Beneficios, manejo y cuidados de árboles dispersos en potrero

Por: 
CONtexto Ganadero
14 de Febrero 2017
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Los árboles dispersos son denominados sistemas silvopastoriles no intensivos. Foto: CONtexto ganadero
Esta técnica es considerada como un sistema silvopastoril no intensivo compuesto por árboles, arbustos o palmas que se distribuyen de forma homogénea en el predio y que tienen como objetivo proteger la biodiversidad, evitar la degradación del suelo y dar sombra a los animales.
 
Existen 2 formas de contar con árboles dispersos en potrero: a través de la siembra o de la regeneración natural.
 
Juan Carlos Gómez, coordinador técnico del proyecto Ganadería Colombiana Sostenible, explicó que los árboles dispersos son denominados sistemas silvopastoriles no intensivos. (Lea: Así avanza el proyecto de Ganadería Colombiana Sostenible)
 
La densidad de estos sistemas es relativamente baja con respecto a los intensivos que se tienen como mínimo 5.000 plantas por hectárea.
 
De acuerdo con él, son muchos los beneficios que traen para la finca. Estos son algunos de ellos:
 
Para el suelo: Las raíces de los árboles son muy profundas y estas extraen nutrientes que se encuentran en capas muy profundas del suelo donde ningún pasto es capaz de llegar.
 
La sombra que brinda sirve para que los rayos del sol no golpeen el suelo de manera directa, lo cual disminuye la erosión y la desaparición de la microfauna. Esta a su vez permite que el pasto crezca con una mejor calidad.
 
Asimismo sus ramas protegen el suelo del impacto de la lluvia. Estas atenúan la velocidad del impacto de las gotas de agua.
 
También se da un reciclaje de nutrientes. El árbol arroja hojas, ramas y frutos. Por otro lado, si se utilizan árboles maderables, se podrían cosechar algunos para producir madera y venderla. (Lea: Ganadería Colombiana Sostenible es un referente regional)
 
El experto comentó que los beneficios para los animales son innumerables. Disminuye la velocidad del viento, algunos no solo producen sombra sino forraje y frutos, los cuales pueden ser destinados para la comercialización, el consumo humano o de los animales. A estos últimos se les pueden entregar frescos o ensilados.
 
Gómez indicó que hay 2 vías para obtener árboles dispersos en las fincas dedicadas a la ganadería.
 
Siembra
 
Expuso que en este caso el ganadero debe seleccionar el lugar donde se va a colocar la especie, hacer una limpieza del sitio, abrir un hoyo, sembrar y proteger el árbol.
 
Sobre el tema, el zootecnista Camilo Alvarado Cortés dijo que se debe estudiar qué especies se adaptan al predio, el tipo de suelo, establecer si hay disponibilidad de riego, el manejo dado al ganado, entre otros aspectos.
 
Alvarado detalló que una vez se dispone de esta información, se realiza una selección de las especies, se escoge el lugar donde va a estar ubicado y se le hace algún tipo de corrección al terreno. (Lea: Finca colombiana es modelo internacional en sistemas silvopastoriles)
 
Agregó que se deben sembrar de tal manera que cuando tengan un porte alto se vean distribuidos de forma homogénea en el potrero, generen una sombra adecuada y no obstruyan el crecimiento del pasto.
 
Gómez indicó que hay diferentes formas de proteger los árboles recién sembrados. Una de ella es utilizando una pequeña cerca eléctrica para lo cual se requieren 2 o 3 estacones de madera para rodearlo. 
 
Otra manera de hacerlo es preparando agua con estiércol y rociando las especies con ese líquido.
 
Según el experto, hay otras opciones aunque son un poco más costosas. Una de ellas se conoce en algunas zonas como 'chiquero', que es básicamente un pequeño corral hecho en madera en forma de triángulo o cuadrado al cual se le coloca alambre de púa.
 
Algunos productores tienden a utilizar hojas de zinc para rodear el árbol, pero es una alternativa que resulta muy costosa. 
 
Regeneración natural
 
El coordinador técnico señaló que este proceso se da cuando el ganadero permite el crecimiento natural de especies en los lugares donde hay semillas que fueron transportadas por las aves, agua, viento o que cayeron de otros árboles. (Lea: Colombia, entre los 4 países destacados por tener silvopastoriles en la ganadería)
 
El productor solo debe tener un cuidado relativamente sencillo y económico que consiste en podarlos, fertilizarlos y cuidarlos. Solo se requiere identificar qué especies son de interés para el predio y conservarlas.
 
La invitación para los ganaderos es a que realicen este tipo de prácticas en sus predios para que de esta manera puedan contribuir a mitigar los efectos del cambio climático y al mismo tiempo ser más productivos.