Cadena cárnica bovina con enorme potencial en mercados internacionales

Por: 
CONtexto ganadero
28 de Septiembre 2020
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La cadena cárnica está muy diagnosticada y es hora de pasar a la ejecución de políticas públicas como es el caso de la trazabilidad. Foto: diariodelhuila.com

La cadena cárnica debe fijarse en lo que se debe hacer post covid para salir adelante y aprovechar el diagnóstico que se tiene para traducirlo en políticas públicas, afirmó el jefe de la Oficina de Investigaciones Económicas de Fedegán-FNG, Óscar Cubillos Pedraza.

 

El planteamiento lo realizó luego de la reunión del grupo base para la formulación del Plan de Ordenamiento Productivo de la cadena cárnica en Colombia, compuesto por los miembros del Consejo Nacional de la Cadena Cárnica y catorce entidades del Gobierno nacional.

 

En el encuentro se indicó que la idea era partir de saber en qué está la cadena y el cronograma que se plantea es para 2021 y 2022 pero concentrado en el próximo año donde vendrá la parte de propuestas de lo que se debe hacer. (Lea: Así trabaja el Invima para certificar plantas y luchar contra el sacrificio clandestino)

 

“En Colombia somos muy buenos haciendo la tarea académica, el diagnóstico pero el documento termina guardado y no utilizado y después volviendo a hacer otro diagnóstico porque hay que actualizarlo”, señaló Cubillos Pedraza.

 

Ya se saben algunas de las cosas en las que nos deberíamos concentrar y que abrirían muchas puertas y ahorrarían largos caminos como es el caso de la trazabilidad animal, que es imperativo sacarlo adelante.

 

Manifestó que en época post covid donde los compradores internacionales van a ser más exigentes en materia sanitaria, se requieren instrumentos como la trazabilidad.

 

Con este tema se contribuiría a muchos frentes como el control del contrabando, del abigeato, del sacrificio clandestino, evitar problemas sanitarios de aftosa proveniente de Venezuela y necesario para abrir mercados exigentes como Estados Unidos, la Unión Europea y la misma China.

 

Sólo con la trazabilidad se pasaría a exportar no solo la meta que se tenía para 2022 de US$590 millones sino que se superaría en 2024 lo que se exportó a Venezuela en 2008 que fueron 755 millones de dólares y perfectamente se podría llegar a US$800 millones porque se tiene el potencial, el hato y la tierra pero faltan los instrumentos. (Lea: Así vienen trabajando los dos clústeres cárnicos articulados por MinAgricultura)

De hecho en el diagnóstico presentado se encontró que la productividad de la cadena cárnica bovina colombiana le permite participar en escenarios nacionales e internacionales, sin embargo puede ser más alta dadas sus condiciones naturales y las ineficiencias a superar.

 

Colombia es un actor pequeño en el mercado mundial, al ser el país número 33 en exportaciones y el 95 en importaciones.

 

Señaló que se hizo un buen diagnóstico de cómo está funcionando la cadena de la carne lo cual es un buen instrumento para saber en qué estamos pero hay que pasar de eso y llevarlo a la práctica lo cual se traduce en políticas públicas y en planes concretos.

 

Aunque el sector rural tiene unas dificultades como el mal estado de las vías terciarias, el atraso tecnológico, entre otros, la producción de animales es competitiva pero se podría ser más si se tuvieran mejores vías, insumos más baratos y se aprovecharan las condiciones naturales que tiene el país.

 

Por su parte, el director de la Upra, Felipe Fonseca Fino, sostuvo que con nuevos mercados y una estrategia a 2039, la cadena cárnica en Colombia, se hace más competitiva y sostenible. (Lea: Conozca el secreto para exportar carne de res a Egipto)

 

“Colombia tiene una frontera agrícola de más de 39.239.481 hectáreas, de la cuales hemos identificado más de 10.213.416 con aptitud alta para la ganadería cárnica”, señaló.

 

En la reunión se planteó que para enfrentar los desafíos que tiene el sector se requiere de viabilidad económica, ambiental y social.

 

La dimensión social de la actividad está especialmente relacionada con productores de mediana escala, con brechas importantes en educación, salud, empleo y remuneración, y afectadas por la violencia y delincuencia.

 

De acuerdo con el diagnóstico realizado se encontró insuficiente información especializada que permita caracterizar adecuadamente la población vinculada a la cadena.

 

El 88 % de los ocupados en producción se encuentran en la zona rural, mientras que el 91 % de los ocupados en transformación corresponden a la zona urbana. A ello se suma que 37 % de los ocupados no son cobijados por un contrato laboral, especialmente en cría especializada.

 

La población vinculada a la actividad es principalmente adulta, lo que supone riesgo en el relevo generacional, las mujeres son el 31 % de los productores. La agricultura familiar aporta con el 24 % de la producción para sacrificio y representa el 48 % de las Unidades de Producción Agropecuaria (UPA). (Lea: Clúster Cárnico del Oriente abre nueva convocatoria para ganaderos)

 

El 64% de los hogares que desarrollan actividad ganadera se percibe pobre. La cría especializada presenta mayores niveles de pobreza multidimensional frente a la actividad de transformación (33 % vs 10 %).

 

El 59 % de los productores tan solo alcanza la básica primaria y el 34 % de los ocupados en transformación es bachiller.

 

No obstante la mayoría de los productores se encuentra afiliada a salud, el 84 % de productores está bajo régimen subsidiado; y el 77 % de la transformación bajo régimen contributivo.

 

De acuerdo con Fonseca Fino de esta actividad derivan su sustento más de 500.000 familias y “es por esta razón que el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural a través de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria avanzan el plan de ordenamiento productivo a 2030”.

 

Durante la reunión, se estableció el enfoque en 3 desafíos estructurales: viabilidad económica, ambiental y social. Sobre ellos se presentaron los resultados preliminares de los análisis orientados a las brechas que requieren subsanarse para hacer la cadena cárnica más competitiva y sostenible.

 

Según el ministro de Agricultura, Rodolfo Zea Navarro, “gracias a las extensas jornadas de trabajo de la embajada de Colombia en Egipto y a las autoridades homólogas que tienen como objetivo el aprovechamiento comercial del sector agropecuario, se ha logrado abrir nuevos mercados. Desde el Gobierno nacional, hemos venido trabajando intensamente en el fortalecimiento de la cadena cárnica”.

 

Por su parte, el director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Alimentos de la ANDI, Juan Camilo Montes, manifestó que “da mucha tranquilidad ver como el Gobierno a través de la Upra ha afianzado todos estos ejercicios de planificación y planeación porque este trabajo va mucho más allá de la discusión coyuntural”.