El precio de la carne no ha subido al mismo nivel del precio del novillo gordo

Por: 
CONtexto ganadero
21 de Abril 2021
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El argumento según el cual el precio del ganado está subiendo de forma exagerada no concuerda con las estadísticas del DANE, que evidencian más bien una recuperación del valor que se ha perdido desde 2018. Foto: m.vanguardia.com

Según las cifras del DANE y la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), administradora del Fondo Nacional del Ganado (FNG), el aumento del valor de la carne de res ha sido sostenido desde hace 15 años, en tanto que el de los animales vivos ha presentado más caídas en el mismo tiempo.

 

Dicen que para hacer una lectura de nuestra realidad actual, es importante conocer la historia. Debido al incremento del costo de los ganados, algunos actores de la cadena cárnica han advertido que las exportaciones de animales en pie y carne en canal son las responsables de este aumento.

 

Al observar el índice de precios de carne de res y novillo gordo, tomando como base el valor de ambos productos en enero de 2006, se puede notar que la proteína ha tenido un crecimiento constante salvo una reducción en 2009, cuando se interrumpieron las exportaciones de ganado y carne a Venezuela.

 

Ese mismo año, el precio del novillo también tuvo una caída pronunciada, pero la gráfica evidencia que ha tenido episodios similares pero menos dramáticos y se demora mucho más en recuperarse que el costo de la carne. (Lea: Precio del ganado gordo: entre el ajuste regional y la especulación)

 

La misma gráfica muestra el valor del ganado sufrió un declive a finales de 2018, justamente cuando Colombia perdió por segunda vez su estatus como país libre de aftosa e interrumpió sus exportaciones, en tanto que la carne mantuvo su costo y siguió subiendo, casi sin relación directa con el primero.

 

Con la subida actual de los precios del ganado, hay que preguntarse si el productor está recuperando lo que perdió con la aftosa, si más bien se está equilibrando. ¿Por qué cuando el precio del novillo bajó, el de la carne no lo hizo?”, dijo Óscar Cubillos, jefe de la Oficina de Planeación e Investigaciones Económicas de Fedegán–FNG.

 

 

Esta es una pregunta que deberían responder los intermediarios y comercializadores de la carne, pues los datos demuestran que en algunas épocas han pagado menos por el ganado sin transferir esa disminución a los consumidores finales. (Lea: En Aguachica, un lote de terneros comerciales para cebar se vendió en $8500 el kilo)

 

Jorge Suárez Motta, representante legal de la Federación de Ganaderos de Santander (Fedegasan), coincidió con Cubillos en que, a pesar de los cuestionamientos que hablan de un alza exagerada del precio del ganado o la carne, se trata de una recuperación después de varios años sin poder obtener mayores ingresos.

 

“Yo diría que los precios que sí han subido, pero es que venimos de un periodo de varios años donde trabajábamos para cubrir escasamente los gastos. (…) No diría que son precios exorbitantes, sino que estamos recuperando la curva en la que veníamos hace unos cuatro, cinco o seis años antes”, indicó.

 

Además, los precios son competitivos a nivel internacional porque son menores comparados con otros países: “Aquí está a menos de dos dólares el kilo en pie, porque el ganado cebado en esta zona está entre $6000 y $6200”. (Lea: Aunque el ganado baje de precio, la carne sigue costosa por culpa de los intermediarios)

 

Según otro análisis de Fedegán-FNG, que evaluó el precio nominal y precio real del novillo gordo tomando como base el valor registrado en enero de 2006, se puede notar que el costo de los animales para sacrificio apenas se está recuperando de la caída de 2018, precisamente por el impacto de la fiebre aftosa.

 

Pero aún más preocupante es que en términos de precio real, el pago que reciben los ganaderos es menor comparado con el inicio de 2006. En el arranque de ese año, el precio del kilo de novillo gordo fue de $2640, mientras que en enero de 2021, aunque el precio nominal fue de $5030, el real fue de $2059.

 

“En 2021, el precio real está más bajo que como estaba en 2008 y 2009, cuando exportábamos de manera boyante a Venezuela. Cuando el ganadero empieza a recuperar su precio, le caen diciendo que por qué tan caro. Muchos pensaban que el precio se iba a quedar en los $3000, cuando sencillamente el productor está recuperando su ingreso, lo que es un alivio para el sector rural”, explicó Cubillos.