Conozca qué se debe tener en cuenta a la hora de escoger la yuca para alimentar el ganado

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Agosto 2021
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La yuca es una alternativa para complementar la alimentación del ganado pero es importante conocer cómo se debe sembrar y cosechar para que tenga los resultados esperados. Foto: Maravilla Stereo - Zona Cero

La yuca es una alternativa tropical que puede ser totalmente aprovechada para alimentación animal pero es importante tener en cuenta ciertas condiciones para su correcto aprovechamiento.

 

Según un documento elaborado por Jorge Luis Gil, Zootecnista, Mg, Especialista en Alimentación Animal. Investigador del Programa de Yuca del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y consultor de la Corporación Clayuca, para hacer más eficiente el uso de la yuca, debe recibir un procesamiento simple y de bajo costo que la transforme en un producto almacenable, que reduzca su nivel de toxicidad y que facilite su manejo.

 

Las raíces de yuca son fuente de carbohidratos que aportan energía proveniente del almidón, mientras que el forraje de yuca es fuente de proteína, fibra y pigmentantes. El forraje de yuca aporta pigmentación, ya que contiene una considerable concentración de xantófilas totales (605 mg/kg) y xantófilas pigmentantes (508 mg/kg). Para garantizar un elevado contenido de proteína se debe procurar que el forraje lleve la mínima cantidad de tallos lignificados y una mayor cantidad de hojas. 

 

Al utilizar yuca en alimentación animal es importante conocer el tipo de nutrimento que aporta, en qué cantidades se encuentra y en qué parte de la planta se concentra en mayores proporciones. Igualmente, se debe conocer cuáles son los factores que influyen negativamente en la salud de los animales y cuál es el método de eliminarlos o minimizarlos, de manera que no afecte su bienestar. (Lea: Aproveche la yuca para alimentar sus ganados)

 

Por ejemplo, la raíz es la parte más utilizada y apreciada a escala comercial. Una hectárea de yuca puede proporcionar en promedio 25 toneladas de raíces frescas, que se pueden convertir en 9,96 toneladas de producto seco que suministran 30.029 Megacalorías de energía metabolizable.

 

Entre tanto, el forraje es la porción de la planta que crece desde la superficie del suelo hacia arriba y se divide en tallo y hojas. Cuando se realiza la cosecha de raíces se obtiene aproximadamente de 4 a 10 toneladas de forraje fresco. Es recomendable recolectar el tercio superior de la planta que se puede usar en alimentación de rumiantes.

 

En el caso de la yuca forrajera no se le da importancia a la producción de raíces, las cuales quedan como un subproducto. Las raíces que se obtienen de un cultivo forrajero son de baja calidad nutricional y se cosechan al final del ciclo que puede ser entre 1 y 2 años.

 

Generalmente se tienen de 4 a 6 cosechas en el año. La altura de corte del forraje se debe hacer a los 40 centímetros del suelo. Esto permite un mejor rebrote del nuevo material, favoreciendo el crecimiento de la planta.

 

Se obtienen producciones de 120 toneladas de forraje fresco por hectárea al año en promedio, dependiendo de la variedad, condiciones climáticas, tipo de suelo y fertilización. (Lea: Como tratar la yuca amarga para alimentar al ganado)

 

La cosecha del forraje se puede realizar de forma manual (con la ayuda de machetes), semimecanizada (con guadañas) o mecanizada. La parte aérea de la yuca se puede utilizar en la alimentación animal, sometiéndola a diferentes procesos, entre ellos la elaboración de ensilaje o secado del producto.

 

Así mismo, plantea el profesional, para darle un uso adecuado a las raíces y a la parte aérea de la yuca en alimentación animal, se debe seleccionar el material (raíces y forraje) destinado para los animales, de manera que se verifique su estado, edad del cultivo y procedencia (variedad de yuca).

 

Las raíces deben estar en buenas condiciones, aunque para alimentación animal el tamaño o la forma de las raíces no tiene importancia, pero sí es importante descartar el material que presente descomposición o problemas contaminantes como barro, hongos, bacterias y evitar los tocones. Para esto se debe conocer e identificar las raíces útiles.

 

Es así como deben evitarse raíces con tocones ya que pueden producir lesiones en el tracto digestivo del animal; las que tienen suelo adherido en la superficie limitan el sabor del alimento y da un mal aspecto a la yuca seca por lo que es indispensable lavar el material.

 

Raíces con deterioro fisiológico causado por lesiones durante la cosecha o por factores patológicos del cultivo o del suelo deben ser “rechazadas” para evitar el traslado de enfermedades y contaminaciones a patios de secado o plantas de procesamiento que terminan en los alimentos para los animales. (Lea: Conozca los beneficios del ensilaje de yuca)

 

En cuanto al forraje, debe llevar la menor cantidad de tallos lignificados y una mayor cantidad de hojas, para garantizar un buen contenido de proteína. El cultivo debe inspeccionarse con visitas periódicas por parte de un ingeniero agrónomo o técnico calificado, especialmente antes del corte, para verificar el estado fitosanitario del cultivo y evitar la aplicación de productos que tengan efecto residual en el forraje.

 

El forraje de yuca normalmente viene con una humedad del 75 %, lo que quiere decir que para obtener 1 kilogramo de forraje seco se deben cosechar 3.51 kilogramos de forraje fresco.

 

Para elegir el sistema de conservación o suministro del material a los animales, se debe tener en cuenta el tipo de explotación. Los sistemas pueden ser: seco (harina o trozos), ensilado y oreado

 

Para realizar un adecuado suministro es de vital importancia conocer los tipos de animales y seleccionar el que se va a alimentar, para identificar las cantidades de yuca que se les puede suministrar, ya que la presencia de almidón, fibra, humedad, nitrógeno no proteico y ácido cianhídrico en la yuca y sus derivados, determina el grado de utilización de estos productos en la alimentación animal, de acuerdo con el sistema digestivo de cada especie.

 

Otros puntos importantes que se deben tener en cuenta, son las fases de producción de los animales (lactancia, levante, ceba) y las condiciones ambientales en la formulación de raciones. (Lea: MinAgricultura respalda cadena de la yuca propuesta por Sucre)

 

En el caso de los bovinos para una mejor disponibilidad del almidón presente en las raíces de yuca, se recomienda ofrecer en forma de harina y a razón de 4 kg/animal/día. Se puede adicionar urea mezclada con la harina de yuca en proporción del 4 %; es decir, por cada kilogramo de harina de yuca se puede adicionar 40 g de urea. El uso del forraje puede representar hasta un 80 % del consumo total de la ración.