Conozca la siembra y tipos de las pasturas polifitas

Por: 
CONtexto ganadero
23 de Junio 2022
compartir
Siembra y tipos de pasturas polifitas
La siembras de pasturas polifitas permiten que el bovino pueda alimentarse con un variedades diferentes de especies vegetales con aportes nutricionales diversos. Foto: engormix.com

¿Ha escuchado hablar de las praderas politfitas? Si no tiene idea de este concepto, pero le interesa conocer la información y aspectos simples como la forma de siembra, lea este artículo y lo que dicen los expertos.

 

Leopoldo Viteri Velasco, docente zootecnista y productor, explica que como su nombre lo dice, polifita viene de varios, que hace referencia a la unión en un mismo terreno de varias especies como leguminosas, gramíneas y arvenses. (Lea: ¿Sabe usted qué es una pradera polifítica y cuáles son sus beneficios? )

 

Para ser más exactos, estas praderas están constituidas por más de una especie vegetal, pudiendo ser una mezcla de 2 o 3 para así combinar materiales vegetales que aporten diferentes aptitudes a la mezcla y a la alimentación de los bovinos.

 

El profesional explica que una de las ventajas de estas pasturas polifitas “es que el ganado vacuno tiene la posibilidad de consumir varias especies en un mismo potrero. En cambio, si metemos a los animales en un solo potrero a comer un monocultivo, ellos consumirán el pasto, pero claramente no va a ser lo mismo”.

 

Por eso, el mismo Viteri Velasco dice que lo interesante de todo esto es que se le está dando al bovino un “plato que tiene varias cosas porque podría decirse que es una fusión de varios alimentos”.

 

Esta es la razón por la cual se debe conservar la pradera en su punto optimo, pues la mezcla entre especies necesita un poco más de manejo y cuidados. Asimismo, Viteri Velasco recomienda que en estos casos nunca se haga uso de herbicidas ni fertilizantes químicos.

 

Esto hay que tenerlo en cuenta si se quiere realizar una siembra efectiva, que según mencionan los expertos debe quedar supeditada siempre a la disponibilidad en el suelo de la humedad y temperatura adecuadas.

 

Por eso, la siembra más ventajosa es la que se hace al inicio de las lluvias, no cuando hay exceso de humedad ni temperatura baja, sino cuando las lluvias estén en su mejor momento. (Lea: El óptimo establecimiento de praderas como condición para rendimiento productivo)

 

Es por esto que el productor debe analizar cada detalle, debido a que se trata de facilitar el establecimiento de las especies a implantar basándose en conseguir dos objetivos principales.

 

El primero de estos es la eliminación de la competencia de la vegetación espontánea y preparación de una buena cama de siembra de tal manera que se garantice un suministro suficiente de humedad, y la segunda es que se permita la soltura del terreno para que sea capaz de dejar pasar las pequeñas plántulas.

 

En este orden de ideas, es indispensable que el productor se va a enfrentar con distintos tipos de praderas cuando se haga el establecimiento de las especies. La primera es corta duración, que se plantea hasta los 2 o 3 años y que corresponden principalmente a las empresas ganaderas en las que la intensificación es un factor importante.

 

Los otros tipos de praderas son los de larga duración en los que su vida productiva se alarga hasta los 4 o 5 años, incluso más dependiendo de la climatología de la zona y de la calidad del manejo. Estas corresponden a explotaciones de buen tamaño en las que el principal aprovechamiento de las praderas es mediante el pastoreo.