Pasto Maralfalfa cae bien a la ganadería de ceba

Por: 
CONtexto ganadero
02 de Marzo 2015
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Pasto Maralfalfa
Esta variedad resulta del cruce entre más de 3 especies de pastos. Foto: CONtexto ganadero.
El pasto de corte Maralfalfa es uno de los predilectos en las ganaderías de engorde en Colombia por su contenido proteico de 20 %, azúcares de 12 %y su adaptabilidad a climas cálidos. Sin embargo, se recomienda darlo acompañado de otras pasturas.
 
Alex Fernando Gutiérrez, zootecnista y experto en nutrición animal, señaló que aunque ha visto la Maralfalfa sembrada en trópico bajo y alto, los resultados han sido más positivos con el ganado de engorde, es decir, que pisa fuerte en zonas cálidas de Colombia.
 
“Es un pasto fibroso que se corta y pica para suministrar como alimento”, dijo el experto. (Lea: La ganadería y la cultura de pasto de corte)
 
Sergio Mejía, ingeniero agrónomo, PhD en ciencias agropecuarias e investigador de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, en Córdoba, explicó que este pasto de corte tiene alta producción de biomasa y crece en zonas entre los 0 y 1.800 metros sobre el nivel del mar.
 
Su potencial se aprovecha cuando tiene un máximo de 45 a 60 días de siembra. Mejía indicó que su valor nutricional cae después de este tiempo, durante el cual la materia seca no llega al 20 %. “Es decir, por cada tonelada de pasto cortado solo tenemos en mataría seca de unos 150 a 180 kilogramos; lo demás es agua”.
 
Mejía apuntó que “este pasto cuando se da solo no tiene una buena respuesta en los animales”, por lo que aconsejó proporcionar Maralfalfa con otro tipo de pasturas.
 
La Maralfalfa se acondiciona a suelos cálidos en el país, pero en épocas prolongadas de sequía se debe complementar con riego para estabilizar la producción.
 
Puede medir más de 2 metros de altura y fue creado en 1969 en Colombia, pero le ha dado la vuelta al mundo y es uno de los más apetecidos en ganaderías de algunas regiones de México y países suramericanos. (Lea: King grass, pasto de corte apetecido por el ganado en el trópico)
 
Este pasto de corte es producto de varios cruces, el primero de ellos con la especie elefante, originaria de África, y la grama Paspalum, para finalmente obtener el Gramafante. Tiempo después, ese resultante fue combinado con el forraje Guaratara de los Llanos en Colombia y se consiguió la Maravilla. Finalmente, se mezcló con la Alfalfa peruana y el pasto brasilero Phalaris.
 
El PhD de Corpoica dijo que es preferible suministrar a los animales la Maralfalfa fresca en corte y acarreo.