Obtener más y mejores crías, un verdadero trabajo de campo

Por: 
CONtexto Ganadero
05 de Febrero 2014
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Preñez de la vaca
Los buenos forrajes y los constantes monitoreos del hato, brindarán una mayor cantidad de becerros al año. Foto: Engormix.
La utilización de técnicas reproductivas y el adecuado manejo de forrajes en un hato ganadero son factores importantes para que la preñez de las hembras sea positiva cada año.
 
Uno de los principales propósitos que tienen los ganaderos en el país, y en el mundo, es lograr que las hembras de sus hatos sean capaces de parir un becerro al año. Para esto, los productores bovinos deben estar atentos a diversos aspectos en su terreno, no solo en temas reproductivos.
 
El zootecnista brasilero, Leonardo Oliverira Fernandes, explica en un estudio publicado en la revista ABCZ, que los progresos en los índices de preñez en un hato bovino, están unidos a una serie de factores que van desde la utilización de técnicas reproductivas más modernas, como la inseminación artificial, la fecundación in vitro y la transferencia de embriones, hasta el manejo adecuado de forrajes. (Lea: Inseminación, clave para una excelente genética ganadera)
 
 
Asimismo, el experto carioca informa que para obtener un buen reembolso en el índice de preñez, es necesario que los productores ganaderos determinen la selección hacia las características de fertilidad e inviertan en una mejor nutrición para sus semovientes.
 
Es necesario que el ganadero ofrezca buenos pastizales, pues los mayores problemas están relacionados a la calidad y oferta del forraje a lo largo del año, sin hablar de la necesidad de mejorar la oferta de suplemento mineral”, agrega Oliverira Fernandes.
 
De acuerdo con Jairo Serrano, médico veterinario y zootecnista colombiano, la inseminación artificial es una de las mejores técnicas que puede tener un ganadero, pues gracias a ella el predio contará con un mejor futuro productivo.
 
Todo ganadero que quiera comenzar programas serios de inseminación artificial en su finca, debe comprender que no se pueden tener buenos resultados si se sigue haciendo lo mismo que hacía cuando preñaba sus vacas por monta natural luego del destete”, agrega Serrano. (Lea: Fedegán certifica a ganaderos en prácticas de inseminación)
 
Condición corporal, factor primordial
 
La res, en el momento de la estación de monta, debe presentar buena condición corporal, factor significativo y trascendental para una tasa alta de fecundidad en el hato. Por eso, es preciso que el productor ajuste la tasa de ejemplares de su propiedad, de acuerdo con la oferta de forraje disponible, con el objetivo de evitar la falta de pasturas para sus semovientes y previniendo así desnutrición y falta de fertilidad.
 
Para que ocurra el celo y la gestación, la condición corporal de la hembra es esencial. Por tal motivo, es recomendable monitorear y garantizar esta buena condición en el momento del parto y en el inicio de la estación de monta, pues gracias a esto se garantizarán altas tasas de fertilidad”, añade el zootecnista.
 
Para que un ganadero conozca la condición corporal, debe observar la musculatura y los depósitos de grasa existentes en el cuerpo de la hembra vacuna, con eso, cuando menores, el producto sabrá que condición corporal tendrá y podrá determinar su eficacia reproductiva. (Galería: Fabricar heno y preservar forrajes es clave para enfrentar prolongadas sequías)
 
Según Esperanza Polanía Pardo, coordinadora de seguimiento epidemiológico de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, la identificación de las necesidades y falencias que tiene un hato bovino es vital para que la preñez aumente en cada periodo de monta.
 
Si se toma nota de los procesos, cambios, factores externos y comportamiento de las reses en un predio, así como llevar registros y hacer seguimiento, la fecundidad crecerá año tras año”, comenta Polanía Pardo.
 
Asimismo, la funcionaria del gremio bovino declara que es fundamental que los ganaderos conciban los factores que afectan la tasa a la cual las vacas se preñan en sus hatos, así como los factores de manejo que ellos pueden controlar para mejorar este índice. (Lea: Manejo sustentable de pasturas cultivadas y forrajes conservados)
 
Un criador debe esperar que cada semoviente que mantiene en su predio le dé, al menos, una cría al año. En caso contrario, el ganadero está perdiendo tiempo y dinero, y debe sacar esta res de su inventario”, finaliza Esperanza Polanía Pardo.
 
Se refleja entonces la importancia de que cada productor tenga en su hato ganadero unos excelentes pastizales, haga seguimiento constante de los índices en su finca para que la reproducción de sus crías sea cada vez mayor y que conciba su predio como su empresa ganadera.