Gusano barrenador, un riesgo para bovinos y humanos

Por: 
CONtexto ganadero
28 de Marzo 2016
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El gusano se introduce en las heridas abiertas de bovinos y humanos. Foto: moscasparasitosas.blogspot.com.
Este es el nombre común que recibe la larva de una mosca que afecta tanto al ganado como a los seres humanos. La presencia del parásito se ha reducido gracias al manejo actual de los animales, aunque no se puede bajar la guardia ante cualquier signo.
 
Eduardo Gaitán, médico veterinario, explicó que este gusano se puede encontrar en zonas cálidas o templadas, como los Llanos Orientales, la Costa Caribe, Magdalena medio o Antioquia, donde la temperatura media es superior a los 12º C. En temperaturas inferiores, el gusano no sobrevive.
 
La larva se alimenta de cualquier herida en descomposición. La mosca hace su ovoposición y comienza a comer. Si no se trata a tiempo, puede consumir una gran cantidad de tejido y, dependiendo donde esté localizada la herida, causar estragos”, aseguró. (Lea: Las 4 sarnas que atacan al ganado bovino)
 
Escuche las palabras de Gaitán, médico veterinario
 
El gusano barrenador es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax. Cuando es fecundada por el macho, busca un sitio favorable para depositar sus huevos, que puede ser un animal de sangre caliente, incluido el hombre. Para entrar, deben hacerlo a través de una herida abierta.
 
En el caso de los bovinos, aprovechan las lesiones ocasionadas por el marcaje, el descorne o la castración. De hecho, hasta la diminuta picadura de una garrapata es suficiente para introducirse. La mosca puede depositar hasta 200 huevos, que se incuban en 12 horas aproximadamente.
 
También puede presentarse en los seres humanos, aunque es más común en personas que no prestan atención a su higiene personal o no cubren las lesiones abiertas. (Lea: Una mosca asiática siembra el temor entre los productores de Florida)
 
El 90 % de las larvas eclosionan e ingresan por la herida. Ellas se alimentan del tejido vivo de los animales, de donde obtienen la proteína necesaria para complementar su ciclo de vida. Luego de 5 días, el gusano concluye su fase y sale del cuerpo.
 
Cuando cae al suelo, se entierra y se transforma en pupa, estado en el que se transforma de larva a mosca. Luego de una semana, el insecto vuelve a la superficie del suelo y espera a que sus alas maduren para volar. (Lea: 14 enfermedades sin control oficial atacan al ganado en Colombia)
 
La larva se detecta cuando la lesión no cicatriza y comienza a expeler un olor nauseabundo. Si un toro ha sido castrado, la zona del escroto gotea sangre constantemente. El animal empieza a sentirse molesto y dejar de comer.
 
Para ahuyentar la mosca, el experto recomendó bañar los animales cada 20 días. Asimismo, aconsejó estar pendiente de cualquier herida abierta que pueda haber en el animal. Para ayudar a la cicatrización, se debe aplicar yodo al 10 % en las heridas.
 
Si el gusano depositó sus huevos y el animal ya está infectado, Gaitán recomendó aplicar cipermetrina. Para hacer este procedimiento se debe contar con la asesoría de un médico veterinario o un experto capacitado en el suministro de estos medicamentos.
 
Se echan 2 o 3 gotas de cipermetrina para eliminar el parásito. Son muy pocos los ganaderos que la usan porque es muy tóxico. Si se usa demasiado, causa muerte en los animales, y en terneros es peor”, señaló.
 
También se puede usar la ivermectina, que se inyecta en la zona afectada. Este antiparasitario actúa de inmediato y durante 20 días, eliminando al gusano por inhibición. (Lea: Gusanos perjudican pasturas ganaderas en Santander)
 
Sin embargo, Gaitán aseguró que en la actualidad, tanto los ganaderos como los mayordomos están más informados y capacitados. Ellos revisan que sus animales estén en buenas condiciones y que no tengan ningún tipo de herida por donde se pueda introducir la larva. Si la persona está pendiente de las cicatrices de sus animales y hace las curaciones, no habrá ninguna complicación.
 
El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, y la Comisión Panamá- Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado, COPEG, firmaron la prórroga hasta febrero de 2020 del convenio que existe en la frontera entre Colombia y Panamá, con el fin de erradicar este parásito que afecta la ganadería de esa zona.