Sistemas flotantes, novedosa alternativa de producción agrícola

Por: 
CONtexto Ganadero
18 de Enero 2014
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sistemas flotantes para cultivos
La producción de hortalizas en sistemas flotantes permite optimizar espacio y mejorar la calidad del producto Foto: Cortesía - Cambiaelplaneta.com.
Investigaciones lideradas por la Universidad estatal de Arizona, en EE.UU., concluyen que utilizar sistemas flotantes para la siembra es una opción viable de producción fuera de suelos y que permite obtener alimentos de alta calidad y salubridad.
 
La producción de hortalizas en sistemas flotantes puede constituirse en una oportunidad de optimizar espacio y mejorar la calidad de todo aquello que se produce en un predio. Así lo acaba de señalar un estudio publicado por un grupo de profesionales de la Universidad de Arizona, quienes además lograron demostrar que este modelo productivo puede enfocarse en vegetales de raíces cortas para producir continuamente a través del año.
 
“El Sistema Hidropónico de Flujo Profundo (DFHS, por sus siglas en inglés) le permite al productor sembrar hortalizas de hojas con raíces completamente sumergidas en el agua. Dado que las plantas mantienen sus raíces sumergidas, estas se alimentan del agua con nutrientes durante su periodo de crecimiento”, le dijo al portal de noticias Mitre y el Campo, Myles Lewis, estudiante graduado de la Universidad y miembro del proyecto. (Lea: Forraje verde hidropónico: alternativa orgánica para el ganado)
 
La investigación también aclara que el productor es quien debe definir los nutrientes que pondrá y la dosis adecuada antes de sumergir las plantas de las hortalizas, los cuales se mantienen sostenidas en planchas de espuma de poliestireno. “Para el caso de productos como la lechuga, luego de la siembra se debe esperar cerca de 5 semanas para la cosecha.”, señala Lewis.  
 
En el documento también se recomienda que el agua cargada de nutrientes dentro del contenedor no se utilice por más de dos ciclos, aunque algunos cultivadores en Argentina aseguran haberla utilizado hasta por cuatro.
 
Comenzando la producción
 
En el marco del curso anual de “Producción de cultivos y diseño de ingeniería en invernadero” que lleva a cabo la Universidad de Arizona, los investigadores explicaron la importancia de emplear semillas peletizadas (recubiertas con sustancias para variar su forma, tamaño y mejorar su respuesta frente a determinadas condiciones). (Lea: Cultivo hidropónico y organopónico: comida del jardin a su mesa)
 
“Las semillas peletizadas son cinco veces más costosas que las no peletizadas. Sin embargo, la diferencia está en que dichas semillas ofrecen hasta un 99% de germinación siempre y cuando la planta sea cultivada en buenas condiciones”, expresa Lewis.
 
En cuanto a la aplicación de nutrientes, los investigadores señalan que a este tipo de sustancias les gustan actuar juntas y previo a la mezcla se deben almacenar y mezclar los nutrientes por separado. “Lo importante aquí es mezclar bien los nutrientes, quieres obtener buena uniformidad en la distribución de los mismos”, aseguran.
 
Control biológico y beneficios en el mercado
 
Además de proveerle a las plantas un ambiente hermético, es importante utilizar trampas pegadizas, amarillas y azules, mantener el invernadero a una temperatura constante de 21°C y utilizar abanicos a favor de la protección de la planta. “El uso de abanicos permite espantar insectos y alejar plagas de este sistema de producción”, puntualiza Lewis. (Entrevista: Ganaderos 'verdes' buscan el sello orgánico para sus productos)
 
La siembra flotante además le permite al productor adaptar su selección de oferta de acuerdo a las necesidades del mercado y le da la oportunidad de cosechar y vender productos premium de mayor valor en las tiendas y supermercados.
 
El caso colombiano
 
En 2010 empezó en nuestro país el desarrollo de los proyectos de aeroponía, a través de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, que ante la necesidad de reducir costos de producción y aumentar los volúmenes de oferta de productos como plátano, yuca, ñame, mora, banana y ahora papa; empezó a estudiar alternativas que optimizaran los recursos y fortalecieran la productividad en el campo. (Lea: La aeroponía sigue ganando terreno en Colombia)
 
Hoy, casi cuatro años después, las investigaciones en aeroponía son de las más exitosas a nivel mundial y demuestran que cualquier hortaliza puede ser cultivada a través de esta técnica, a tal punto que el pasado mes de octubre llegó primera cosecha de mini tubérculos de papa a través de esta metodología. “Para nosotros es muy grato que este tipo de desarrollos sean amigables con el planeta, fomenten la protección de los recursos y sean ambientalmente sostenibles, ya que estas innovaciones están al servicio de los campesinos del país y tienen un impacto directo sobre la productividad”, explica Néstor Hernández, representante del Ministerio de Agricultura en temas de innovación.