Así se fortalecerá la demanda interna de carne a 20 años

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Junio 2022
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Plan de ordenamiento productivo de la cadena cárnica bovina
El fortalecimiento de la demanda interna es uno de los propósitos del Plan de ordenamiento productivo de la cadena cárnica bovina. Foto: upra.gov.co

El Plan de ordenamiento productivo de la cadena cárnica aprobado recientemente tiene cuatro ejes estructurales y nueve objetivos estratégicos que permitirán ser más productivos y competitivos en un horizonte de 20 años.

 

El primer objetivo estratégico que se plantea es fortalecer el consumo interno de carne bovina en Colombia, garantizando productos de alta calidad e inocuidad a precios competitivos; generando confianza en el consumidor y estimulando su preferencia frente a productos importados, sustitutos y análogos.

 

En Colombia, el consumidor de carne bovina puede agruparse en tres categorías, la primera, representada por menos personas con alto poder adquisitivo y que demandan carnes de excelente calidad, inocuidad y trazabilidad, y que tienen capacidad de compra incluso para carnes importadas; un segundo grupo de consumidores, que tienen mediano poder adquisitivo, cuyo consumo oscila entre carne bovina de buena y mediana calidad, comprada en establecimientos informales o que no cumplen plenamente con los requisitos técnicos; y, finalmente, una gran masa de consumidores de bajo nivel adquisitivo que consumen carne bovina ocasionalmente y cuando lo hacen se orientan a carnes de tercera, compradas en pequeños mercados no especializados.

 

En el horizonte de 20 años que se plantea en el documento elaborado por los integrantes de la cadena productiva, se prevé que el consumo per cápita se mantenga estable alrededor de 18 kilogramos, estabilidad lograda en parte por el aumento de la población, las mejoras en el poder adquisitivo y los esfuerzos institucionales por defender el consumo de la carne de res, dadas sus características, entre otros aspectos. El consumo aparente representa 1,1 millones de toneladas, con un incremento de 230.000 toneladas en los últimos 20 años. (Lea: Cadena cárnica bovina con enorme potencial en mercados internacionales)

 

La estabilidad en el consumo nacional se logrará, en buena medida, por la estabilización de los precios internos de la carne bovina, como un reflejo del incremento de la productividad en el sector primario y en la transformación, el cual se soporta en el fortalecimiento de los procesos industriales y de investigación para lograr la mejora continua en la calidad y la diversificación de productos que junto con el control de la informalidad, del abigeato y de la ilegalidad, así como la intermediación beneficien el consumo nacional, consolidado la marca país y permitiendo una alta respuesta hacia mercados de exportación.

 

En este periodo de 20 años también se deben hacer mayores esfuerzos y los logros institucionales para informar a los consumidores sobre las características nutricionales y ambientales y aumentar así, las preferencias del consumidor frente a otras proteínas, logrando una fuerte cultura de consumo.

 

Así mismo, se estima que en dicho plazo la producción nacional de carne bovina se espera que sea del orden de 1,69 millones de toneladas canal equivalente. Este nivel de producción se sustenta en un aumento del hato ganadero, el cual debe ser más productivo por animal y superficie, también influye el incremento en la tasa de extracción, la disminución de la edad en el momento del sacrificio, así como el incremento del porcentaje de rendimiento de pie a canal.

 

También se prevé que para ese momento la cadena cárnica bovina colombiana es sostenible, con gran importancia nacional y relevancia internacional, con una marca país que resalta los beneficios de la ganadería en pastoreo y que garantiza el suministro de forrajes frescos o conservados. (Lea: Gobierno adopta el Plan de Ordenamiento Productivo para la cadena cárnica bovina)

 

La competitividad de esta cadena estará sustentada en su productividad, integración y especialización, representa 20 años de esfuerzos de articulación efectiva entre sus actores que han permitido el aprovechamiento de sus ventajas comparativas y competitivas; se ha mantenido el consumo interno de manera efectiva y se ha logrado una balanza comercial positiva de productos de valor agregado; reduciendo también, las brechas frente a los competidores líderes.