¿Qué sucede cuando se produce la acidosis ruminal del ternero lactante?

Por: 
CONtexto ganadero
29 de Septiembre 2021
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Si el cierre de la gotera esofágica falla, se puede presentar acidosis ruminal en los terneros que todavía están lactando. Foto: sprayfo.com

Cuando el mecanismo de la gotera esofágica falla, la leche se deposita en el rumen, los azúcares de la leche (especialmente la lactosa) fermentan y se producen ácidos grasos volátiles y ácido láctico, dando lugar una acidosis ruminal del ternero lactante.

 

En un artículo escrito para la revista Frisona Española, el DVM y PhD J. V. González Martín, la enfermedad fue descrita en 1986 por Breukink y compañía, y se produce de manera primaria por un fallo permanente de la gotera esofágica.

 

Sin embargo, también ocurre de manera secundaria a otras enfermedades como la diarrea neonatal, debilidad, onfalitis y otitis (entre otras) o bien por sondaje. (Lea: ¿Cuál es la importancia del reflejo de la gotera esofágica en los rumiantes?)

 

Cuando el ternero se alimenta de leche en condiciones normales, la leche o alimentos como el sustituto lácteo o el suero reconstituido pasan del esófago hasta su lugar de digestión que es el abomaso, evitando el paso por los preestómagos (rumen, retículo y omaso).

 

Para que esto suceda, debe producirse un reflejo denominado reflejo de la gotera esofágica, mediante el cual se crea un canal en el retículo, que permite transportar la leche desde el esófago directamente al abomaso sin pasar por el rumen.

 

Cuando el mecanismo de la gotera esofágica falla, la leche se deposita en el rumen, los azúcares de la leche (especialmente la lactosa) fermentan y se producen ácidos grasos volátiles y ácido láctico, dando lugar una acidosis ruminal del bovino lactante.

 

Este tipo de diarrea o indigestión tiene lugar generalmente entre los 5 y 23 días de vida del animal, pero sus consecuencias pueden perdurar en el tiempo. Si se acumulan grandes volúmenes en el rumen, la acidificación da lugar a la ruminitis y acidosis metabólica.

 

La forma crónica de la enfermedad está asociada al transporte, a los cambios de establo y alimentación y a la calidad de la leche, por lo que se da con mayor frecuencia en lotes de terneros mamones para cebo o recría.

 

 

Causas del cierre de incompleto de la gotera esofágica

 

  1. Ausencia de estimulación del ternero:
    • Leche o sustitutivo lácteo poco apetecible o en mal estado.
    • Ausencia de contacto del líquido con los receptores de la mucosa orofaríngea.
    • Alteración o intranquilidad de los terneros durante la ingestión.
  2. Falta de reflejo de succión del animal por debilidad y su alimentación forzada.
  3. Exceso de cantidad de leche administrada, desbordando la gotera o el abomaso, produciéndose un reflujo de leche o sustitutivo lácteo hacia el rumen.
  4. Toma de leche apresurada o “ansiosa”, dando lugar al suceso anterior. Esto sucede especialmente en animales sedientos porque no disponen de agua.
  5. Sondaje de los animales, ya que se fuerza el paso de la leche directamente a rumen, no permitiendo la estimulación de la gotera.
  6. Problemas mecánicos, anatómicos, congénitos, genéticos o de predisposición racial de la gotera esofágica (discutidos).

 

Puede darse de forma aislada (individual), por errores de manejo puntual o las características particulares del animal, o en grupos de terneros por mal manejo a nivel colectivo. (Lea: Conozca en qué consiste la acidosis metabólica en bovinos)

 

 

Síntomas

 

La sintomatología de esta enfermedad varía dependiendo de la forma, si es aguda o crónica. Si es en forma aguda, los síntomas son los siguientes:

  1. Historia repetida de dificultad o lentitud en la ingestión de leche o sustitutivo lácteo por el animal en cuestión, requiriendo asistencia del ganadero mediante botella o sonda.
  2. Animales débiles, con escaso reflejo de succión y un estado general de regular a grave.
  3. Aparición de diarrea blanca y pastosa, como “yeso”.
  4. Abundante contenido líquido en el abdomen.
  5. En ocasiones, timpanismo recurrente.

 

Los síntomas de la forma crónica incluyen aparición frecuente de enfermedades respiratorias, retraso en el crecimiento de los animales, mal pelaje, apetito oscilante y debilidad más o menos aparente. El diagnóstico clínico lo realiza un veterinario.

 

 

Tratamiento individual o colectivo

 

El tratamiento no solo se debe hacer para curar a los enfermos, sino también para prevenir y corregir las medidas de manejo de los terneros de la explotación. Para ello se debe reestablecer el estado de hidratación con algún suplemento como vitamina E o selenio.

 

Se puede llevar a cabo el sondaje oroesofágico de rumen para la realización de un lavado con soluciones salinas isotónicas tibias, posteriormente al vaciado de la panza. Se debe aumentar el número de administraciones de leche o sustitutivo lácteo, disminuyendo la cantidad.

 

Si se presenta en más animales, se deben observar qué situaciones están desencadenando estrés en los terneros, con el fin de hacer un manejo tranquilo y que las actividades sean lo más rutinarias posibles. (Lea: Estos son los factores que pueden incidir en el pH del rumen)

 

En el caso de la administración de sustitutos lácteos, deben ser de buena calidad y se deben preparar y administrar correctamente. Si es posible, debe intentarse estimular la succión y la gotera esofágica mediante el uso de tetinas de goma.