3 causas por las que un hato libre de brucelosis podría volver a infectarse

Por: 
CONtexto ganadero
07 de Junio 2016
compartir
Brucelosis, Brucella, vacuna contra la brucelosis bovina, RB51, cepa 19, certificación hato libre brucelosis, predios vuelven a contaminarse con brucelosis, razones para perder certificación de hato libre de brucelosis, factores de riesgo de adquirir brucelosis, Bioseguridad, CONtexto ganadero, ganaderos colombia
El productor debe estar atento a los animales que adquiere y que ingresan a su predio. Foto: www.uff.travel
Una vez alcanzada la certificación de hato libre de brucelosis, el ganadero no se puede confiar en que el virus no va a aparecer nuevamente en su predio. CONtexto ganadero le explica por qué puede regresar la brucella a un predio libre.
 
Bernardo Guerrero, médico veterinario epidemiólogo, señaló que la posibilidad que un hato que ha sido certificado como libre de brucelosis tenga un animal infectado no es tan remota.
 
“Como hay una modalidad de recertificación cada año o cada dos años, cuando el ganadero presenta los animales al procedimiento y sale positivo, empieza una especie de viacrucis para el propietario”, manifestó. (Crónica: Detrás del telón de las pruebas de brucelosis bovina)
 
El primer factor de riesgo se da porque las fincas en Colombia no se cierran completamente durante el período de tiempo entre las certificaciones. Esta apertura hace referencia a que el ganadero adquiere animales, sobre todo vacas preñadas, sin verificar si pueden poseer el virus o no.
 
El médico veterinario explica una de las razones para que un predio se vuelva a infectar de brucelosis
 
En este sentido, el experto recomendó que cualquier bovino que ingrese al hato debería dejarse en cuarentena, hasta que no se hagan las pruebas suficientes para comprobar si está libre de brucella o si está infectado por esta.
 
“Una de las variables que hemos visto que más incide en la claudicación del certificado es que la persona ingresó un animal de estatus desconocido y lo mezcló con los demás semovientes, entonces tiene que volver a hacer el proceso para erradicar el virus”, indicó. (Lea: Hatos de Cundinamarca tienen 4 meses para recertificarse en brucelosis)
 
Un predio aislado no depende únicamente de las precauciones del ganadero al ingresar nuevos animales en su hato, sino que también puede verse afectado por las fincas vecinas que no han sido certificadas.
 
Guerrero explicó que en el evento en que se presente un aborto de una vaca vecina, si un perro u otra mascota llegan a tener contacto con estos residuos, podría transmitirlos a otro predio. O por ejemplo, la hacienda está ubicada en una zona de mucho movimiento por donde transitan personas y vehículos que vienen de otros sectores, transmitiendo el virus.
 
Todas estas precauciones hacen referencia a la bioseguridad, que en palabras del experto son medidas que debe tomar el productor para garantizar que su hato esté libre de todo tipo de enfermedades. (Lea: 20 mil bovinos perderían certificación en brucelosis y tuberculosis)
 
La tercera razón tiene que ver con un evento particular y que el médico veterinario ha comprobado, aun cuando no ha podido explicarlo. Según él, en estudios a hatos libres de brucelosis, descubrió que a pesar de estar aislados, el virus volvió a aparecer.
 
“Revisamos mucho el tipo de vacuna que el ganadero esté utilizando, porque puede generar un ruido serológico que aparece cuando quiere recertificarse. (…) Hay la posibilidad de que animales vacunados vuelvan aparecer positivos a la prueba. Hemos visto casos de fincas que creemos que no hay explicación coherente de por qué aparecen positivos”, sostuvo.
 
Este ruido serológico se presenta cuando se realizan los exámenes para determinar la existencia del virus. En ocasiones, un resultado arroja positivo para la brucella porque la vacuna deja residuos que harían pensar que el animal está infectado. (Lea: 8.300 predios en riesgo de perder certificación en brucelosis)
 
Entre las recomendaciones que dio el experto para evitar esta situación están el control eficaz del ingreso de bovinos al predio, elaborando un esquema que vigile la entrada de animales vivos o muertos (o incluso material biológico como semen o embriones), así como dialogar con los vecinos para garantizar que el virus no pase de una finca a otra.
 
Otra estrategia que se puede aplicar en las lecherías es que la hacienda pudiera sacar una muestra periódica del tanque de leche como un sensor de la posible presencia de animales que tengan anticuerpos para brucella”, aconsejó Guerrero.