Colombia tiene con qué mitigar efectos del cambio climático

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Septiembre 2014
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La mezcla de biodiesel en Colombia sigue en 9,2%, y debería estar en 14%. Foto: CONtexto ganadero.
Luego del discurso del presidente de la República, Juan Manuel Santos, en la ONU, dirigentes gremiales le pidieron al primer mandatario apoyar el desarrollo rural para reducir los efectos de la contaminación que deja el dióxido de carbono, entre otros gases.
 
“Colombia tiene en la agroindustria de la palma de aceite un aliado para cumplir sus compromisos en cambio climático, y lo que se requiere es el apoyo del Gobierno para desarrollar el potencial que al respecto tiene el sector, por lo cual las palabras del presidente Juan Manuel Santos en Naciones Unidas, nos generan las mejores expectativas”, expresó el presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma, Fedepalma, Jens Mesa Dishington.
 
El sector palmero colombiano recibió con beneplácito la intervención realizada ayer por el primer mandatario, ante la plenaria de la Cumbre sobre el Cambio Climático en Naciones Unidas.
 
Santos señaló en la reunión de la ONU que “Colombia está altamente comprometida en afrontar el reto global del cambio climático. Nuestros esfuerzos son un deber ambiental, pero también los entendemos como un aporte a la competitividad del país y al crecimiento de nuestra economía”. (Lea: Energías renovables tendrán su oportunidad en el sector rural)
 
En ese sentido, Mesa Dishington, expresó que el sector productivo de “la palma de aceite en Colombia está comprometida con la sostenibilidad y tiene la posibilidad de contribuir al mejoramiento del medio ambiente ante los desafíos del cambio climático, pues es la materia prima para la producción del biodiésel de palma, biocombustible que reduce de manera considerable los Gases de Efecto Invernadero, GEI, al compararlo con diésel de petróleo, Acpm, y también tiene el potencial de generar energía eléctrica a partir de su biomasa y ampliar con ello el portafolio energético de país en energías renovables”.
 
Por su parte, Jorge Bendeck Olivella, presidente de la Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia, Fedebiocombustibles, recordó que el Ministerio de Minas y Energía está impulsando la Ley de Energías Renovables, con la cual se fomenta el uso de otros residuos de materia orgánica como caña azucarera, yuca, maíz, entre otros, en aras de disminuir los niveles de contaminación y generar nuevas opciones de empleo.
 
“Esta iniciativa permite que varias zonas del país se vean apalancadas para que adopten energías como las que se generan con los biocombustibles, la eólica o solar, las cuales han tenido muy poco desarrollo, ya que se ha dado apoyo a toda la matriz energética en el agua y en los hidrocarburos”, explicó Bendeck Olivella. (Lea: Palma de aceite: apertura y cierre del ciclo agrícola)
 
La mezcla de biodiesel sigue en el 9,2 %
 
Desde 2008, en Colombia todos los vehículos con motores diésel consumen una mezcla de biodiésel con diésel fósil. Esta mezcla alcanza actualmente hasta el 10 % y es conocida como B10.
 
Estudios adelantados por organizaciones internacionales con el apoyo del Ministerio de Minas y Energía y el Banco Mundial reconocen que el biodiésel de aceite de palma colombiano reduce en 83 % las emisiones de GEI, cuando se lo compara con el diésel fósil. Esta reducción puede llegar inclusive hasta niveles de 108 %, en los casos en los que se hace captura de metano en los sistemas de tratamiento de aguas residuales del proceso de producción de aceite de palma y este metano es también utilizado como combustible alternativo.
 
 
Por tanto, si el Gobierno Nacional establece una política clara de incrementos en el nivel de mezclas de biodiésel, esta agroindustria tendrá la capacidad de suplir la demanda de aceite de palma que se requiere para atender una mezcla de 20 % (B20), con la palma de aceite que ya está sembrada a lo largo de la geografía nacional. (Lea: Colombia, estancada en Programa Nacional de Biocombustibles)
 
Mesa manifestó que otra iniciativa en desarrollo en las plantas de extracción de aceite de palma es la generación de energía eléctrica renovable usando como combustible la biomasa resultante del proceso de extracción.
 
El presidente de Fedepalma recalcó que esta iniciativa viene siendo impulsada por el gremio desde el año 2009, cuando Naciones Unidas aprobó para el sector palmero el proyecto Sombrilla para la reducción de emisiones de GEI en 32 plantas de beneficio del país bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto.
 
Este proyecto tiene la capacidad de reducir anualmente las emisiones de GEI del sector en 758 mil toneladas de CO2 equivalente. El metano capturado es utilizado para generar el 100 % de la energía eléctrica requerida por las plantas de beneficio para el proceso productivo, con los significativos excedentes de energía ya mencionados”, dijo el presidente de Fedepalma. 
 
Adicionalmente, llevar energía eléctrica sostenible a zonas no interconectadas reduciría la presión en la tala de bosques para generar energía en dichas zonas. (Lea: 3 aspectos que estancan el uso de biocombustibles en Colombia)
 
Sin embargo, la posibilidad de aprovechar el potencial del sector palmero en generación energía requiere del apoyo decidido por parte del Estado en materia de reglamentación y de incentivos y recursos que viabilicen la reconversión industrial necesaria para equipar las plantas extractoras con los elementos necesarios para generar energía eléctrica y la construcción de redes locales, a fin de poder entregar la energía generada a los hogares de las regiones palmeras.