La ganadería, el amor a un arte que inicia desde la infancia

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
09 de Febrero 2015
compartir
Echando Raíces
El programa Echando Raíces de Asocebú se ha convertido en estandarte para la infancia del país. Foto: Asocebú.
La pasión por la ganadería no es exclusiva de quienes llevan años trabajando en los campos de Colombia, los niños han empezado a descubrir desde temprana edad las bondades de los bovinos, la belleza detrás de cada animal y la importancia del sector rural.
 
“Desde hace 10 años estoy en el programa ‘Echando Raíces’. Recuerdo que estaba llorando porque había mucha gente a mi alrededor. Comprendí que ser ganadero es difícil porque tienes que aprender las partes de los animales, tienes que conocerlos y entenderlos, saber cómo los tienes que alimentar y también, como a los humanos, consentirlos porque ellos sienten”, asegura Hermes Solano Monsalve, un niño valduparense de 11 años, quien actualmente hace parte de este programa que apoya la Asociación de Criadores de Ganado Cebú, Asocebú. (Lea: 'Echando Raíces' de Asocebú cumple 10 años de trabajo)
 
Los vínculos que se crean entre los niños y los ejemplares son muy fuertes. Así al menos lo explica Andrés Arenas, un bogotano de 14 años, para quien saber lo que siente ‘Nana’, su vaca, es símbolo de la unión que ellos han establecido.
 
“Siempre participo en las demostraciones. Cuando uno sale, le preguntan cosas como las partes del cuerpo, el nombre e información general. Cuando acabo la abrazo, le doy las gracias y no me rechaza, por el contrario se me acerca y me lame. Así es como uno aprende a perder el miedo”.
 
Pero además del sentimiento que una vaca o un ternero pueda generar en un niño, el programa ‘Echando Raíces’ también abre espacios de aprendizaje técnico y práctico, en aras de que los menores sepan arrear a un animal, saber de su contextura corporal, la importancia del manejo en pista y la convivencia entre animales y humanos.
 
Para Valentina Payares, una bogotana con apego llanero, otra de las oportunidades que le brinda el programa es entender las ventajas y las desventajas que tiene un bovino, bien sea en una demostración o en la finca. (Lea: En Cesar, los jóvenes trabajarán en pro de la ganadería)
 
“Uno se vuelve muy crítico porque ‘Echando Raíces’ también da eso: las bases del juzgamiento. Con el tiempo me di cuenta de que los animales son de manejo, ellos le van dando a uno la pauta de crianza. Por ejemplo, yo tengo una vaca Gyr y la llamo, viene a mi y la consiento, entonces me doy cuenta de que la docilidad del animal depende de uno mismo”, asegura esta estudiante de diseño de 21 años, quien considera que pesar de su carrera, la ganadería será su futuro, decisión en la que cuenta con el apoyo de sus padres.
 
Los valores, lazos que se estrechan en el campo
 
Los 3 participantes del programa tienen varias cosas en común: hacen amigos, respetan el campo y piensan en grande.
 
Para Hermes una de las cosas más valiosas que ha podido obtener con el programa son sus amigos. “Espero tenerlos siempre, porque con ellos también aprendo del campo, me divierto y somos como un grupo que puede enseñar a otros”.
 
Además, como lo explica Andrés, la amistad puede ser la base para que se dé la cooperación entre unos y otros en el futuro. “Yo estoy seguro de que algún día con mis amigos no solo hablaré de esto, también podremos apoyarnos, como lo hacemos siempre, porque este programa une desde el más pequeño hasta al más grande. Una amistad es para toda la vida”.
 
Y es que cuando se trata de cumplir metas, Valentina afirma que una vez finalice sus estudios de diseño seguirá con esta actividad que le ha enseñado valores como la perseverancia, el respeto por la tradición ganadera, la constancia y la disciplina. (Lea: 42 jóvenes ven en el agro una salida al conflicto del país)
 
La idea es seguir con el negocio de mi papá. A esta edad ya tengo un poco más claro de qué se trata la ganadería y el objetivo es ir creciendo de la mano de mi familia. Es algo que no se debe ver como una actividad lucrativa, más bien como algo de lo que se aprende todos los días, como por ejemplo: el respeto por el campo y la naturaleza”, comenta la estudiante de 21 años.
 
(Valentina Payares, estudiante de diseño de 21 años. Foto: Cortesía)
 
La unión de ganaderos y no ganaderos, el éxito del programa
 
Cualquiera que quiera vea los resultados de este espacio, pertenezca o no a la ganadería, puede darse cuenta de la felicidad que tanto grandes como chicos tienen al compartir momentos como estos. Así lo explica Sofía Leal de Payán, directora de ‘Echando Raíces’, quien asegura que desde Asocebú se destinan recursos, no solamente para consolidar el programa, también para sembrar en los niños la importancia de la continuidad de esta actividad pecuaria en el país.
 
Uno escucha muchas historias, se da cuenta de las caras de los niños y de los papás y eso no tiene precio. Alguna vez una señora se me acercó y me preguntó sobre el programa, le expliqué que se trata de involucrar a los niños en actividades relacionadas con el campo, luego ella mostró su interés por traer a su hijo, pero su preocupación era que ellos no pertenecían a la ganadería, ese no fue un obstáculo para mi, le dije que lo trajera, entonces me explicó que el niño estaba en silla de ruedas y eso tampoco fue una razón para decirle que no. Al ver la cara de ese niño y de su mamá, la alegría que sentí fue inmensa porque el programa cumple con sus objetivos. Al año siguiente la señora me llamó y me comentó que su hijo había muerto, pero que nunca pensó que nosotros lo hiciéramos feliz y de eso se trata”, explica Leal.
 
La directora del programa asegura que lo que se siembre en los niños, será el mensaje que llevarán para toda la vida, por ello, a lo largo del año se realizan varias actividades, con el fin de transmitir el significado de la ganadería. (Lea: Jóvenes de regiones apartadas estudiarán Ingeniería Agronómica)
 
“Hay actividades que realizamos durante el año, la más conocida es llevar a los niños a todas las Ferias de Asocebú para que participen en el ‘Mostrador Infantil y Juvenil de la raza Cebú’. Realizamos talleres teórico prácticos, preparamos a nuestros posibles jueces juveniles en los semilleros, organizamos campamentos para jóvenes, concursos, tratamos de mantener a nuestros futuros ganaderos activos e involucrados con nuestro campo y ganado”, explica Sofía.
 
Cómo vincularse a Echando Raíces
 
Cuando este programa inició lo integraban 20 niños, hoy día ya hacen parte 230 y la actividad que mayor participación genera es la de Mostrador Infantil y Juvenil, en la que al año un promedio de 1.500 menores salen a las pistas y reflejan el conocimiento que han ido adquiriendo.
 
La forma de ser socio del programa es tener una hembra pura registrada en Asocebú. Los ganaderos asociados dan una partida para las actividades que se realizan y si los recursos no alcanzan yo los consigo con otros patrocinadores. La actividad de Mostrador Infantil y Juvenil no tiene ningún costo, pero para las de semillero y formando ganaderos siempre se tienen en cuenta primero a los hijos de los socios y se les subsidia una parte”.
 
Para obtener mayor información acerca de las actividades del programa o inscribirse en el mismo, los interesados se pueden comunicar con Sofía Leal de Payán en el teléfono (1) 6105486 o a través del correo electrónico [email protected].