Colombia, ¿un país inundado o muerto de sed?

Por: 
CONtexto Ganadero
11 de Agosto 2013
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Lluvias e intensa sequía en Colombia
A diario se registran damnificados por las inclementes precipitaciones y la sequía extrema. Imagen: CONtexto Ganadero.
Mientras en el suroriente y algunas regiones del Caribe las lluvias tienen en emergencia a miles de pobladores de las zonas ribereñas; en el litoral pacífico y Cesar toman medidas para racionalizar el agua. Radiografía de un territorio que se debate entre las precipitaciones y el intenso verano.
 
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a través de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) hizo un llamado a la ciudadanía este 9 de agosto para que haga uso racional del agua ante el déficit de precipitaciones, que llegó al 60% esta semana en el departamento.
 
“El llamado es al racionamiento de agua en viviendas, cultivos e industrias para no desperdiciarla y disminuir el riesgo por desabastecimiento del vital líquido, así como su deterioro en cantidad y calidad”, dijo en un comunicado Óscar Libardo Campo Velasco, director general de la CVC.
 
Este anuncio sin duda contrasta con la reciente declaratoria de calamidad pública que hizo el gobernador de Putumayo ante la ola invernal que ha golpeado a más de 30 mil habitantes de esa región. Además, en algunas zonas de Santander, Meta, Cundinamarca, Boyacá, Norte de Santander, Arauca y Bogotá las lluvias se han intensificado en los últimos días.
 
Por los cual, el Ideam y la Defensa Civil han sugerido lanzar una alerta preventiva y de nivel naranja ante el riesgo de que se registren deslizamientos, desbordamiento de ríos, inundaciones y derrumbes. (Lea: No para de llover en algunas regiones del país)
 
Pero en departamentos como Putumayo y Arauca el invierno no dio espera. En Putumayo, por ejemplo, los recientes hechos de inundaciones y desbordamientos de algunos ríos ya dejan más de 30 mil damnificados, representados en cerca de 9 mil 700 familias de 10 municipios.
 
De igual manera, la gobernación comunicó que cientos de familias deberán ser reubicadas ante las continuas amenazas de desastres naturales que pueden ocasionar las fuertes precipitaciones que ya completan 2 semanas en los municipios de San Francisco y Puerto Leguízamo.
 
A su vez, en Arauca, el invierno que arreció desde hace un par de semanas, en el departamento, ha llevado a que el caudal de los ríos que circulan por las regiones de Sarare y la cordillera Oriental aumente considerablemente, a tal punto que el río Arauca se ha desbordado en áreas rurales de  los municipios de Arauca y Arauquita. (Lea: Arauca en alerta naranja por cuenta del invierno)
 
Asimismo, la alerta emitida por el Ideam a comienzos de este mes señala que las lluvias se extenderán entre 16 y 30 días en los Llanos Orientales, Boyacá y los Santanderes.
 
Un país de contrastes climáticos
 
Pero mientras algunas zonas se inundan y sufren por los interminable aguaceros, en otros rincones no cae ni una gota desde hace varios días y las consecuencias ya se ven.
 
La fuerte ola de calor que azota al norte de Cesar, en lo corrido de 2013, empezó a afectar seriamente a los ganaderos de la zona, quienes han visto como mueren sus animales ante la poca oferta de agua y pasturas.
 
Este panorama ha llevado a que 223 reses mueran por cuenta de la falta de agua y pasturas suficientes que les permitan soportar la temporada, que según los reportes del Ideam, seguirá siendo igual de fuerte por varias semanas. (Lea: Por falta de comida, 223 reses han muerto en Patillal)
 
Al tiempo, los ríos Palo, Cali, Meléndez, Guachal, Cauca y La Vieja en el departamento del Valle del Cauca registran niveles por debajo del promedio histórico. De acuerdo con la CVC, las pocas precipitaciones presentadas en el mes de julio serán la constante en agosto, donde se prevé que se mantengan las altas temperaturas, cielos despejados y lluvias escasas de baja intensidad  en la zona plana del departamento.
 
“Si bien, estamos atravesando por un periodo normal de pocas lluvias, el rigor de este caluroso verano afecta directamente la vegetación y la oferta hídrica, y aunque no se puede hablar de desabastecimiento de agua si nos inquietan los acueductos veredales, que se abastecen de pequeñas quebradas”, indicó Campo Velasco, director de la CVC.
 
La ola de calor o de sequía, que por estos días azota también a Cauca, ha generado inconvenientes en las fuentes hídricas de estos departamentos. Para el caso del río Cauca, afecta la calidad del agua que entra a las plantas de Puerto Mallarino y Cauca. Esta temporada se ha extendido desde el mes de mayo y los pronósticos indican que será más intenso el calor en las últimas semanas de agosto.