Así puede incrementar el ganadero la grasa de la leche

Por: 
CONtexto ganadero
27 de Abril 2021
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Hay diferentes prácticas que pueden utilizar los ganaderos en sus fincas para incrementar la grasa de la leche y obtener un mejor precio. Foto: campogalego.es

Incrementar la producción de leche, pero sobre todo de sólidos, fundamentalmente grasa, debería ser un objetivo para todos los ganaderos, habida cuenta de que la industria láctea pagará cada vez más según el extracto seco de la leche.

 

Según Jud Heinrichs, profesor en la Universidad de Pensilvania, en una charla en el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM), en España, hay diversos factores que contribuyen a este propósito y que son prácticas que los ganaderos pueden realizar en sus fincas.

 

En primer lugar mencionó el tamaño de la partícula de forraje ya que un picado excesivo del silo de maíz o del silo de pasto penaliza la producción de grasa a través de la rumia de la fibra. El tamaño ideal sería entre un mínimo de 4 mm y un máximo de 19 mm, pues de esa forma se favorece también la mezcla de la ración. (Lea: El fenotipo, factor que incide en la calidad de la leche)

 

Hay que evitar que la vaca escoja en el potrero, y eso se debe muchas veces a un mal uso del carro mezclador, que ha incorporado también cuchillas para picar más el forraje, cuando el picado se debería realizar únicamente en la cosecha, y el carro limitarse a mezclar”, señaló Heinrichs.

 

Otro aspecto tiene que ver con la importancia del PH ruminal. Un rumen sano permite que la vaca absorba bien los nutrientes y pueda producir leche con niveles altos de grasa y de proteína. En este sentido, recomendó no llegar a una situación de acidosis, en la que se deterioran la vellosidad del rumen, aunque sea puntual, porque penaliza la ingesta, la absorción de nutrientes y la producción, y es muy difícil recuperar la situación previa.

 

A este respecto, recordó que “lo ideal es mantenerse en un nivel de PH ruminal de 6” y advirtió que “al comer el pienso dos o tres veces al día durante el ordeño, y digerirlo de una forma rápida, lo que se provoca es una bajada del PH ruminal hasta el 5,2, que posteriormente al volver a digerir pasto vuelve a subir a hasta el 6,8”.

 

Además, indicó que “con PH ruminales bajos se paraliza el crecimiento de las bacterias encargadas de digerir la fibra del forraje, y baja la producción de ácido acético, precursor de la grasa de la leche, y se produce una depresión de la cantidad de proteína global en el rumen, además de una reducción de la ingesta de materia seca”.

 

Agregó que “es muy frecuente que cuando hay una menor ingesta de comida por parte de las vacas el ganadero tienda a picar más la ración, pero de esa forma la grasa y la proteína de la leche no van a subir”. (Lea: Cómo aumentar la calidad de la grasa, proteína y sólidos de la leche)

 

Sostuvo que añadir levaduras vivas a la ración puede ser una solución efectiva para corregir las oscilaciones del PH ruminal y mejorar el funcionamiento del rumen.

 

Según Heinrichs, el forraje debe representar un mínimo del 55 % del peso de la materia seca de la ración. “En Estados Unidos en el pasado se trabajó con raciones con más concentrado que forraje, alimentando a las vacas como si fueran cerdos, pero eso se abandonó porque provocaba menores niveles de grasa y de proteína en leche y más problemas de acidosis”, afirmó.

 

“Con un 100% de forraje no se cubrirían las necesidades nutricionales, sobre todo de energía, de una vaca de alta producción de leche. Y con una proporción de 60 % de concentrado y 40 % de forraje tendríamos una ratio de 2,3:1, y por debajo de esa ratio no deberíamos pasar. Lo ideal es un 65 % de forraje, pero teniendo en cuenta el forraje efectivo, el que come la vaca, porque podemos estar en una ración teórica de un 60 % de concentrado y un 40 % de forraje, pero la real ser de un 50 % cada uno”, explicó.

 

Finalmente señaló que con la instalación del robot de ordeño lo normal es que la vaca sea ordeñada entre 4 y 5 veces al día, y reciba cada vez su dosis de pienso. Sin embargo, si no varía el tipo de pienso las calidades de grasa en leche pueden bajar debido a una disminución del PH ruminal.