Perspectivas del sector lácteo para 2018

Por: 
Alfonso Santana D.
19 de Enero 2018
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Con un fenómeno de La Niña moderado en el primer trimestre de este año es evidente que se producirá un mayor volumen de leche. Foto: elmeridiano.co / río noticias20Minutos / 2000agro.com.mx dw.com / Perulactea.
La paradoja de la leche en Colombia: Más leche, menor ingreso para los productores y exiguo consumo en la población vulnerable. A la par, más importaciones menos exportaciones y una industria presionando por bajar el precio al productor. Los bemoles de la fórmula del el Precio Competitivo de Exportación: “un tiro en el pie”, pero en el de los ganaderos, que afectará a mediano plazo a toda la cadena.
 
El crecimiento de la producción de leche cruda para 2017 se estima en 9 %, que equivale a 600 millones de litros, alcanzando una producción total de 7.000 millones de litros en el año. 
 
Esa es la estimación de Fedegán, al tiempo que explica que el incremento en el nivel de producción no es comparable con la producción de 2016 por el extenso verano ocasionado por el Fenómeno de El Niño que impactó fuertemente los P&G de las fincas lecheras.
 
“En el 2017 volvieron las condiciones climáticas normales, por lo que se espera una producción adicional de 600 millones de litros”, dijo Oscar Cubillos, economista de Fedegán.
 
Evolución de la producción 
 
De acuerdo con las estadísticas de la Oficina de Planeación de Fedegán, la producción nacional ascendió en 2014 a 6.717 millones de litros. En 2015 y 2016 cayó a 6.623 y 6.391 millones de litros respectivamente, lo cual muestra que en 2017 vuelve a retomar su senda de crecimiento. (Lea: El panorama gris de los lecheros)
 
“Ese comportamiento en 2017 ha sido un factor crítico para los productores que se refleja en los precios, pues a mayor oferta, menores precios. Y eso le ha pegado duro al productor”, explica Cubillos.
 
Disminución del precio vía no pago de bonificaciones
 
Son conocidos los mecanismos que utilizan algunas empresas de la industria transformadora de leche para hacer descender los precios.
 
La realidad es que el incremento anual que obliga la norma vigente, la industria terminó reduciéndolo mediante el no pago de bonificaciones voluntarias.
 
La Resolución 17 de 2012 es la norma vigente mediante la cual se establece el sistema de pago de la Leche Crudo a Proveedor, y para determinó para 2017 un incremento de 7 %.
 
“De esa manera han afectado y atropellado a los productores, puntualizó el economista de Fedegán.
 
Pero también existen otros mecanismos, como es la no recogida de la leche en algunos días de la semana, o simplemente enviándoles una circular a los productores en donde se las anuncia la baja del precio.
 
A octubre de 2017 el precio promedio pagado al productor por la industria, denominado como acopio, es de $1.063. (Lea: La industria sólo compra la mitad de la producción nacional). Es un valor que se encuentra a la par de los países sudamericanos, pero muy por debajo del precio del litro al consumidor, señala Oscar Cubillos.
 
El cambio de fórmula y el Acuerdo con las Farc
 
El gobierno y la industria han venido, desde 2014, planteando el cambio de fórmula para el pago de leche cruda al proveedor, para reemplazarla por el mecanismo de “precio de exportación de leche”, y cuyo fin final es obtener para industria precios de leche cruda excedentaria a 60 % precio del mercado para que ellos puedan ser competitivos en los mercados internacionales.
 
Para soportar tal cambio Asoleche contrató en ese año con Fedesarrollo, el diseño de una fórmula que, con algunos pequeños cambios en la parte técnica, es la que aún está sobre la mesa.
 
Sin embargo el gobierno le introdujo recientemente un cambio no menor, al incluir el Acuerdo Final que firmó con las Farc en lo referente a las Zonas más Afectadas por el Conflicto Armado – ZOMAC.
 
El gobierno argumenta “la pertinencia de implementar este instrumento de intervención económica (precio competitivo de exportación) en las mencionadas zonas, ya que mejora la competitividad del sector lácteo, promueve involucrar nuevos territorios del país en la formalidad del mercado y favorece a la estabilidad para los productores agropecuarios principalmente y de la industria procesadora, al mismo tiempo que permite desarrollar programas enfocados en la eficiencia productiva y desarrollo de mercados externos para la industria lechera colombiana”.
 
No es claro, cómo, pagando menos a los productores, se pueda lograr esos objetivos, ni con qué recursos se desarrollarán esos programas enfocados en la eficiencia productiva, máxime que el Fondo Nacional del Ganado hoy en manos del Gobierno dejó de cumplir ese papel, y que la industria compra menos de la mitad de la producción y no atiende a pequeños productores que están lejos de los centros urbanos. No hay que olvidar que los costos de transporte así como los de frio (tanques) se han constituido en un gran obstáculo mayor en regiones apartadas. Lea: El precio competitivo de exportación de la leche arruinaría a pequeños ganaderos)
 
El gobierno está pensando en disminuir el costo de la materia para la industria pero no en cómo aumentar la demanda de leche por los consumidores.
 
“Hay algo que es fundamental y es que los colombianos deben consumir más leche. De pronto la producción de leche de 6.700 millones o de 7.000 millones de litros es un nivel adecuado si se incrementara el consumo por persona al año”, recalcó Cubillos.
 
Igual sucedería sí la industria vende más barato. “Los supermercados como Justo y Bueno, Ara, D1 y otros, venden la leche a $1.800 en caja (almacenes Éxito vende litro en bolsa a menos de $1.300). La industria dice que no es la misma leche, pero no ha habido ninguna sanción por mala calidad, o porque sea contaminada o que no cumpla con los estándares. Además, el precio manda”, insistió.
 
La industria culpa a los ganaderos de ineficientes y producir leche costosa. Sin embargo “no se debaten las ineficiencias en su cadena logística y costos altos que hacen que la leche termine en $3.600 el litro y no en $2.000”, señaló Cubillos.
 
Las importaciones de productos lácteos
 
El 2017 terminará con exportaciones de 4.800 toneladas e importaciones por 42 mil toneladas, la diferencia es de 10 veces pero estas últimas son menores que las del 2016.
 
En dicho año se importaron 58 mil 227 toneladas de productos lácteos y se exportaron 804, en tanto que en 2015 se importaron 31 mil 037 toneladas y se exportaron 6.921 toneladas.
 
Dichas cifras permiten concluir que, por diversas razones, la industria no tiene capacidad de exportación.
 
Pero además, si se tiene en cuenta el porcentaje de acopio de la industria –alrededor del 48 % de la producción nacional–, se puede concluir que desaprovecha un mercado de más de 17 millones de personas de los estratos uno y dos en donde no se consume leche. (Lea: Población de estratos bajos consume medio vaso de leche al día y cruda).
 
Con ese nivel de acopio y un incremento de la producción de leche cruda cerca de 600 millones de litros que se prevén en 2017, se explica en parte el envilecimiento de los precios al productor, pues es evidente que alrededor de 300 millones de litros de leche no son absorbidos por la industria.
 
Lo que les corre pierna arriba a los ganaderos
 
Con un fenómeno de La Niña moderado, como lo ha señalado el IDEAM para el primer trimestre de este año, es evidente que se producirá un mayor volumen de leche, y, si a esto se le suman los crecientes cupos de importación aprobados en los diferentes TLC correspondientes a 2018, y una tasa de cambio que según los analistas se ubicará en la franja de 2.800 – 2.950 por dólar, junto con precios de la leche en mercados internacionales a la baja, pues la suerte de los ganaderos lecheros colombianos no será muy buena en 2017. Las importaciones superarán los cupos como ocurrió en 2016, y los ganaderos con mayor producción verán como les pagan menos.
 
Es un tema que el gobierno tendrá que pensar. Implantar la fórmula del Precio Competitivo de Exportación es “un tiro en el pie”, pero en el de los ganaderos, que afectará a mediano plazo a toda la cadena.