“La Contraloría vuelve a insistir en un informe sesgado”: Lafaurie

Por: 
Diario del Huila
15 de Mayo 2019
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Hay un propósito perverso de afectar la reputación de Fedegán porque no han podido encontrar en cuatro años de severa vigilancia por parte de la Contraloría un solo hecho que pueda tener alcance administrativo, fiscal o disciplinario: Lafaurie Rivera. Foto: archivo

José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, habló en exclusiva para Diario del Huila sobre el informe de la Contraloría General de la República en donde se cuestionan las razones por las que el Ministerio de Agricultura le devolvió la administración del Fondo Nacional del Ganado (FNG).

 

¿Qué dice la Contraloría con respecto a la firma del nuevo contrato de administración del Fondo Nacional del Ganado por parte de Fedegán?

 

Nada. La Contraloría vuelve a insistir en un informe sesgado. Quien funge como contralor delegado era asesor jurídico de la época del entonces ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, que evidentemente participó en todas las acciones que concluyeron en el atropello contra Fedegán. Por consiguiente, no se podía esperar otra cosa del informe.

 

Los medios de comunicación indican que todo se originó por la presunta entrega de información confidencial por parte del Ministerio de Agricultura a Fedegán, ¿eso es cierto?

 

Eso es un absurdo. Aquí es necesario analizar varias cosas. Primero, la Constitución Política de Colombia, por el contrario, prohíbe que haya información confidencial. Al único que le da una reserva de información es al DANE por sus funciones que tienen que ver con las estadísticas nacionales. De resto no, este es un Estado que busca que haya transparencia frente al ciudadano. Incluso la tutela, que quedó consagrada en la Constitución de 1991, habilita que cualquier ciudadano pueda solicitar cualquier información del Estado.

 

Lo segundo es que la información que yo solicito la hago en el marco de la Ley 395 de 1997 que establece la Comisión Nacional para la Erradicación de la Fiebre Aftosa, instrumento en el que los miembros de esa comisión por ley, además del ICA y otras entidades, señala de manera específica al presidente de Fedegán. En consecuencia, yo no estaba actuando como un particular, sino en el marco de una comisión establecida por Ley.

 

¿Ustedes hicieron un análisis de las cifras de los ciclos de vacunación del tiempo en que administró el FNG el Ministerio de Agricultura y Fiduagraria?

 

En la Comisión Nacional para la Erradicación de la Fiebre Aftosa se presentó un informe del Ministerio de Agricultura y Fiduagraria sobre los últimos ciclos de vacunación que claramente establecían una diferencia sustantiva entre los inventarios que se venían manejando, los 43 ciclos que manejó Fedegán y los cinco que tuvo a su cargo el Ministerio de Agricultura-Fiduagraria.

 

Lo grave es que mientras que las cifras de Fedegán coincidían plenamente con las del censo agropecuario que se hizo en 2017, las del Ministerio de Agricultura-Fiduagraria tenían una diferencia de más del 20 % con respecto a los datos que suministraba el censo agropecuario. Es decir, había claramente una diferencia que obligaba a hacer un análisis exhaustivo.

 

En efecto, ese análisis, con información que suministró el Gobierno, se hizo cotejando la información de los 43 ciclos que había manejado Fedegán con los que manejó Fiduagraria y los resultados no pueden ser más sorprendentes: había más terneros que vacas; no había correspondencia, entre un ciclo y otro, entre machos y hembras; ni entre animales pequeños y medianos; es decir, había severas distorsiones que quedaron anotadas en un trabajo que se hizo en unos 170 municipios. Incluso, había municipios en donde el incremento de la población bovina podía ser más de 540 %.

 

Me parece que lo que persigue el contralor delegado en este informe es tratar de ocultar una información que tiene que ser de análisis y evaluación muy severa para poder establecer los umbrales de riesgo, como quedó demostrado en el informe que Fedegán le envió al Gobierno como resultado de este tipo de trabajos.

 

¿Por qué cree que hay sectores interesados en que a Fedegán se le quite nuevamente la administración del Fondo Nacional del Ganado?

 

Los sectores interesados en que se nos quite la administración del Fondo Nacional del Ganado son los mismos que participaron en el atropello. Hay un propósito perverso de afectar la reputación de Fedegán porque no han podido encontrar en cuatro años de severa vigilancia por parte de la Contraloría un solo hecho que pueda tener alcance administrativo, fiscal o disciplinario.

 

Fedegán ha pasado todas las atalayas que le han intentado imponer desde los organismos de control. Hemos tenido una administración excelente y una respuesta más que satisfactoria en la administración de los recursos.

 

Ustedes empezaron este nuevo periodo de administración con el eslogan “Fedegán llegó a trabajar” y “Fedegán con los ganaderos”. ¿Qué tienen para mostrar en estos meses que han reiniciado las labores como administradores del FNG?

 

El trabajo no ha sido fácil, hemos recibido un fondo desfinanciado, con través problemas no sólo de administración sino de rigor técnico. Debo advertir que durante los tres años que estuvo a cargo del Ministerio de Agricultura y Fiduagraria sólo se dedicaron a vacunar y se perdieron unos avances que había tenido la ganadería colombiana a través de la asistencia técnica (Tecnigán), a través de la información de series estadísticas muy importantes en materia de carne y leche que permitían el diseño y la evaluación de políticas públicas.

 

También hubo un alto costo que tuvo que pagar Friogán donde hay un detrimento patrimonial por la manera como lo terminó manejando el gobierno. Incluso, ya el tribunal de Bogotá obligó a un fiscal a abrir una causa penal contra el viceministro de Agricultura por las decisiones que se desprenden del Fondo Nacional del Ganado y más concretamente Friogán.

 

¿Qué fue lo más representativo que perdió la ganadería del país en el tiempo que el Ministerio de Agricultura y Fiduagraria administraron el Fondo Nacional del Ganado?

 

Creo que recibimos una situación crítica, pero al mismo tiempo, la peor de todas es la pérdida del estatus como país libre de aftosa con vacunación. Ese estatus le había costado al país mucho más de $1 billón durante más de 20 años de una aplicación sistemática de vacunas en todas las regiones colombianas.

 

Ahora, de lo que se trata es justamente de recuperar el estatus y la reunión que tuvimos la semana pasada, en donde participaron los 98 comités y asociaciones de ganaderos afiliados a Fedegán que tienen la responsabilidad de vacunar en este ciclo para devolverle al país el estatus se comprometieron no sólo a realizar un trabajo riguroso desde el punto de vista técnico sino un trabajo que permita, en el mes de agosto que el gobierno vuelva a insistir ante la Organización Internacional de Epizootias que nos reestablezcan el estatus.

 

Por consiguiente, lo que hay es mucho trabajo por delante para volver a llevar la asistencia técnica y todos los instrumentos de apoyo del Fondo Nacional del Ganado.

 

Empezó el primer ciclo de vacunación contra la aftosa en el país, ¿cuál será la estrategia que les permitirá lograr una mayor cobertura de vacunación?

 

La estrategia es la misma que implementamos en 43 ciclos: una planeación muy rigurosa, que ya se hizo, ya están todas las veredas planificadas, vacunador por vacunador, son cerca de 4.850 vacunadores en todo el país y un equipo técnico de veterinarios muy bien dotado.

 

Al mismo tiempo vamos a aprovechar este ciclo de vacunación para arrancar un proceso que nos restablezca la certificación ISO 9001 que se perdió y que servía de protocolo básico para de protocolo básico para poder adelantar cada ciclo de vacunación.

 

Esa fue una de las grandes pérdidas técnicas y rigurosas que se dio durante el tiempo de administración del Ministerio de Agricultura y Fiduagraria.

 

¿Por qué el Gobierno debía contratar con Fedegán y no con otra organización la administración del Fondo Nacional del Ganado?

 

Por múltiples razones. La primera: porque fue Fedegán la que tuvo la iniciativa, en su momento, de crear el Fondo Nacional del Ganado y así lo contempla la Ley 89 de 1993 cuyo artículo séptimo dice de manera textual, “el Ministerio de Agricultura contratará con Fedegán la administración y recaudo de la parafiscalidad ganadera”. En consecuencia, esto no fue un invento de nadie.

 

La segunda razón es porque lo hicimos bien como lo muestran la totalidad de resultados que la propia Contraloría General de la República estableció.

 

La tercera: porque pese a los contratos corruptos que Iragorri les dio a ciertos gremios para que cuestionaran a Fedegán, la Federación Colombiana de Ganaderos es la única entidad representativa del sector. No existe otra.

 

La representatividad no la da el que este uno u otro comité haya sido extorsionado o sobornado por el exministro Iragorri sino porque tenga frente a la sociedad y al Estado claramente una representación que es la que ostenta Fedegán. Debo decir, además, que Fedegán fue uno de los pocos gremios –siete en el país– que constituyeron el Consejo Gremial Nacional.

 

¿Qué ha sucedido con Friogán?

 

Es curioso, pero fíjese usted: hoy Friogán goza de buena salud. Es una empresa que logró capitalizar todas las acreencias financieras que estaban en cabeza de los bancos. Iragorri pretendía, con estas acreencias, regalar Friogán por $60 mil millones cuando la propia Superintendencia de Sociedades, por la manera tozuda como yo traté de establecerlo, hizo un avalúo que dio como resultado una empresa por un valor de $218 mil millones.

 

Esta es una diferencia superior a los $150 mil millones que alguien, al comprarla por $60 mil millones, se iba a lucrar y vaya usted a saber si una utilidad de $150 mil millones no tenía las manos metidas por aquellos que iban a intervenir.

 

Friogán se salvó con un perjuicio importante para el Fondo Nacional del Ganado porque al capitalizar las acreencias que tenían con los bancos, disolvieron la participación que tenía el Fondo Nacional del Ganado en las acciones de Friogán. De un 78 % pasamos a un 24 %, es decir, una pérdida neta del control de los ganaderos, pero ahí está dando utilidades y generando opciones de crecimiento y desarrollo para el sector cárnico colombiano.

 

Nota Ver Ley 375 de 1997 en: http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_0395_1997.html

 

Fuente: Diario del Huila, mayo 13 de 2019. Cortesía.