El Mión llega a donde antes no lo hacía: por encima de 3.000 m.s.n.m.

Por: 
CONtexto ganadero
18 de Mayo 2021
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El mión ha comenzado las pasturas de algunas fincas en Nariño por lo que se busca tener una alerta temprana para su control. Foto: Cortesía

El mión, una plaga que afecta las pasturas y que no se veía en lugares por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar, ya llegó a estas altitudes y lo hizo en Nariño.

 

Según el investigador y líder de la Red de Fincas Silvopastoriles de Nariño, Diego Rosendo Chamorro Viveros, la plaga se detectó el 9 de marzo y se está a la espera que el ICA emita una alerta fitosanitaria donde alerte del problema para que se tomen las medidas del caso.

 

El problema es tan serio que está allí pero no lo han evidenciado porque nunca nadie enseñó nada de esto y se le confunde con otras moscas o pasa desapercibida porque su grosor es de 7 milímetros.

 

En esta época de lluvias la plaga se multiplica y ya se tienen varias fincas identificadas donde hay un daño económico porque hay parte de las praderas quemadas. (Lea: Identifique y controle el Mión de los pastos)

 

De los 18 municipios que tienen acción directa con el páramo y la ganadería, más del 60 % tienen mión y no lo saben. Los municipios afectados por ahora son Ipiales, Pupiales, Aldana, Potosí, Funes e Iles.

 

El problema del mión puede desencadenar una limitante seria en la oferta de forraje sobre todo en kikuyo, aunque también ataca otras especies como la falsa poa y en raigrás, señaló el profesional.

 

Gracias a la red de fincas silvopastoriles se pudo identificar que hay dos especies de esta plaga que están atacando de los géneros Zulia y Aeneolamia y el ICA está en el proceso de recoger algunas muestras para verificar esta información porque el problema es más complejo.

 

El problema se detectó a raíz de la realización de un programa de televisión para lo cual se visitaron algunos predios, entre ellos la finca Santafé El Mirador, en el municipio de Ipiales, que se conoce como la última finca de Colombia porque limita con una del municipio de Tulcán en Ecuador y cuando comenzaron a caminar por los potreros se vio la presencia de la mosca.

 

Para combatir esta plaga se tienen dos estrategias, por un lado existe un control cultural que comienza con el monitoreo para identificar el problema, una vez se sabe que está, se hace uno más técnico para ver que no haya daño económico.

 

En tal sentido Cenicaña diseño unas trampas de plástico de 40 x 60 centímetros donde quedan pegadas las moscas y de acuerdo con el número de insectos que están allí se puede saber si es leve (de 0 a 30), intermedio (31 a 49), alto (50 a 99) o muy alto (mayor a 100). (Lea: Manejo del pasto, clave para aumentar la productividad del ganado)

 

El control cultural que es para cuando el daño es leve o intermedio y es un sobrepastoreo para que a esa ninfa le llegue la luz del sol, la deshidrate y la mate. Es una práctica muy buena que ha funcionado perfectamente porque además se rompe el ciclo. Después hay que abonar el pasto para que se recupere.

 

El problema está en las praderas que generan colchones como el kikuyo porque la ninfa está escondida y la luz no le llega.

 

Cuando el problema es más grave se pasa a control biológico y para ello hay un hongo que se llama Metarhizium anisopliae que se vende comercialmente y se aplican dos kilos por hectárea.

 

Sin embargo en casos más severos se tiene que acudir al control químico que es el extremo y que por ahora no se ve la necesidad en el caso de Nariño.

 

El salivazo es como una helada que seca la pradera y si no se tiene pasto hay que comprar concentrado, ensilaje, heno o henolaje para alimentar al ganado con el mayor costo que ello representa.

 

Adicional a todo ello la mosca entierra los huevos y si llega la sequía no les pasa nada, pueden permanecer hasta siete meses enterrados y cuando llegan las lluvias eclosionan. (Lea: La importancia de ejercer control sobre las plagas en los predios)

 

Es la plaga más importante de las praderas en América Latina es una mosca y en su ciclo entierra huevos que en 32 días salen ninfas que empiezan a succionar la savia en el borde del tallo con la raíz y se envuelve en una especie de espuma y cuando la gente lo mira piensa que alguien escupió por eso es que también se le llama salivazo.

 

Esa plaga empieza a debilitar la planta cuando es ninfa que dura entre 32 y 38 días y el pasto se vuelve amarillo cuando se mira en detalle se ve la ninfa, cuando termina de convertirse en mosca el problema es más grave porque no solo succiona la savia sino que inyecta una toxina y empieza el amarillamiento de las hojas hasta que se ve el quemazón.