Conozca las pasturas de las sabanas inundables de la Orinoquía

Por: 
CONtexto ganadero
18 de Octubre 2017
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El rabo de vaca contiene 3,28% de proteína, el gramas 9,60%, el pasto negro 17,26% y el cenizo de 13,64%. Foto: Noticiero del Llano.
La Guaratara es la gramínea más conocida. Tiene un nivel de proteína del 5.9 % en época de sequía, otros expertos dicen que al fertilizarse puede subir al 9 %.
 
Al hablar de pastos naturales como el guaratara, el negro, cenizo y blanco, surge el interrogante de por qué estas especies alimenticias no se usan en la generalidad de las explotaciones bovinas, como sucede con el humidicola, guineas y bombasa, entre otras.
 
Resulta que dichas especies son resistentes a zonas inundables prolongadas y solo se usan precisamente en sitios de esa naturaleza.
 
El Guaratara es el que más se usa en las sabanas inundables de la Orinoquia es decir, en Casanare y Arauca. (Lea: Pasto Maralfalfa cae bien a la ganadería de ceba)
 
Según Olber Ayala, líder de los Núcleos de Innovación de Fedegán, los productores trataron de implementar el brachiaria, pero no resultaron productivas debido a las condiciones agroclimáticas.
 
De acuerdo con el libro “Uso y manejo de forrajes nativos en la sabana inundable de la Orinoquia”, escrito por Lourdes Peñuela Recio, Andrea Paola Fernández, Francisco Castro Lima y Álvaro Ocampo Duran, promovido por The Nature Conservancy  y Corporinoquia, las sabanas inundables corresponde al 12.5 % del área de la Cuenca del Orinoco, es decir, 5 millones de hectáreas de Casanare y Arauca. 
 
“Se ha comprobado que bancos y banquetas están cubiertos principalmente por gramíneas de porte bajo y especies de crecimiento erecto en forma de macolla tales como: guaratara (axonopus purpussi), rabo de vaca (Andropogon bicornis), pasto blanco (Panicum versicolor), gramas (Paspalum notatum, Paspalum conjugatum), pasto negro (Hymenachne amplexicaulis) y cenizo (Axonopus sp.)
 
A excepción de las especies rabo de vaca, que es de bajo consumo y pasto blanco, de nivel medio de uso, los demás son considerados de alto empleo en las ganaderías bovinas.
 
Nivel de proteína
 
La Guaratara es la gramínea más conocida. Tiene un nivel de proteína del 5.9 % (Tejos 2002) en época de sequía, otros expertos dicen que al fertilizarse puede subir al 9 %. (Lea: Plantas nativas, más virtudes que molestias para la ganadería)
 
Según Mejía Aldana AM 2011, Mora Barney AI 2011 y análisis de laboratorio de Nutrición de la Universidad de los Llanos, el rabo de vaca tiene el 3,28 % de proteína, el gramas de 9,60 %, el pasto negro 17,26 % y el cenizo es de 13,64 %.
 
“Son niveles aceptables de proteína si se observa que al  compararlos con B. decumbens y B. humidicola, son 6.8 % y 6.6 % en el departamento de Casanare”, afirma el libro de The Nature Conservancy  y Corporinoquia.
 
No obstante la concentración de minerales en los forrajes nativos, suele ser deficiente para cubrir los requerimientos de los animales por composición o por consumo particularmente en la etapa de cría.
 
Tejos recomienda que fosforo, potasio, calcio y cobre, deberían ser suplementados en animales pastoreando en sabanas inundables.