Estas son algunas estructuras para proteger el suelo

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Junio 2022
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estructuras para proteger el suelo
Una forma de proteger el suelo es a través de canales de infiltración o desviación de agua, así como también las terrazas. Foto: diadelsur.com

Aquí presentamos otras prácticas que puede adoptar para proteger y conservar el suelo, específicamente estructuras como terrazas y canales de agua. Estos diseños no requieren de mano de obra o maquinaria especializada y contribuyen a mantener su terreno.

 

Además de las prácticas para restaurar y conservar el suelo de las que hemos hablado, como rotación de cultivos, labranza conservacionista, sistemas silvopastoriles, entre otras, también hay estructuras que usted puede implementar en su predio para este propósito.

 

 

Estructuras para proteger el suelo

 

Aquí le presentamos algunas propuestas con base en la “Guía técnica para la difusión de tecnologías de producción agropecuaria sostenible”, documento del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica:

 

Canal de desviación de agua

 

Es un canal que se construye a través de la pendiente, para interceptar el escurrimiento superficial y llevar las aguas hasta un lugar seguro. Es de mayor amplitud que la acequia de ladera. Así se puede regular el flujo de agua en las laderas y retener sedimentos:

 

  • Se construye en contra de la pendiente, con un desnivel de 1 % para que el agua fluya hacia la salida, ubicada en un extremo y estabilizada con piedra redonda del tamaño del puño de la mano. La longitud del canal dependerá de la distancia hasta la salida.
  • La base del canal debe tener un ancho de unos 30 cm, con profundidad entre 20 y 50 cm y paredes inclinadas, no verticales. Hay que asegurarse de que el canal tenga suficiente capacidad para recibir y canalizar el agua de la pendiente.
  • Al extremo externo del canal debe hacerse un retenedor o resalto con altura y ancho similar a la profundidad del canal. Al extremo superior colindante con el cultivo deben sembrarse plantas de cobertura en forma de barrera viva.
  • El canal puede desembocar en un río o quebrada, o puede excavarse un hueco cuadrado de un metro de profundidad, con piedra redonda en el fondo para que el agua se infiltre en el terreno.

 

Canal de infiltración

 

Otra forma de canalizar el agua es con este método, que se utiliza en zonas secas con el fin de conservar la mayor cantidad de agua posible. El canal debe estar a nivel y puede tener una profundidad variable. (Lea: Prácticas de prevención que ayudan controlar la erosión)

 

 

Terrazas de formación sucesiva

 

Consiste en la construcción de retenes de suelo, entre los cuales se forma una terraza por el movimiento del suelo en cada lluvia. Su objetivo es el control del desprendimiento de la tierra en áreas cultivo, reteniendo en cada terraza los sedimentos que el agua normalmente acarrea.

 

También se logra una mayor retención de humedad, que puede ser utilizada por los cultivos al establecer en la terraza. Puede favorecer las acciones de reforestación en los terrenos productivos. Son útiles hasta el 15 % de pendiente.

 

 

Terraza individual

 

Otra alternativa consiste en un pequeño espacio donde se siembra un árbol y se utiliza en terrenos que tienen 50 % de pendiente. Ayuda a favorecer la infiltración y retención de sedimentos. (Lea: Controle cárcavas con estructuras temporales o permanentes)

 

Se excava la terraza de entre 2 y 4 m2 y se siembra el árbol, planta o pasto en el centro, paralelo a la curva de nivel y ligeramente inclinada hacia la ladera, con profundidad entre 20 y 25 cm. En el borde externo, se hace un resalto de 15 a 20 cm de altura, para retener los sedimentos.

 

 

Línea de fajas de ramas

 

Consiste de un pequeño muro de ramas, ideal para controlar la velocidad del agua de escorrentía y retener la tierra en laderas y taludes inestables. Se entierra una fila de estacas o postes a lo largo de la ladera o talud, cada 70 a 80 cm, a una altura sobre el suelo de 25 a 40 cm.

 

Se colocan fajas horizontales de ramas amarradas con alambre, apoyadas a los postes y atadas con alambre. En la cara superior de las líneas, se siembran barreras vivas. Dependiendo del tamaño de la ladera, se construyen las líneas en forma escalonada, a unos 5 m unas de otras.

 

 

Empalizada

 

Se diferencia de la anterior ya que, en vez de fajas de ramas, se emplean palos gruesos y pesados. Se entierran los postes verticales a una distancia de 50 a 80 cm entre ellos y a una profundidad de medio metro y, de ser necesario, se usan anclajes que aseguren su estabilidad.

 

También pueden apoyarse con otras opciones como los abonos verdes, los abonos orgánicos, los sistemas agroforestales, los sistemas silvopastoriles, las cercas vivas, la cobertura de suelos, la recuperación y control de cárcavas y la labranza conservacionista.