Así se usa el cogollo y caña integral para alimentar al ganado

Por: 
CONtexto ganadero
08 de Abril 2022
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Según Agrosavia, la inclusión de cogollo y/o caña integral de la caña de azúcar en la dieta de novillos en las fases de levante y ceba, además de contribuir en mayores ganancias de peso, es una alternativa económica. Foto: ucf.edu.cu

Aprenda cuáles son las propiedades del cogollo y la caña integral de la caña de azúcar y cómo puede aprovechar estos residuos para alimentar a sus bovinos. Esta es una buena fuente de energía que usted puede ofrecer en ensilaje o de forma seca para suplementar al ganado.

 

Según la “Guía tecnológica para el manejo integral del sistema productivo de caña panelera” hecha por García y otros de Agrosavia, al momento de extraer la materia prima en la molienda de caña de azúcar se obtienen las hojas, el cogollo y/o la caña integral.

 

El cogollo es la parte más tierna de la planta de caña. Es la parte superior del tallo, con dos o tres entrenudos con yemas vegetativas y las hojas o palma. En él se concentra la mayor cantidad de azúcares reductores, fibra, proteína y extracto etéreo de la caña.

 

La caña integral se refiere al conjunto de partes de la caña conformado por el tallo, cogollo y hoja, que presenta un buen contenido de azúcares (energía) pero bajo contenido de proteína. (Lea: ¿Qué residuos de cosecha puede amonificar para ofrecer a su ganado?)

 

Se puede suministrar a rumiantes en forma fresca o ensilada; con suplementos proteicos; en harina; con pollinaza (15-40 % de la ración) o preparar saccharina (alimento fermentado a base de tallos limpios de caña y urea, que luego es molido hasta obtener harina de caña).

 

 

Usos de cogollo y caña integral en levante y ceba de novillos

 

La inclusión de estos materiales en la dieta de novillos en las fases de levante y ceba, además de contribuir en mayores ganancias de peso, es una alternativa económica, que genera buenas tasas de rentabilidad y permite aumentar los ingresos de los productores.

 

Cabe tener en cuenta que los resultados dependerán de la disponibilidad de materias primas, consumo de materia seca, aportes nutricionales del forraje, requerimientos nutricionales, producción esperada y estado productivo del animal.

 

Para cebar novillos de 300 kg hasta los 450 kg de peso, el consumo de cogollo y caña integral es de 7 y 5 % del peso vivo respectivamente, logrando una ganancia de peso de 150 kg en 190 días, un aumento de 800 g/día por animal, con un consumo de cogollo de 26,5 kg diarios.

 

Por tanto, un novillo consumirá 4,95 t de cogollo durante el periodo de ceba, por lo que se podrían cebar entre 3 y 8 novillos/ha/año con cogollo, de acuerdo con los rendimientos del cultivo. (Lea: La caña de azúcar, alternativa de alimentación para el ganado)

 

El cogollo o la caña integral se debe mezclar, además de los componentes proteicos y sales mi-neralizadas, con pasto de corte como king grass, maralfalfa, imperial, entre otros, para mejorar la palatabilidad y aumentar el consumo voluntario de materia seca.

 

 

Ensilaje del cogollo y de la caña integral

 

Otra forma de uso del cogollo y la caña integral es el ensilaje, un método de conservación de pastos y forrajes basado en la fermentación anaeróbica de la masa forrajera, que permite mantener la calidad durante períodos prolongados de tiempo.

 

El material cosechado y se pica en partículas de 2 a 3 cm. Para la caña integral se recomienda usar aditivos como urea, minerales e hidróxido de sodio, los cuales permiten mejorar la calidad del ensilaje, estabilizar el pH y obtener niveles de ácido láctico por encima del 5%.

 

Después de picado, se llena el silo haciendo capas de forraje, cuya altura puede variar entre 20 y 30 cm y luego se sella con plástico. Así inician los cambios químicos de la masa forrajera que ocurren durante 15 a 21 días, pero por seguridad el silo se debe utilizar de los 25 a 30 días.

 

 

Cogollo y caña integral suministrada en forma seca

 

Ambos residuos se pueden suministrar al ganado bovino en forma seca mediante un proceso de remoción de agua con sistemas mecánicos o naturales. En los sistemas mecánicos, la energía se transfiere mediante un ventilador, que impulsa el aire a través del material a secar.

 

Este procedimiento se realiza de día y de noche, independientemente de las condiciones atmosféricas y la humedad de almacenamiento se alcanza en 4 - 6 horas de secado. Sin embargo, el secado de los tallos es más prolongado que el de la caña integral.

 

En sistemas naturales, la energía utilizada para el secado es la del ambiente y se hace en patios, bajo techo o a libre exposición. El tiempo de secado entonces dependerá de la temperatura y humedad del ambiente, del volteo y espesor de la capa de caña.

 

Por ejemplo, en un patio a libre exposición y con una carga de 5 kg/m2, la humedad de almacenamiento se logra en día y medio y, para cargas de 25 kg/m2 se logra en 4 días y medio. (Lea: ¿Por qué un ganadero debe saber sobre la morfología y fisiología de las plantas?)

 

El proceso para secar la caña inicia con el corte, luego se pasa por la máquina picapasto para obtener partículas finas de 2 a 3 cm. Este material se lleva posteriormente al patio o a la secadora. Por cada tonelada de caña seca a obtener, se requieren 3 toneladas de caña fresca.

 

El aporte de energía metabolizable de una caña seca es de 2,06 MCal/kg MS, es decir que una tonelada de caña seca con 88 % de materia seca aporta 1820 megacalorías, lo cual equivale a que una hectárea de caña con producción de 130 toneladas de biomasa aportan 236 600 MCal.