Una mirada esperanzadora al campo
Cuando están en riesgo la seguridad y las libertades, las sociedades acuden al soldado como “héroe patrio”. Hoy, frente al riesgo del coronavirus, así calificamos a los médicos y al personal de salud, y cuando se suma la amenaza del hambre, también graduamos de héroes a nuestros campesinos, como bien hizo el presidente en una de sus sesiones informativas
Luces y sombras de la crisis
Aunque no faltan críticas malintencionadas al Gobierno por lo que hace o deja de hacer frente a la crisis del coronavirus, yo aplaudo su combinación de mesura y determinación en las decisiones, y su llamado incesante a la unión y la corresponsabilidad.
¿Quién tala la Amazonía?
Cabalgando en el facilismo irresponsable de las redes, el representante Losada, a quien no conozco más allá de la información oficial, la emprendió con violentas acusaciones contra el ministro de Ambiente y el presidente de Fedegán.
¡Sí se puede!
Colombia es un “iniciado” en el mercado internacional, con exportaciones en pie a Irak y Líbano por 55 millones de dólares en 2019, y de carne a una docena de países, con Rusia a la cabeza, por más de 76 millones.
¡Paro!..., terror extorsivo
El país está en “modo paro”, y el paro, por definición, es extorsivo; y la extorsión, también por definición, es atemorizante.
¡Un día feliz!
Los ganaderos cumplimos; un logro que nos enorgullece, resultado del esfuerzo y la constancia, del compromiso con la cultura sanitaria y la disciplina en la vacunación. ¡Gracias, ganaderos de Colombia!
El valor de la coherencia
Uno puede cambiar de opinión frente a circunstancias también cambiantes, más lo que uno nunca puede hacer es cambiar de principios, como quien se quita algo que ayer le acomodaba y hoy le estorba. No es esta una idea nueva; hace casi dos siglos la genialidad de Víctor Hugo sentenciaba: “Cambia tu opinión pero mantén tus principios”.
No más marchas
Desconcertante la lectura de la alcaldesa de Bogotá sobre las marchas. Aunque dejó atrás a la candidata vociferante y pendenciera, me recordó un dicho de mi madre: “El que ha sido no deja de ser”, como demostró en la entrevista en que instaló el retrovisor y dejó colar, como quien no quiere la cosa, afirmaciones que no permitían distinguir si quien hablaba era la alcaldesa, un líder del paro o un opositor declarado del Gobierno.
¿Hasta cuándo?
El general Nicacio Martínez, un hombre de honor que se preocupó más por la seguridad y la dignidad del soldado que por el boato de jerarquías y clubes militares; que persiguió la corrupción que mancha a la institución pero no lesiona su tradición bicentenaria, está siendo sacrificado dentro de la torva campaña de deslegitimación y bloqueo al gobierno Duque.
“El mal menor”
El Gobierno publicó, para observaciones ciudadanas, el decreto para control de riesgos a la salud y la naturaleza por erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión aérea, cumpliendo los requisitos de la Corte Constitucional en una sentencia que, me da mucha pena, pero fue una literal “lavada de manos”: abrimos la puerta a la aspersión y quedamos bien con unos, pero con requisitos que la conviertan en laberinto kafkiano y quedamos bien con otros.

