Proyecto de la FAO logró la paz en zonas rurales de Sudán, África

Por: 
CONtexto ganadero
28 de Diciembre 2012
compartir
Ganaderos de Sudán.
Gracias a esta inciativa, ganaderos y agricultores, viven en paz. Foto: FAO.
Tribus armadas y constantes migraciones de ganado y camellos hacia el sur del país, eran los grandes causantes de la violencia que se vivió en esta zona de África, pero gracias a un proyecto liderado por la FAO, la situación ha sido superada y hace parte del pasado.
 
La guerra que vivió Dafur, zona occidental de Sudán, en 2003 y 2004, producto de la disputa étnica entre los Yanyauid (jinetes armados) y los africanos negros, que dejó 750.000 muertos y una ruptura abrupta del tejido social, es lo que poco a poco ha estado reparando la FAO y el Fondo de Paz y Estabilidad de la Comunidad de Darfur (DCPSF, por sus siglas en inglés).
 
Estas dos entidades articularon un proyecto para la convivencia y la paz entre los agricultores (productores de sorgo) y los ganaderos durante las temporadas agrícolas, en las cuales un comité local sea el encargado de negociar y distribuir de forma uniforme la tierra para el periodo de cosecha y los meses posteriores a ella.
 
Según Abdulla Ibrahim, integrante de la Sociedad Benéfica para los Pequeños Agricultores de Kebkabiya (KSCS por sus siglas en inglés), "en todas las reuniones, nos aseguramos que campesinos y ganaderos coincidieran al mismo tiempo y todo el mundo escuchase lo que los demás tenían que decir", aseguró Abdulla. El grupo acordó también que si los animales destruían la cosecha de un campesino, el ganadero le debía pagar una penalización.
 
El éxito de este proyecto es innegable, para este año, cerca de 2.500 agricultores de Dafur se vieron beneficiados con la iniciativa, donde la seguridad alimentaria siempre estuvo protegida, lo cual les permitió cosechar cerca de 600 toneladas de cereales.
 
“La Organización de la ONU puede ahora aportar su experiencia técnica para apoyar una mejor gestión de los recursos naturales y la diversidad de medios de subsistencia en la región, incluyendo una mejor protección de los pastos, conservación de forraje, control de plagas, la producción de hornillos que consumen poco combustible y un plan de préstamos para adquirir cabras y ovejas”, afirmó Mutassim Abdalla. miembro de la FAO en Sudán.
 
Cuando las cosechas escasean, el ganado se come los tallos que quedan tras la plantación y con el estiércol que producen, ayudan a que el suelo sea más rico, un proceso que, sin duda, beneficia tanto a agricultores como ganaderos de Sudán y más ahora que viven en paz.