5 medidas para evitar la pérdida prematura de crías en la ganadería

Por: 
CONtexto ganadero
18 de Febrero 2015
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pérdida de bovinos en la gestación
La reabsorción embrionaria va en contra de la productividad ganadera. Foto: CONtexto ganadero.
Una de las limitantes de la productividad en la ganadería de Colombia es el aumento de los intervalos de la preñez animal por muerte embrionaria, situación que se puede evitar con medidas sanitarias, nutricionales y de manejo del hato.
 
La reabsorción embrionaria o muerte temprana del embrión, aunque parece un término complejo, se trata de la interrupción temprana de la preñez en animales. La ganadería del país es atacada con este fenómeno por falta de Buenas Prácticas Ganaderas, BPG.
 
Aldemar Chávez, médico veterinario zootecnista y especialista en reproducción animal, explicó que la reabsorción embrionaria sucede desde que se produce la fecundación hasta los 40 o 45 días de implantado el embrión. (Lea: No permita que la acrobustitis afecte la reproducción en su finca)
 
Por el corto tiempo que dura la vaca preñada, el ganadero desconoce en muchos casos que hubo una reabsorción, lo que atrasa el proceso de reproducción animal. “Tenemos el gran problema de que la muerte temprana del embrión pasa desapercibida y se afectan los intervalos de prepartos”, anotó el también encargado de la producción de embriones en la Unidad Genética Animal del Centro Tibaitatá en la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica.
 
Por ello el experto en reproducción animal, antes de hablar de las recomendaciones para evitar la muerte embrionaria, dio a conocer sus causas. Una inadecuada nutrición, infecciones en el útero, enfermedades reproductivas, incompatibilidad de gametos (genética toro y vaca) y dificultades metabólicas son las razones de la interrupción.
 
“La clave de la ganadería es la rentabilidad y eso se logra con buenos intervalos de prepartos para que sean lo más cortos posibles. Pero si hay pérdida embrionaria los intervalos aumentan y la productividad disminuye”, anotó Chávez.
 
Con base en lo anterior, el médico veterinario zootecnista dijo que el ganadero debe hacer buen manejo de su hato y seguir las recomendaciones de especialistas en el tema. 
 
 Las 5 medidas
 
Medio ambiente: Chávez aseguró que se ha comprobado que las altas temperaturas provocan la mortalidad embrionaria y recomendó posponer montas o inseminaciones a épocas menos calientes.
 
Nutrición: Un animal bien alimentado tiene más posibilidades de evitar la presencia de enfermedades virales y muchas de ellas afectan el aparato reproductor de vacas. (Lea: La estimulación ovárica en la ganadería bovina)
 
Óscar Pardo, investigador máster del Centro La Libertad de Corpoica, manifestó que la proteína que hallan las reses en pasturas y suplementos es vital para evitar la reabsorción fetal. Una recomendación es dar las raciones de manera equitativa para que no se reporte ausencia o exceso proteico en la vaca.
 
Diagnóstico de monta o inseminación: El especialista en reproducción bovina dijo que si al momento de la inseminación artificial la genética del toro y la vaca no son compatibles, no se produce la fecundación.
 
Cuidado con medicamentos: Las dificultades metabólicas en vacas se pueden registrar por una indebida aplicación de medicamento o hasta de vacunas que terminan por provocar la muerte embrionaria.
 
La asesoría de un profesional sobre el tipo y momento de aplicar el producto es relevante si se desea llevar a buen término la preñez. (Lea: Las 7 cualidades que debe tener una vaca madre de alquiler)
 
Control de enfermedades: Las patologías reproductivas se previenen con Buenas Prácticas Ganaderas, revisión de las vacas y toros y un plan de vacunación. Las probabilidades de pérdida embrionaria y aborto son altas si el animal padece una enfermedad de este tipo.
 
“El control de enfermedades que afectan la reproducción en bovinos es muy importante y es lo que más nos perjudica”, recalcó Chávez.
 
Diego Ortiz, investigador PhD de Corpoica, por su parte aseguró que la “prevención primaria” es la estrategia que debe seguir el ganadero para evitar patologías reproductivas que maten animales en gestación y a la misma madre.