Jorge Eliecer Salazar, un abogado vallenato dedicado al campo

Por: 
Melanny Orozco Zabala
20 de Enero 2020
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A pesar que Jorge dedicó algún tiempo de su vida a su carrera profesional, esta ocupó un segundo plano en sus prioridades porque quiso desarrollar una pasión que había tenido desde muy pequeño, la ganadería. Foto: Cortesía

Jorge Eliecer Salazar es un joven valduparense de 29 años apasionado por el negocio ganadero, razón por la cual decidió dedicar su vida al aprendizaje y desarrollo del sector en el país, pero especialmente en su departamento.

 

Nacido, criado y formado académicamente durante su primaria y bachillerato en Valledupar, Jorge es una persona que se decidió estudiar su carrera universitaria en Bogotá en la Universidad del Rosario, donde culminó sus estudios de Jurisprudencia, para luego trabajar.

 

Desde temprana edad estuvo muy interesado por el negocio familiar, en este caso el campo. Es por esto que aprendió acerca del día a día en las fincas, razón por la cual su pasión fue creciendo con el pasar de los años. (Lea: Juan Manuel Herrera, con tan solo 27 años, ya es un joven empresario ganadero)

 

“Siempre estuve muy interesado en la parte de los negocios familiares y por lo cual busqué la oportunidad de tener un espacio de tierra y meterme en el negocio ganadero, que más que un negocio, siempre me ha gustado y lo he visto como una pasión”, asegura Salazar.

 

Dándole rienda suelta a una pasión

 

Este productor considera que durante sus años viviendo en Bogotá, siempre tuvo la oportunidad de acompañar a muchos amigos que estaban dedicados a la actividad ganadera, pues esta era la manera en que veía qué era lo que hacían en su día a día. Todo esto, enfocado en que se sentía muy inquieto y curioso acerca de la forma cómo se desarrollaba el sector.

 

Luego de estudiar y trabajar en la ciudad de Bogotá, Jorge se regresa a vivir a Valledupar en el año 2015 para entrar de lleno en la ejecución de los negocios familiares, especialmente en el desarrollo de la ganadería.

 

“En eso, ya mis papás tenían mucho tiempo de estar en el sector, razón por la cual me convertí en una persona muy apasionada por ir a la finca, por estar pendiente de las cosas del día a día y saber qué era lo que se hacía y cuáles eran las pequeñas o muchas falencias que se presentaban, para así ir mirando cómo se podía solventar”, explica Salazar.

 

El contraste profesional

 

A pesar que Jorge dedicó algún tiempo de su vida a su carrera profesional, esta ocupó un segundo plano en sus prioridades porque quiso desarrollar una pasión que había tenido desde muy pequeño, la ganadería.

 

“Como tal no fue un cambio, en realidad escogí el Derecho porque siempre me gustó y hasta llegué a ejercerla, sin embargo siempre he sido un apasionado por el campo. Desde pequeño recuerdo que mis planes más que irme de viaje, eran que me llevaran a las fincas de los padres de mis amigos. Además fui desarrollando un gusto especial por los caballos, pues es algo que siempre me ha hecho muy feliz, por lo tanto, más que un cambio en la profesión, es un aprovechamiento de la oportunidad, ya que es una actividad que me llena de satisfacción”, indica Salazar.

 

El trabajo en el campo

 

Es a partir de esto que Jorge tomó la decisión de enfocar su vida en algo que en realidad le gusta desde hace mucho tiempo, pues antes no tenía la manera ni la oportunidad de ejercerlo.

 

Hoy en día dedica su vida más que todo a la ganadería, “pues salgo de mi casa contento a trabajar, a mirar en la finca las cosas del día a día, qué puedo solucionar y qué puedo hacer para ir mejorando. Es por esto, que pienso que cuando uno trabaja en lo que te gusta, nunca tiene que trabajar, entonces siento que lo que he visto en el medio me ha gustado. Sobretodo esas experiencias de lucha y dedicación que tienen muchos de los ganaderos que llevan años en esto y que han tenido sus tropiezos pero que gozan y aman su actividad, así lo siento yo”, manifiesta Salazar.

 

Un inicio lleno de dificultades

 

Cuando Jorge inició a trabajar en el campo colombiano, muchas eran las dificultades que estaban teniendo los ganaderos, por lo tanto el aprendizaje para él fue un poco complejo, teniendo en cuenta que lo compara con las nuevas generaciones, quienes cuentan con más estrategias en cuanto a productividad y tecnología para el sector.

 

Sin embargo, gracias a sus allegados, este productor tuvo la oportunidad de participar en programas ganaderos, como uno dedicado al intercambio de experiencias agropecuarias liderado por la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán.

 

Gracias a esto y a la ayuda de sus vecinos de hato, familiares y amigos, Jorge ha aprendido esta labor, pues ha tomado las cosas buenas que estas personas han venido desarrollando, para así aprender de esos errores y mirando cómo se pueden mejorar.

 

Además, una de las dificultades más notorias a las cuales se ha tenido que enfrentar Salazar es al factor de la seguridad en el campo, pues para él, “a los ganaderos nos resulta muy difícil estar sometidos a una actividad en la que las garantías en cuanto a la productividad, comercialización, factores climáticos, hacen que se dificulte cada día más”, expresa este productor.

 

A pesar de esto, Salazar afirma que hoy hay ciertas estrategias en materia de producción del hato, conservación de forraje y pasturas, que les permiten a los ganaderos tener una salvaguarda para épocas donde los cambios climáticos son muy adversos. (Lea: Eduardo Orozco, productor que levantó su negocio a pesar de la delincuencia)

 

La incursión de un joven en el campo

 

En el caso de su participación en el campo, este joven productor no lo ve como una obligación sino como algo que le gusta, teniendo en cuenta que en su región, esta se ha caracterizado por ser una actividad económica bastante reconocida.

 

Yo quiero aclarar que, primeramente Colombia, especialmente ciertas zonas del país han tenido su desarrollo histórico a través de la agricultura y la ganadería, pues así como existen diferentes problemáticas en el medio, también hay muchas ventajas por lo que debemos volcar nuestra mirada al campo, teniendo en cuenta que es el lugar propicio donde podemos fortalecer aquellos nichos de producción que posteriormente brindan una cadena productiva, de desarrollo, de gestión, equidad a nivel nacional”, asevera Salazar.

 

A partir de esto, Jorge considera que en la ganadería, agricultura y en el desarrollo agropecuario se puede encontrar una sostenibilidad para los jóvenes, pues es la oportunidad propia que tienen todos de desarrollar su propio negocio a un bajo costo, utilizando estructuras y cadenas productivas tecnológicas que existen hoy en día, para así brindarle a la sociedad una nueva oportunidad que se regeneren históricamente los campos en Colombia.

 

Un sueño que espera alcanzar

 

Con respecto al sector, Jorge considera que existen hoy en día ciertas ganaderías en Colombia y en el departamento que marcan la pauta por el orden, la implementación de tecnologías, por la responsabilidad, el cuidado y el manejo ambiental que tienen con sus animales y con el hato, que llevan una bandera y marcan un precedente para aquellos que están ejerciendo la actividad de buena manera pero quieren llegar a posicionar sus hatos en ese mismo escalafón y generar una productividad y un manejo ambiental y ecológico de una mejor manera posible. (Lea: Nayibe Sarmiento, productora que sueña con volver su ganadería más sostenible)

 

Mi sueño es no tener más tierra, pero si poder con la que tengo, establecer un programa de mejoramiento de suelo, de semovientes para mejorar la productividad, genética y así brindarles a aquellos que no están en esta actividad, la oportunidad de tener grandes animales y una tierra amena”, concluye Salazar.