Ganadero, conozca en qué consisten las vacunas reproductivas

Por: 
CONtexto ganadero
02 de Junio 2016
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Las vacunas reproductivas controlan las enfermedades que pueden provocar abortos en bovinos. Foto: connectingonline.com.ar / agrotemario.co.
CONtexto ganadero consultó a un experto que explicó en qué consisten este tipo de vacunas y las diferencias que hay entre los 2 tipos existentes: vivas y muertas. Conozca las diferencias, las ventajas de cada una y cuál es el momento ideal para aplicarlas. 
 
Bernardo Guerrero, médico veterinario epidemiólogo, señaló que las vacunas reproductivas son "una gama de productos orientados al control de enfermedades virales o bacteriales que están asociadas con abortos o pérdidas gestacionales en bovinos”, indicó. (Informe: Así ha manejado Fedegán el precio de la vacuna en los últimos 9 años)
 
Se aplican para evitar enfermedades como la brucelosis, la diarrea viral bovina, la rinotraqueitis infecciosa bovina, la influenza tipo 3 y virus respiratorios, así como las causadas por bacterias como leptospira o Campylobacter.
 
Como las demás vacunas, se dividen en 2 tipos: vivas y muertas. La diferencia radica en que las primeras contienen una versión de microbios vivos que han sido debilitados para que no puedan causar la enfermedad, en tanto que las segundas tienen a los microbios muertos.
 
Las vacunas vivas son más eficaces contra los virus, que atacan al interior de la célula, como la cepa 19 y la RB51 contra la brucelosis. De otro lado, las muertas generan anticuerpos contra las bacterias, que están hacia fuera de las células.
 
“Mientras que las vacunas vivas generan una respuesta sólida y duradera, las muertas son más seguras. Claro que esto no implica que las otras sean inseguras”, aclaró Guerrero. (Lea: 7 consecuencias de no tener el Registro Único de Vacunación)
 
En efecto, una vacuna viva es más duradera porque provoca respuestas celulares y de anticuerpos fuertes, por lo que en la mayoría de los casos ofrecen inmunidad de por vida con una o dos dosis.
 
Por su parte, las vacunas muertas son más estables porque los microbios no pueden mutar al estado que causaban la enfermedad, pero estimulan una respuesta más débil del sistema inmunitario que las otras, lo que hace necesario el uso de varias dosis o refuerzos.
 
La eficacia de las vacunas reproductivas consiste en su correcta aplicación. De acuerdo con Guerrero, el biológico se debe suministrar en un período cercano al evento reproductivo. (Lea: Puntualidad a la hora de vacunar reses, clave para evitar pérdidas)
 
“Buena parte de estas vacunas vienen con la indicación de que ojalá la novilla que va a ser sometida a un proceso de reproducción, a un programa de inseminación a tiempo fijo o incluso como receptora de embriones, debería recibirlas por lo menos 30 días antes del procedimiento”, indicó. (Lea: 7 datos que debe saber sobre el Ciclo de Vacunación contra Aftosa)
 
En cuanto la vaca adulta que ya parió y está dando leche, lo ideal es colocarla también en ese espacio previo a la etapa reproductiva. Guerrero entendió que esto es difícil, por lo cual los ganaderos recurren a la vacunación en sabana, es decir, a todo el predio.
 
Además, la detección de las enfermedades reproductivas también es complicada debido a la mortalidad temprana del embrión, y la vaca, más que abortar, tiende a repetir el celo como si no hubiese quedado preñada.
 
El experto dictará una charla sobre este tema ante los miembros de la Asociación de Ganaderos del Altiplano Cundiboyancense, Asogaboy, en Chiquinquirá, en el restaurante HR, km 1 vía Bogotá, a partir de las 9 am.