Presencia de grupos ilegales en predios ganaderos de Sucre

Por: 
CONtexto ganadero
16 de Mayo 2019
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Las extorsiones, amenazas y vacunas son algunas de las acciones violentas a las que están sometidos los ganaderos de Sucre a causa de la inseguridad. Foto: sucrecomunicaciones.com

Los productores colombianos hablan cada vez más acerca de la inseguridad que hay en el campo. En la región de Sucre, la presencia de grupos armados se ha incrementado, obligando a que los ganaderos sientan temor por regresar a sus fincas.

 

El dormir en sus predios ya no es una opción para los trabajadores pecuarios. El accionar de las bandas delincuenciales ha venido incrementando en grandes niveles, logrando así la perturbación de la tranquilidad de los productores sucreños, quienes tienen que pagar grandes montos para poder laborar. (Lea: La seguridad en el Cauca, una problemática que empeora todos los días)

 

Juan Carlos Romero, miembro de la junta directiva de la Federación de Ganaderos de Sucre, afirma que “nosotros tenemos el Golfo de Morrosquillo cerca, por lo que desde hace muchos años hay salida de drogas que muchas veces son propiedad de los grupos al margen de la ley. Por esta razón, en Sucre estos delincuentes se dedican a alterar la calma de los ganaderos”.

 

Las extorciones y las llamadas vacunas han aumentado para los agricultores y productores, quienes desde el pequeño hasta el más grande tienen que pagar unos montos exorbitantes por realizar su trabajo en el campo.

 

Según Romero, “la zona de la Mojana y la región de San Jorge están bastante afectadas por las extorsiones, pues estos grupos cobran unas vacunas para dejar entrar la combinada a cortar el arroz y al dueño le toca pagar hasta por cada bulto que produzcan las fincas”.

 

Este tema comienza a afectar la productividad de los ganaderos y agricultores, quienes no ven otra alternativa que hacerle caso a las bandas delincuenciales y seguir tratando de realizar su trabajo con los recursos que tienen. (Lea: La delincuencia se tomó a Maicao)

 

Gabriel de la Ossa, presidente se Asosucre, indica que “estas son personas al margen de la ley que perjudican la economía de los ganaderos al limitar sus actividades en el campo”.

 

La inseguridad en la región comienza a crear un imaginario acerca de que se vuelve imposible laborar en las fincas del mismo en que se venía realizando, por lo que las personas sienten miedo al momento de contar acerca de las acciones violentas a las que están siendo sometidas por los grupos delincuenciales.

 

“Hay una percepción de inseguridad, pues anteriormente con la seguridad democrática el ganadero podía quedarse a dormir en su finca, pero desde hace unos años, esta seguridad se ha debilitado y los productores tienen mucho temor de denunciar”, explica Romero. (Lea: Por inseguridad ganaderos en el Atlántico están dejando de ir a las finca)

 

Las reuniones de los trabajadores pecuarios con las autoridades se están realizando, para que sean ellos mismos quienes informen de lo que está sucediendo y así tomar las medidas necesarias para frenar los niveles de extorsiones y acciones delictivas.

 

“Los ganaderos no quieren denunciar antes las autoridades, porque a pesar de que hay buena respuesta por parte de ellos, el sistema judicial en el país es muy débil contra el delincuente, entonces la Policía Nacional nos informa de las capturas, pero son los jueces quienes al no encontrar capturados en flagrancia a estas personas, los dejan salir rápido de las cárceles”, asegura Romero.

 

Finalmente, “hemos buscado alternativas junto con las instituciones públicas, la Policía Nacional, las Infanterías de Marina y el Ejército Nacional para que se denuncie oportunamente acerca de la presencia de estos grupos irregulares, de tal forma que se puedan usar las fuerzas del Estado Nacional para reducirlos a su máxima expresión”, señala De La Ossa.