Granja El Bubuy pilar del desarrollo de la raza bovina criollo Casanare

Por: 
CONtexto ganadero
22 de Septiembre 2021
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La gobernación de Casanare maneja la granja El Bubuy donde se conserva y multiplica el ganado criollo Casanare que por sus características permite un buen desempeño en la región. Foto: facebook.com/SDEAGMA.Casanare

En Aguazul (Casanare) se encuentra la Granja El Bubuy, propiedad de la Gobernación, donde se hace el desarrollo y conservación de la raza bovina criollo Casanare.

 

Durante una charla en el mes del conocimiento ganadero, que organiza el Comité de Ganaderos de Yopal, Javier Abril, funcionario de la Gobernación señaló que la administración departamental contribuye a que este núcleo sobreviva y crezca.

 

Indicó que esta raza tiene grandes potenciales como adaptación (tolerancia al calor), rusticidad (adaptación al ecosistema), longevidad, crecimiento (vigor híbrido), alta eficiencia reproductiva (fertilidad, habilidad materna), alta tolerancia a enfermedades, y, mansedumbre.

 

En la granja ordeñan el criollo Casanare que es algo que se pensaba que no funcionaba, sin que tenga una producción muy alta pero son vacas mansas, a diferencia de lo que se dice que es un ganado cimarrón bravo. Todo depende del manejo que se le dé. (Lea: Ganado criollo casanareño será declarado patrimonio genético)

 

Viendo todas las potencialidades, las diferentes administraciones se dieron cuenta de la necesidad de rescatar dicha raza porque las condiciones de hace 20 años eran muy diferentes a las actuales, eran sabanas agrestes y difíciles donde sólo este tipo de animales podían adaptarse.

 

Con la “civilización” de esas sabanas se logró que pudieran ingresar otras razas pero la única que se desarrolló en medio de esas condiciones fue el criollo Casanare. Fue así como se enfocaron en la conservación, multiplicación y fomento de esta raza. Son animales de talla mediana porque las pasturas son pequeñas y aunque las condiciones han cambiado siguen siendo adversas.

 

Hubo unos convenios iniciales con Corpoica (hoy Agrosavia) para la conformación de un banco de germoplasma in vivo de bovinos criollos Casanare y mantenimiento de su variabilidad genética. Posteriormente otro de preservación y fomento de un banco de germoplasma de ganado criollo Casanare y validación de su potencial genético en 8 núcleos en el departamento.

 

Del período 2013 al 2017, el Ministerio de Agricultura tuvo un plan de fortalecimiento de los bancos de germoplasma y en esa época Agrosavia tomó la granja El Bubuy en administración para desarrollar el proyecto “documentación del estado de conservación de la raza criolla Casanare en la granja El Bubuy y caracterización fenotípica y molecular para uso eficiente” dentro de un proyecto macro de la cartera agrícola que se llamaba “conservación de la variabilidad genética de los bancos de germoplasma y caracterización fenotípica, genética para uso y desarrollo”.

 

En el 2017 la granja retorna a la administración departamental y el último contrato que se hizo con Agrosavia fue para realizar actividades de investigación y desarrollo de valoración genómica mediante pruebas de laboratorio a 50 bovinos machos, colectar y conservar 400 pajillas de inseminación artificial, ejecutar programa de apareamiento circular cíclico e implementar acciones para garantizar el estatus sanitario, productividad y adecuación de infraestructura para manejo animal con miras a contribuir en la conservación y multiplicación del banco de germoplasma. (Lea: Araucanos estudiaron bondades del bovino criollo casanareño)

 

La asamblea departamental sacó la ordenanza 032 de 2014 “por la cual se declara la raza bovina criolla Casanare como patrimonio genético departamental”.

 

La granja tiene 225 hectáreas y en estos momentos se tienen 435 cabezas por lo que en el mes de octubre se va a hacer una subasta para vender 182 animales de características destacadas, de los cuales 106 son machos y el resto hembras. De los machos hay 30 con alto potencial genético que vale la pena que vayan a los hatos a multiplicarse, según Abril.

 

El predio tiene el 90 % de pasturas nativas y 10 % de introducidas donde predomina brachiaria humidícola, las cuales se encuentran degradadas y requieren manejo para renovarlas buscando mayor producción de forraje. Se quiere mantener la hacienda en sabana nativa.

 

Se tienen 20 potreros, cuatro pozos profundos con molino de viento, de los cuales tres son de uso agrícola-pecuario y uno doméstico y cuatro bebederos dispersos en el área del predio, dos espejos de agua que en invierno son notorios por su almacenamiento y un caño, denominado Los Jobitos que hace su recorrido por gran parte del predio aunque en verano su caudal disminuye quedando seco en tramos.

 

Se tienen implementados registros individual, de partos, nacimientos, montas, tratamiento reproductivo y sanitario. (Lea: Nuevo esfuerzo para salvaguardar el ganado criollo)

 

Otro de los criterios es el sistema de apareamiento circular cíclico con una programación de montas y partos evitando la consanguinidad.

 

Igualmente se hace pesaje de todo el inventario cada 56 días y se cuenta con un plan sanitario acorde a enfermedades de control oficial.