para sacar adelante la iniciativa y convertirla en lo que es hoy en día. Además participaron en la edición 2010 de Campus Party.
 
El modelo de negocios, que gira en torno a Celotor, está avalado por Colciencias y respaldado por programas de empresas privadas, como Wayra, que han hecho posible un mayor desarrollo e investigación para su funcionamiento.
 
(Foto: Édgar López / Celotor)
 
Esta herramienta ya está dando mucho de que hablar en países como Argentina, Uruguay y México, los cuales han solicitado pruebas piloto. Asimismo, los emprendedores de Celotor han establecido alianzas para adelantar negociaciones con reconocidas empresas del sector lácteo en Colombia. Edgar y John Freddy, quieren manejar la venta de esta herramienta a través de canales de distribución y ayudar a que los ganaderos tengan nuevos socios estratégicos. (A continuación -En Cesar trabajan en pro de la tecnología y la innovación ganadera-)
 
“Consideramos que la tecnología puede hacerle un gran aporte a la ganadería del país, por eso le ofrecemos a los productores una alternativa sostenible y de bajo costo que les permitirá enfrentar retos como los TLC, con innovación y competitividad”, concluye Edgar Hernando López. La inversión de esta experiencia se encuentra alrededor de los USD$20, por vaca al año.