Prácticas de prevención que ayudan controlar la erosión

Por: 
CONtexto ganadero
07 de Junio 2022
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practicas para evitar la erosion del suelo
Aquí le presentamos algunas prácticas que evitan la erosión del suelo, que son de bajo costo y no necesitan mano de obra o maquinaria especializada. Foto: blog.aepla.es

Aquí le presentamos algunas prácticas que evitan la erosión del suelo, que son de bajo costo y no necesitan mano de obra o maquinaria especializada. Entre estas se encuentra la siembra en contorno, el laboreo del suelo sin volteo, los cultivos de cobertura o las acequias en ladera.

 

La “Guía técnica para la difusión de tecnologías de producción agropecuaria sostenible”, documento del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica indica que la mejor forma de evitar la erosión del suelo, uno de los recursos más importantes, es la prevención. 

 

Para ello, propone unas prácticas de bajo costo y no necesitan mano de obra o maquinaria especializada. Las prácticas que se adopten para proteger y conservar el suelo deben contribuir al lograr los siguientes aspectos:

 

  1. Amortiguamiento del suelo contra el impacto de las gotas de lluvia
  2. Incremento de la capacidad de infiltración para reducir el escurrimiento superficial
  3. Mayor estabilidad y estructura del suelo para hacerlo más resistente a la erosión
  4. Mayor aspereza o rugosidad de la superficie para reducir la velocidad del escurrimiento.

 

 

Siembra en contorno

 

Consiste en promover la reducción de la pendiente natural del suelo por medio de la siembra en curvas de nivel. Es una práctica simple y con un nivel bajo de inversión inicial, de gran eficiencia en el control de la erosión al formar pequeños escalones defensivos.

 

Es ideal para áreas limitadas con laderas no muy largas, con una pendiente entre 3 % y 7 %. Cuando la pendiente tiene entre 7 y 20 %, hay que complementar con otras prácticas de conservación de suelos. (Lea: ¿Cuáles son las opciones para hacer cobertura de suelos?)

 

  • Para el trazado de los surcos en contorno, en el área de trabajo se identifica la línea de pendiente máxima y se marca con una estaca su punto medio.
  • A partir del punto señalado con la estaca inicial, se marca la línea guía o curva de nivel por medio de estacas separadas de 15 a 20 metros.
  • Se trazan los surcos paralelos a la línea guía, hacia arriba y hacia abajo hasta cubrir toda el área.
  • En el caso de terrenos poco uniformes, deben marcarse dos o más líneas guías.
  • Cuando el terreno está listo, se establece el cultivo.
Aprenda en este video cómo adelantar esta práctica: 
 

 

 

Laboreo del suelo sin volteo

 

Es recomendable preparar el suelo de manera que se evite el volteo. Puede ser con un arado de cincel o palín para dispersar los restos vegetales sobre el suelo, lo que impulsa la germinación de plantas que ofrecen cobertura entre la cosecha de un cultivo y la siembra siguiente.

 

Cultivos de cobertura

 

Pueden emplearse plantas rastreras que se extienden rápidamente sobre el suelo (maní forrajero, frijoles), enredaderas (mucuna, canavalia), gramíneas o especies leñosas (cratylia, morera, leucaena). Se recomienda para pendientes de hasta un 15 %.

 

 

Barreras vivas

 

Son hileras de plantas perennes y de crecimiento denso, sembradas en curvas de nivel en contra de la pendiente. Las plantas se siembran una cerca de la otra para formar una barrera continua que protege el suelo. (Lea: ¿Cómo realizar la cosecha de agua con “keyline”?)

 

Permiten disminuir la velocidad del flujo del agua que corre sobre el terreno, impidiendo la erosión y reteniendo el suelo arrastrado, al cortar el largo de la pendiente en secciones más pequeñas. Pueden establecerse barreras simples o dobles.

 

 

Acequias en ladera

 

Son pequeños canales que se construyen a través de la pendiente y contribuyen a evacuar el exceso de agua de lluvia. Se recomiendan para zonas con lluvias intensas y en áreas con suelos pesados, poco permeables, con exceso de escorrentía o susceptibles a la erosión, con pendientes hasta 40 %.

 

No deben construirse en terrenos con cultivos limpios o potreros de más de 30 % de pendiente. El canal debe medir 30 cm de ancho en el fondo, con desnivel de 0,5 a 1 % y su profundidad y longitud pueden ser variables. (Lea: ¿Cómo recuperar las cárcavas con cobertura vegetal?)

 

Debe protegerse con una barrera viva simple o doble, sembrada de 15 a 30 centímetros del borde superior, con el objeto de frenar la fuerza del agua y filtrar los sedimentos. El desagüe debe ubicarse en un sitio bien protegido con vegetación, en donde no vaya a causarse erosión.