Argentina alcanza el menor nivel de consumo de carne bovina en 100 años

Por: 
CONtexto ganadero
14 de Junio 2022
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Corte de carne, consumo de carne en Argentina
El consumo de carne en Argentina tuvo en 2021 su menor nivel en cien años. Foto: elabcrural.com

En 2021 el consumo per cápita de carne bovina en Argentina alcanzó su nivel más bajo en cien años con 47,8 kilos, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

 

Así mismo, señala el informe, las existencias bovinas per cápita se situaron en el mínimo valor histórico con 1,13 bovinos/habitante.

 

De acuerdo con el reporte en los últimos años se ha registrado una variación negativa en la participación del consumo de carne bovina dentro de las dietas de los argentinos. Esto, por un lado, es consecuencia de la disminución directa del consumo, al tiempo que también se amplió la absorción de otras proteínas animales.

 

Sobre 109,4 kg/hab/año de proteínas animales que consumió el argentino promedio, 47,8 kg/hab/año de carne bovina representaron apenas el 44 %, cuando a principios de este milenio representaba entre el 60 y 70 %.

 

El promedio nacional de absorción de carne bovina fue el menor en 100 años. De hecho, señala, “debemos remontarnos hasta 1920 para encontrar un registro en el que se haya absorbido internamente un menor volumen de carne bovina per cápita. En ese entonces, se había precipitado hacia la baja la ingesta nacional, alcanzando el mínimo histórico de 46,9 kg/hab/año, siendo el menor registro histórico y encontrándose apenas 1 kg por debajo del 2021”. (Lea: “Crisis de las exportaciones de carne en Argentina aumentará su tasa de pobreza”: analista)

 

De igual manera, si se analiza el consumo histórico (período 1914-2021), la ingesta promedio fue de 73,4 kg/hab/año, mientras que el promedio de los últimos 5 años fue de 54,5 kg/hab/año. Estos guarismos, retratan parcialmente cómo se ha desarrollado el consumo nacional de carne bovina.

 

“Debemos tener en cuenta que desde comienzos de los años noventa, no se ha alcanzado un consumo equiparable a nuestro promedio histórico, permitiendo afirmar que la tradicional ingesta de carne bovina ha reducido su peso en las dietas de los argentinos”, asegura el informe.

 

Argentina se caracterizó históricamente por sus capacidades ganaderas y por participar activamente del comercio internacional, exportando parte de los bienes producidos internamente. No obstante, desde 1975 hasta la actualidad la producción cárnica bovina se ha mantenido en un rango relativamente estable que va de las 2,5 a los 3 millones de toneladas de carne bovina, con contadas excepciones.

 

De hecho, el 2021 no fue la excepción, contabilizando una producción de algo menos de 3 millones de toneladas (equivalente res con hueso), por debajo de los 3,2 millones del 2020 y cortando así con una racha de 3 años consecutivos donde se había superado el límite superior del rango de 3 millones de toneladas.

 

Respecto al consumo aparente, se puede afirmar que su desempeño se encuentra ligado en buena medida a la producción ya que, desde 1960 hasta la actualidad, sólo en 13 oportunidades estos indicadores se movieron en direcciones contrarias. En otras palabras, “sólo en 13 de los últimos 61 años podemos decir que si la producción subió el consumo no tuvo un incremento, y viceversa”.  (Lea: ¿Por qué del éxito de la carne argentina en el mundo?)

 

Por otra parte, y de forma semejante a lo que sucedió en el caso de la producción, la absorción interna presenta un rango que va de 2 a 2,5 millones de toneladas, en donde se situó la mayor parte de los últimos 50 años.

 

No obstante, la evolución relativa de estos indicadores muestra que a lo largo de la historia se dieron momentos donde la producción y el consumo se distanciaron, y que en estas situaciones se da un incremento en la importancia de la exportación.

 

Desde mediados de la década del sesenta hasta los primeros años de la siguiente, se registraron los mayores promedios anuales de la ratio exportación/producción. En este sentido, en ese entonces se exportó anualmente entre el 25 % y el 33,6 % de las toneladas de carne bovina que se producían internamente.

 

Así mismo, el consumo per cápita del argentino promedio rondó entre los 60 kg/hab/año y 90 kg/ha/año. Luego, desde 1975 hasta el 2018 sólo se dieron 5 años en los que se superó al 20 % de la producción exportada, y en ninguna ocasión se superó el 25 % de la misma, al tiempo que en los últimos 3 años (2019-2021) se registraron exportaciones equivalentes del 26 al 28 % de la producción por primera vez desde 1973. La tendencia que exhibió el consumo per cápita a lo largo de todo este período fue bajista.

 

Por otra parte, el estancamiento en la producción de carne bovina en buena medida se encuentra ligada al freno que se ha registrado en el stock bovino. Si bien este indicador ha tenido momentos de alzas y bajas, desde comienzos de la década de 1970 está en un rango que va de 50 millones a 60 millones de bovinos de existencias y ello condiciona las posibilidades de producción nacional. (Lea: Estas son algunas claves del nuevo esquema exportador de Argentina en 2022)

 

Al mismo tiempo, si se considera que la población argentina se ha incrementado a un ritmo estable, se obtiene en el cálculo del consumo per cápita existe un nominador “constante” y un denominador que ha aumentado de manera casi constante. Realizando este mismo cálculo para las existencias de ganado en Argentina se tiene que el ganado bovino per cápita se encontró en el 2021 en el mínimo histórico, alcanzado 1,13 bovinos por persona, al tiempo que en 1977 (momento del máximo absoluto en existencias bovinas con 61 millones de animales) este cálculo arrojaba un resultado de 2,29 bovinos per cápita. A partir de este año, se registró una tendencia negativa que acompañó en buena medida los resultados del consumo por persona.