Así se comporta el ébano en sistemas silvopastoriles

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Febrero 2021
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El ébano es una especie que puede ser mezclado con la caña de azúcar para garantizar la luz, facilitar cosecha e impedir que la caña crezca hasta cubrir árboles. Foto: catalogofloravalleaburra.eia.edu.co

Libidibia ébano o conocido en el Atlántico, Cesar, Córdoba, Guajira y Magdalena como Ébano o granadillo es una especie endémica o exclusiva de la región Caribe de Colombia. Este árbol en peligro de extinción podría tener una nueva oportunidad si se implementa en sistemas silvopastoriles.

 

La madera dura, preciosa y de color casi negro del ébano costeño se utiliza para elaborar artesanía, enchapados e incrustaciones. El ébano es una de las especies ideales para los sistemas silvopastoriles de la región Caribe y los valles interandinos colombianos, según lo explica el libro ‘Árboles nativos para predios ganaderos. Especies focales del Proyecto Ganadería Colombiana Sostenible’ elaborado por la Fundación CIPAV y Fedegán. (Lea: Semilla de ébano y su alto valor nutritivo para el ganado)

 

Hace parte de la familia de Caesalpinia, por lo tanto es muy probable que fije nitrógeno como otras especies de este género de árboles. Crece muy bien a pleno sol, su copa reducida proyecta una sombra difusa que permite el buen crecimiento de las gramíneas, y las hojas secas se desprenden muy rápidamente sobre el suelo.

 

Su cultivo en hileras, bien sea solo o asociado con palmas y otros árboles es una inversión de mediano plazo para el productor que está representada en una madera de valor excepcional.

 

En condiciones naturales, el ébano crece desde el nivel del mar hasta los 1.000 metros de elevación. Sin embargo, los árboles que han sido plantados a altitudes han tenido mayores en el Valle del Cauca y Quindío son vigorosos y han tenido un crecimiento moderado, como es manifestado en el documento mencionado.

 

Esta especie es importante como árbol ornamental en el Valle de Aburrá, donde se recomienda su siembra en parques, avenidas, zonas verdes y separadores viales. Se adapta a elevaciones hasta 1.500 m.n.s.m y a climas húmedas con precipitación anual desde 2000 mm.

 

Para muchos productores de caña de azúcar en los trópicos, plantas árboles en medio de este cultivo es poco menos que una herejía, como explica el documento. Una de las razones es que la caña necesita una fuerte intensidad lumínica para expresar su máximo potencial productivo y los arboles dificultan las labores del manejo.

 

Sin embargo, en el proyecto Ganadería Colombia Sostenible decidieron arriesgarse a establecer hileras de ébanos del caribe en medio de los callejones del cultivo con el fin de mejorar tanto el valor estético y ecológico como la rentabilidad de la caña en el largo plazo en una empresa pionera en producción de caña de azúcar orgánica en Colombia.

 

Las principales dificultades de manejo se presentan cuando los árboles están muy pequeños porque es necesario inclinar los tallos de la caña que tienden a recostarse sobre los ébanos. Esta práctica es necesaria para garantizar la entra de luz, facilitar la cosecha e impedir que la caña crezca hasta cubrir los árboles. Durante la cosecha, debe existir una persona que guía a los corteros para evitar el daño de los ébanos.

 

Observaciones

 

Las observaciones de los ébanos en la caña de azúcar permiten hacer algunas recomendaciones para la incorporación de esta especie en sistemas silvopastoriles intensivos. (Lea: El ébano colombiano: una especie que sirve a la ganadería y está en peligro)

 

- La distancia entre líneas de árboles debe ser de 15 metros, dejando 10 líneas de arbustos para ramoneo en medio de cada par de líneas de árboles.
 
- La distancia de siembra entre árboles debe ser de 4 a 5 metros, preferiblemente intercalados con otras especies.
 
- Durante los primeros años de vida es fundamental proteger a los ébanos del ganado y los ovinos con cintas eléctricas. Esta práctica también es importante para mejorar la calidad de la madera.
 
- Si ya existen árboles dispersos en el potrero, los ébanos pueden ser plantados en la periferia y en líneas cuya distancia dependerá de la densidad de los árboles existentes.
 
- Es factible plantar los ébanos dispersos en el potrero, procurando que haya una distancia mínima de 10 metros entre los ébanos y los otros árboles.

 

Fuente: Árboles nativos para predios ganaderos. Especies focales del Proyecto Ganadería Colombiana Sostenible